—No abre... —Jhonen forcejeó impaciente con la cerradura—. ¿Estás seguro de que esta es la correcta, mocoso?
Io fue presa de la mirada interrogatoria de su hermano. Estaba seguro de ello antes, pero ahora sentía terror de haberse equivocado.
—Estaba en el overol de trabajo de papá —se dirigió sólo a Logan.
Prefería romper la ley del hielo de días con él que hablarle a Jhonen.
—Tal vez guardaba la correcta en otro sitio —opinó Travis.
—¡Mocoso estúpido! Quizá la tenía en una chaqueta, o...
—Muévete —Logan apartó a Jhonen con poca amabilidad al tiempo en que le arrebataba las llaves.
Después, sin dificultad, la giró y abrió el candado.
—Parece que el problema no era la llave —murmuró Io.
Pérez y Travis no perdieron tiempo en deslizarse por la reja abierta, pero Jhonen se aseguró de arrojarle antes un vistazo malhumorado.
—Es todo; me voy —dijo Io.
Pero antes de que pudiera darse la vuelta, la mano de Logan se cerró en su brazo como una tenaza y lo atrajo de regreso.
—¿A dónde crees que vas?
—A casa...
—¿Así que vas a dejarme botado? Además, el viejo puede estar allí.
Io se liberó de su hermano de un tirón y le hincó la mirada con desafío:
—Ya hice lo que me dijiste. Le robé a papá. Y ahora perderá su trabajo.
Esta vez, Logan lo atrajo por ambos hombros y se inclinó a su altura para hablarle de cerca:
—A tu padre lo iban a despedir mañana de todos modos. Si estuviera aquí, no tendríamos que hacer esto.
—¡Si no te hubiesen despedido a ti, tampoco tendríamos que hacer esto!
—Puta madre... No me jodas Io; no hoy. De acuerdo... no entres si no quieres, ¡pero te prohíbo que te muevas de aquí!
Io obedeció a regañadientes y se quedó solo afuera, en la oscuridad, mientras que Logan y sus compañeros entraban y hacían todo el trabajo. Se recostó contra la reja fría y se cerró la sudadera hasta el mentón para protegerse del viento nocturno que hacía por arrancarle la capucha.
Mañana, cuando los trabajadores regresaran para iniciar su jornada y notaran las herramientas y maquinarias que habían desaparecido, su padre probablemente ya hubiera perdido su trabajo por ausentarse la noche en que le tocaba hacer guardia en la obra. El robo por su descuido solo sería la cereza del pastel. Probablemente enfrentara cargos...
Para cuando acabaran el dinero y las herramientas para vender, su padre podría continuar en la cárcel... Pero eso no podría importarle menos a Logan. El botín de esa noche sería consuelo suficiente. Su hermano dormiría tranquilo; mientras que Io... no se lo perdonaría jamás a sí mismo.
¿Cómo miraría a su padre a los ojos a partir de allí?... ¿Cómo miraría a los ojos de Cade?
Ese pensamiento lo dejó perplejo y con la mente en blanco.
Caden Bowen ya estaba fuera de su vida, ¿por qué habría de importarle su opinión en todo aquello? Jamás se enteraría de lo que ocurría a un puente de distancia de su perfecto mundo. Entonces... ¿por qué le preocupaba tanto?
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Bajo los Sauces
General FictionA la sombra de los sauces florece una inusual amistad. Tras conocerse en circunstancias inusuales, Cade, un muchacho solitario, emprende una odisea personal para rescatar al temperamental Io del triste mundo de su padre alcohólico y su problemático...
