Conforme iban pasando las horas, Luisita se iba impacientando si no aparecía pronto en casa teniendo que su marido pudiera llegar en cualquier momento lo cual podría echar todo a perder de no tener una coartada para su ausencia y la tenía, otra cosa es que funcionase, era sencilla y bastante probable de que así fuese aunque tuviera que andarse con mil ojos llegado el momento de tener que usar lo que ya tenía en mente. Pero, realmente, no quería volver a ese lugar convertido en una cárcel en cuestión de meses donde la felicidad brillaba por su ausencia o era fingida, como todo en su vida desde que se casó con demasiada antelación mientras aún se recuperaba de aquel accidente en el que se salvó pero a qué precio. La joven les contó su temor a las mujeres que en ese momento solo querían protegerlas sin saber el riesgo que corrían más que la propia Luisita... De momento no la iban a dejar volver a la que era su supuesto hogar, supuesto, porque nunca lo sintió así y estando junto a Amelia y Benigna si que tenía la sensación de hogar y de protección que aquel hombre era incapaz de ofrecerle.
Eran conscientes de que en esa casa sería el primer sitio donde Sebastián iría a buscar a "su" mujer y a saber cómo la sometería tras tenerla a su lado de nuevo y de no muy buenas maneras... Tenían que pensar un lugar, lo más seguro posible o que al menos aquel hombre no tuviera acceso. Por muy listo que se creyera... Algún día caería, ellas lo tenían bien claro a pesar de que por el momento el las tenía o había tenido casi acorraladas...
La noche cayó sobre el pueblo sin que las tres mujeres se pudieran dar cuenta. Lo último que harían sería dejar que la joven volviese a ese encierro pero... Y si se lo encontraba por la calle... A pesar de ya poder caminar con bastante soltura, también se había recuperado muy rápido y bien de la amnesia que tanto miedo le dió y que a medida que pasaban los días, empezaba a ser un mal recuerdo. ¿Sabría fingir haberse desorientado o no sería suficiente? Tampoco había muchas más opciones en caso de volver a tener que verle la cara a la persona con la que deseaba no haberse casado pero eso no podía cambiarlo por el momento. Se les agotaba el tiempo antes de que se empezase a buscar a Luisita y temían que pusiera una denuncia por abandono del hogar. No era policía, pero aún así tenía contactos y armas al ser segurata y eso lo tuvieron siempre en cuenta. Ellas, en cambio, no podrían defenderse en el caso de tener que enfrentarse a ese canalla y con tal de que la pobre chica no volviese a estar ni a medio metro de distancia.
Esa noche la pasaron casi entera en vela, tratando de buscar un lugar seguro o al menos alejarla de ese hombre, Benigna bien conocía los métodos que podría llegar a usar... Y estaba dispuesta a dar su vida con tal de que ni su hija ni Luisita a la cual quería como propia, les pasase lo más mínimo. Estaba dispuesta a caer en batalla pero peleando por los suyos como siempre lo había hecho y esta ocasión era una de esas y de las más delicadas a las que se había enfrentado hasta ese momento y jamás se imaginaron el giro que cada decisión tomada desde el miedo y el querer protegerse las unas a las otras y así mismas conllevaría durante los siguientes días. El infierno sería más seguro que lo que serían sus vidas en cuestión de días. Cada una tendría "su merecido" castigo cuando aquel tipo empezase a darse cuenta de que Luisita estaba recuperada y no volvería con el... A no ser...
Continuará...
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El accidente
FanfictionLuisita, una joven cuyos padres son millonarios pierde la memoria en un aparatoso accidente y no recuerda nada. Ni si quiera recuerda que se acercaba el día de su boda. Los padres apenas pasan por casa y necesitan a alguien de confianza que cuide de...
