- Fay...- había dicho él.
- Espera - interrumpió -, no tienes que responder ahora - su corazón se aceleró al notar el rostro severo de Jessie, supo que su respuesta no le gustaría -. Jess, yo haría lo que fuera necesario para tenerte a mi lado. Tarde me di cuenta de lo que eres para mí. Si decides darme otra oportunidad, no voy a fallarte.
- Tienes razón - contestó Jessie tras un largo suspiro. Relajó su rostro y luego lo contrajo de nuevo en una dura mueca sin expresión -, no tengo que contestar ahora - la hizo a un lado y entró, dejándola parada en medio de la vereda.
Bueno, al menos no fue un no - quiso reconfortarse. Suspiró para deshacerse de ideas raras y caminó de nuevo hasta su casa. Estaba extrañamente tranquila a pesar de que Jessie no había dicho nada prometedor - Si me hubiera querido destruir, podría haberlo hecho; pero no lo hizo, supongo que es bueno.
Sintió que lentamente caía en un oscuro hoyo y que el aire se le atoraba en la garganta, tapando sus oídos. Quiso retroceder, pero él ya la había visto.
- Puedes correr si quieres, vas a volver en algún momento - le dijo con voz tranquila y sin siquiera ponerse de pie en cuanto ella le dio la espalda para correr calle abajo.
Cerró los ojos y se armó de valor para encararlo. Giró - Mira, no estoy de humor pa... ¿qué demonios te pasó en la cara? - Fay torció el gesto al ver bien el rostro del chico.
Él sonrió. - Jessie fue a saludarme en el colegio.
- ¿Jess hizo eso? - señaló el rostro de Ian. Él asintió sonriendo -. A todo esto, ¿qué haces aquí?
- Tengo que hablar contigo y, tal vez, darte un par de golpes.
- Cullen, no estoy de humor, no quiero hablar contigo. Ahora, quítate de la puerta.
- No me quito de ningún lugar hasta que aceptes hablar conmigo - contestó de forma tranquila pero con determinación. Ella supo que él no se movería de ahí.
- Escucha, le pedí otra oportunidad a Jess y no quiero estropearlo.
Ian frunció el ceño, mostrándose confundido. - ¿Otra oportunidad?, ¿y eso cómo nos deja a nosotros?
- Cullen - largo suspiro para poder soltar lo siguiente -, no hay un "nosotros", no quiero saber nada de ti. Estoy intentando hacer las cosas bien esta vez. Jessie no va a perdonarme esto, pero espero que me dé otra oportunidad y no te quiero en el medio de nosotros de nuevo. Aléjate de mí, de Jess y de todo lo que tenga que ver con nosotros.
Él sonrió sin podérselo creer. - ¿Estás hablando en serio?, no puedes estar hablando en serio, ¿lo estás?
- Cullen, la calle no es un buen lugar para discutir esto - expresó ella, en cuanto unas personas se detuvieron a mirarlos. Ian había alzado un poco la voz y llamó la atención de las personas.
- Adentro está Summer - dijo Ian de forma involuntaria, con expresión distante, aún meditando sobre lo que Fay había dicho.
Genial - pensó la chica -, lo único que me faltaba: sermones de Summer.
- Discutamos esto otro día, o mejor nunca. Adiós, Cullen - lo empujó un poco para poder ingresar a la casa; Ian no opuso resistencia.
- ¿Quieres decir que no quieres volver a hablar conmigo?
Ella se encontraba de espaldas a él, pero se volteó para contestarle. - Quiero empezar de nuevo. No quiero que te entrometas en mi vida.
- ¿Empezar de nuevo?
- Sí, y te quiero fuera de todo. No quiero que me hables, me mires, te acerques a mí, ni siquiera quiero que hables con Summer o con Jessie. Sólo..., sólo vete, Cullen; no te quiero cerca - volteó de nuevo y abrió la puerta de su casa. La voz de Ian la detuvo justo cuando dio un paso para entrar.
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MISTAKELAND
Novela JuvenilLos adolescentes ya no son niños que deben ser protegidos de todo, inclusive de la verdad. La vida no es justa. Necesitan acostumbrarse a esa idea. Fay Britt tiene la vida perfecta. Los amigos perfectos, la familia perfecta, las calificaciones perfe...
