34. Desaparicion

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Chanyeol daba vueltas de un lado a otro de la habitación. El aire le resultaba denso, irrespirable. Algo en su interior le gritaba que Baekhyun estaba en peligro, una certeza visceral que no lograba acallar.

—¿Cómo sucedió esto, papá? —preguntó, deteniéndose de golpe frente al líder.

WoonSik evitó su mirada.

—No lo sé, hijo.

La atención de Chanyeol se desvió entonces hacia su madre. Su serenidad era inquietante; no mostraba ni un rastro de angustia.

—Mamá...

—Dijo que se sentía mal, por eso no fue a la corte —respondió con indiferencia—. No teníamos idea de que iba a huir.

—¿De qué hablas? —Chanyeol frunció el ceño.

—Vamos, hijo... ¿no sería la primera vez que lo hace?

Chanyeol la miró incrédulo, con los puños cerrados a ambos lados del cuerpo.

—¿Cómo puedes decir eso? —su voz tembló, cargada de rabia contenida—. ¿De verdad crees que Baekhyun sería capaz de dejar a ChanWoo?

La señora Park levantó apenas una ceja. No respondió. Solo esbozó una leve sonrisa y se encogió de hombros, como si el tema careciera de importancia.

Chanyeol se apartó de ella y entró en la habitación donde Minseok intentaba calmar al pequeño ChanWoo. El llanto del niño le atravesó el pecho.

Miró alrededor con desesperación, buscando alguna señal. Abrió un cajón... vacío. Luego otro. Y otro más. Su corazón se detuvo.

—No...

Un recuerdo lo golpeó con la fuerza de una daga: Baekhyun prometiéndole, entre susurros, que jamás volvería a abandonarlo.

—No... —repitió en un murmullo roto, como si negarlo pudiera cambiar la realidad—. Baekhyun no me haría esto... no nos dejaría.

Minseok se giró hacia él, alarmado por la expresión devastada del alfa.

—S-señor...

El llanto de ChanWoo era lo único que impedía que Chanyeol se desplomara. Se acercó y tomó al pequeño en brazos, aferrándose a él como a un ancla.

En ese momento, su madre entró en la habitación. Observó los cajones vacíos y sentenció:

—Te lo dije... huyó.

Chanyeol levantó la mirada, los ojos vidriosos de furia. La hostilidad en su expresión fue tan clara que la mujer prefirió retirarse sin decir una palabra más.

Minseok se acercó con cautela.

—Señor... quizá no debería opinar, pero no creo que el señor Baekhyun haya huido. Jamás dejaría a su hijo... ni a usted. Él estaba decidido a luchar por su familia. Quería que ChanWoo creciera aquí. Quería hacer de esta tierra un lugar mejor para él.

La familia Byun no estaba enterada de lo que estaba sucediendo cuando llegó a la mansión Park.

Byun HyunDo sonreía junto a su esposa, cargando un regalo para el pequeño.

—Vinimos a ver a nuestro nieto —comentó HyunDo al llegar al salón principal.

Todos en la sala los miraron con tensión, y la señora Park fue la primera en estallar.

—¿Qué están haciendo aquí?

—Vinimos a ver a Baekhyun y al niño —intervino Joohyun, que venía con ellos.

Cautivo [Chanbaek]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora