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Tres días habían pasado desde ese beso, tres días en los que mi cabeza daba mil y una vueltas sobre el asunto.

Estaba consciente de que estaba mal, que no debía haber pasado. Por eso mismo me había alejado, poniendo distancia entre nosotros. Lo entendía. Lo aceptaba incluso. 

¿Entonces por qué él hacía todo lo contrario y luego me dejaba por el piso?

No volvió a dirigirme la palabra en todo el día de grabación. Ni una sola mirada. Ni un gesto. Incluso Jin sunbaenim se despidió de mí con su sonrisa cálida antes de marcharse, pero Yoongi simplemente desapareció en cuanto el director gritó "¡Corte final!". Se esfumó entre el equipo sin decir nada, sin una excusa, sin siquiera un vistazo hacia atrás. Como si yo no mereciera ni eso.

Volví al presente justo cuando mis rodillas chocaron contra el suelo de madera con un golpe seco.

—¡Auch! —el sonido se escapó de mis labios junto con una mueca.

Con eso ganaría unos buenos moretones.

La música se cortó de golpe. El murmullo del equipo llenó el estudio en cuestión de segundos, también el sonido de pasos apresurados. 

Nara fue la primera en llegar a mi lado, arrodillándose con rapidez. 

—¿Estás mareada? — me extendió una botella de agua.

—¿Se encuentra bien? ¿Se lastimó? — Dong-Hyun no tardó en ponerse a mi lado.

—Estoy bien, de verdad —respondí, soltando un largo suspiro mientras señalaba mis tacones con una sonrisa forzada—. Estos zapatos y el piso de madera no son precisamente amigos.

Nara soltó una risa corta, sabía que ella no me creía.

—Deberías cambiarte por un momento.

—No, no hace falta —negué con la cabeza, intentando sonar tranquila mientras el ardor en las rodillas se hacía más notorio—. Solo tropecé, fue mi culpa.

—¿Pero quieres continuar? —preguntó JaeSeung desde atrás.

—Solo déjenme aportar el pequeño detalle, debemos continuar — Min-ji sunbae recalcó la palabra "debemos".

—Estoy bien — acepté la mano de Nara para ayudarme a ponerme de pie.

—Retóquenle el cabello antes de continuar — ordenó Min-ji.

Nara se apresuró a sacudir el polvo de mi falda, mientras una de las maquilladoras se acercaba para arreglar los mechones que se habían soltado. Sentía el ardor en las rodillas, pero era lo de menos.

— Necesito que vuelvas a traer tu mente aquí, ahora —murmuró Nara solo para mí, mientras fingía ajustar mi ropa —, luego si quieres puedes encerrarte en tus pensamientos.

Solo asentí a la par que terminaban y poniendo en orden mi cabello.

—A la cuenta de tres retomamos —dijo Min-ji con tono seco, sin apartar la vista del monitor.

Volví a asentir, respirando hondo. Todo estaba en orden otra vez. 

Dong-Hyun y todos los demás tambien volvieron a sus lugares. 

Esta vez logré terminar la escena completa, pero cuando la música se detuvo por última vez, me sentía tres veces más exhausta que al comienzo. El cansancio me calaba hasta los huesos, tanto físico como emocional.

—Niña, ya llegamos — me despertó Gayeol cuando llegamos a mi departamento. Había algo en su voz, como si fuera consciente de que me rompería si me hablara en un tono más algo.

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⏰ Última actualización: Apr 27 ⏰

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