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Después de aquella conversación, Nobita seguia pensando que no estaba listo para elegir, seguía aterrado.

El azabache había subido sus piernas a la banca y las abrazó, escondiendo su rostro entre ellas, pensando en todo lo que había pasado estos últimos días y como es que se sentía estando con cada uno de ellos, aunque eso lo hacía confundirse cada vez más.

— No tienes que decidir ahora, Nobita. —

La voz de Doraemon lo saco de sus pensamientos, levantó suavemente la cabeza para mirar al azulado quien se encontraba ya viendolo y con una pequeña sonrisa.

— ¿Porque no mejor regresamos? Debes estar cansado, y aun debo tratar tu brazo. —

Nobita se quedo en silencio por un momento mientras seguia viendolo, si regresaba iba a verlos y era algo que preferia evitar, al menos por ahora, arrugo ligeramente su ceño y volteo la cabeza, no tenía que decir nada para saber que esa idea no le gustaba nada y Doraemon lo comprendió de inmediato, no era la primera vez que veía esa expresión en su rostro.

— No podemos quedarnos más tiempo, Nobita... Anda, regresemos ¿Si? — Insistió una vez más, lo que le preocupaba ahora a Doraemon es que pudiera enfermarse porque ni tenia ropa que abrigaba.

En respuesta, el azabache solo volvió a esconder su rostro para no verlo.

— Nobita... —

— Quiero regresar a casa, Doraemon. —

El azulado lo miró por un momento, dudando un poco sobre lo que estaba diciendo.

— Podemos ya regresarnos, les avisaremos a los demás y mañana-... —

— No, quiero regresar solo yo, tú puedes quedarte... — Con lentitud, fue levantando su cabeza dejando ver la mitad de su rostro. — Así al menos no estarán solos aqui, no quiero que por mi culpa se queden sin visitar el museo. —

Al decir esto, Nobita se volteo a mirar al azulado, estaba siendo sincero con sus palabras y a pesar de lo ocurrido, aún se preocupaba por sus amigos.

Doraemon lo miraba con una expresión de preocupación y cuando el azabache ponía esa cara, para él era imposible decirle que no, simplemente quería hacer de todo para consolarlo y si quería regresar a casa, lo ayudará a llegar. Dejó escapar un suspiro y se levantó de la banca, empezando a buscar dentro de su bolsillo.

— Entiendo, entonces será mejor que te abrigues, la máquina del tiempo está algo lejos de aquí. —

Cuando Nobita escucho esto, también se levantó de la banca para ver que era lo que estaba buscando y lo primero que vio fue una sudadera de color rojo.

— Toma, ponte esto. —

El azulado le paso la prenda y Nobita la tuvo entre sus manos para luego empezar a colocarla, al menos con esto ya no sentía tanto frío y al regresar su vista a Doraemon, vio que seguía buscando en su bolsillo, curioso lo miraba inclinándose hacia a él, algo que no fue necesario porque ya había acabado.

— Aquí está el gorrocoptero, te dejaría la puerta mágica pero está estropeada así que tendrás que ir por tu cuenta. — Al momento de decir esto, Doraemon suspiro, hubiera preferido dejarlo directamente en el lugar y que no se fuera solo, pero mientras estaba por entregarle un pequeño mapa y hasta Nobita ya había extendido su mano para agarrarlo, el azulado se detuvo haciendose aun lado.

— ¿Qué pasa, Doraemon? — Pregunto extrañado, ya tenía puesto el gorrocoptero.

— Creo que mejor voy contigo, no puedo dejarte solo y aun es de noche... — Convencido, empezó a buscar otro gorrocoptero en su bolsillo.

Combinados (Nobita x todos)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora