CAP. 20

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— Tenemos que hablar—Lorenzo se sentó frente a Charles en la mesa del comedor mirándolo seriamente.

— ¿Todo bien?—bostezó y se tallo los ojos.

— No se que estupidez hiciste, pero me llamaron de Riva Corp y rompieron el contrato con nosotros.

— ¿Con Ferrari?

— No, solo con nosotros, le van a dar el patrocinio completo a Carlos.

— Debe ser una puta broma, hay un contrato de por medio y además a Hanna no le cae tan bien Carlos.

— Pues entonces no imagino cómo le debes de caer tu—presionó el puente de su nariz— Charles, ¿que pasó en ese evento? ¿Qué pasó con ella?

— Nada—dijo cortante y se sirvió café.

Lorenzo lo miró sabiendo que mentía.

— Vale, tal vez... y solo tal vez puede que me haya enrollado con Hanna, comenzamos a liarnos sentimentalmente y yo no sabía que ella estaría en ese evento, APM me hizo llevar acompañante y ella se enojó.

— ¿Eres idiota o solo te haces?—Lorenzo se exhaltó— no puede ser posible que por no poder mantener tu pito dentro de tus pantalones y no pensar con la cabeza hayas causado que te quiten un contrato millonario.

— Yo no soy el que mezcló sentimientos con placer

— Es placer o sentimientos con trabajo, ni para defenderte sirves.

— Ya, ya, ahora me cambio y voy a ver eso, seguramente Hanna solo está siendo dramática.

Arthur disfrutaba escuchar la conversación desde la cocina, con un avocado toast a medio comer.

— Si vas a Riva te puedo acompañar. Tengo que darle algunas cosas a Helena.

— Esto es increíble—Lorenzo alzó las manos a modo de rendirse— parece que las Rivadelli les hicieron un amarre. Y si Charles, se que la has estado stalkeando toda la semana y te ha bloqueado de todos lados.

— Estas desactualizado, ya se hizo una cuenta fake para stalkearla, pero el muy idiota se puso bawsixteen y una foto de él.

Charles se limitó a rodar los ojos y simplemente escabullirse a su habitación.

Todo este tema del contrato le molestaba, más de lo que le gustaría admitir, la rubia le había dado donde más le dolía, su trabajo, y no solo porque le había quitado su principal patrocinador y se lo dió a su compañero, sino porque había rumores de tratativas con Verstappen, Norris, Hamilton, Gasly y hasta Ocon. A los ojos del mundo Hanna había dejado en claro que era completamente reemplazable, que había roto el contrato con un piloto y había llegado media parrilla para reemplazarlo.

Podía imaginarse a Hanna lanzando flechas de hielo con sus ojos apuntando directo a su ego. Sin embargo le molestaba aún más que no le respondiera sus llamadas, que ni siquiera se limitara a contestarle ni un puto mensaje. Lo había bloqueado de absolutamente toda red social, ni siquiera sus mails se entregaban.

La había cagado en grande y ni siquiera sabía por dónde iba a empezar a remediarlo, pero no iba a darse por vencido tan fácilmente. Sabía que quedarse en casa a lamentarse no era la solución.

Terminó de vestirse, hasta sus zapatos brillaban y tenían el logo de Armani en la suela. No le agrada vestirse formal, mucho usar saco y corbata, pero llegar a la oficina de Hanna en jeans y zapatillas no era una opción.

Lorenzo y Arthur lo observaron tomar las llaves del purasangre y caminar hacia en garage con prisa, y aunque decidieron no emitir comentario alguno, subieron al auto en automático. El viaje duró menos de 5 minutos. Estacionó y luego los tres estaban entrando a las oficinas de la compañía.

INEFFABILE AMOREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora