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Tal y como le había dicho Doraemon, pasada solo una hora y media, el mapa que Nobita sostenía en sus manos le indicaba que se encontraba cerca solo que tenia un pequeño problema.

— ¿Cuál de estos dos edificios es? —

Pregunto para si mismo en voz baja intentando darle sentido al mapa en medio de dos edificios, ni siquiera tenía la opción de preguntarle a alguien porque al ser de noche todos deben estar durmiendo así que tras pensarlo un poco más, suspiró en voz baja rindiéndose.

Con el gorrocoptero se acercó a una de las ventanas para tratar de ver el interior, al menos si veía algo que reconoció sabría que ese era el edificio correcto aunque a pesar de que se acercara mucho al cristal, por la falta de luz no lograba divisar nada.

— No se ve nada... — Volvió a susurrar, apoyando sus manos a la ventana al igual que su mejilla, entrecerró los ojos creyendo que asi logra ajustar mejor su vista.

— ¡Nobita! —

La repentina voz de alguien lo hizo asustarse, como si hubiera sido atrapado en medio de algo.

— ¡N-No estaba haciendo nada raro! Es que me he perdido y... — Se excuso, levantando ambas de sus manos para lucir inocente.

Mientras hablaba, giró su cabeza hacia donde provino la voz y cuando lo hizo, pudo ver a Dorami en el edificio de al lado ya con una luz prendida, ella solo le sonrió y lo saludo para indicarle que puede acercarse.

Después de que se acercara, Nobita entró por la ventana y soltó un suspiro de alivio, al menos no había sido visto por algun policia o tal vez se meteria en problemas, y mientras que Dorami ya cerraba la ventana, el azabache guardo el gorrocoptero y el mapa en su bolsillo, cuando hizo esto se giró para poder mirarla.

— Dorami. —

— Dime, Nobita. — Respondió volteandose a verlo con una sonrisa.

— ¿Cómo sabías que iba a venir? — Preguntó, ya que se le hizo extraño verla despierta a menos que haya sido advertida de su llegada.

— Oh, pues veras, Doraemon me llamó diciéndome que ibas a venir asi que te estuve esperando aquí. — Explicó con normalidad para luego desviar la mirada un momento, posándola sobre una mesita donde había un plato ya vacío. — Aunque como tardabas, fui a buscar algo de comida y cuando llegué, te vi en el edificio de al lado... — Se rió un poco.

— Ya veo... — Respondió mirando también el plato vacío, aunque en este había unas cuantas migajas, seguro había ido por pan de melón.

De pronto, en el silencio alguien se fue acercando a ellos mientras se sobaba uno de sus ojos, Nobita al sentir la presencia de alguien se volteo a ver de quien se trataba

— Abuelo. — Lo llamó sorprendido Sewashi. — ¿Qué haces aquí a estas horas? —

— Bueno es que yo... — Nobita intentó excusarse, sabía de la hora que era.

— ¿Por qué estás despierto? En unas horas tienes que ir a la escuela, será mejor que vayas a la cama. — Esta vez la que habló fue Dorami cruzándose de brazos viendo a Sewashi.

— Lo sé, lo sé, no hace falta que me lo recuerdes. — Respondió con calma. — Pero es imposible hacerlo con esta luz. — Refiriéndose a cómo toda la sala estaba iluminada, Dorami al escucharlo simplemente suspiro. — Pero dejando eso de lado, ¿El abuelo ha vuelto a meterse en problemas? — Pregunto, mostrando ahora una sonrisa juguetona.

— Que no es eso, hombre. — El azabache respondió casi de inmediato al escucharlo.

— ¿Entonces por qué estás aquí, abuelo? — Volvió a preguntar.

Combinados (Nobita x todos)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora