Sólo quedaban dos semanas de clases. Fay siempre comentaba algo sobre vivir con Ian y cuando lo hacía, el chico sólo le sonreía pensativo.
Un viernes mientras almorzaban, Ian interceptó a Fay cuando iba camino al baño. - Estás hermosa - le dio un beso en la frente.
Ella bufó. - Sí, claro. Me veo tan bien con jeans y una blusa.
- No tienes idea - suspiró y se rascó la nuca con gesto ansioso -. Debo decirte algo, espero que no te enojes.
Puso ambas manos a los lados de su cintura. - Suéltalo ya, Cullen.
Tomó aire. - Iré unas semanas a mi casa de verano en California - soltó todo de golpe -. Volveré antes de que lo notes - agregó temeroso, al ver como Fay enfurecía y su rostro se manchaba de rojo.
- ¿Y ahora me lo dices? - Fay gritó un poco e Ian se alejó unos pasos -; ¿sabes lo aburridas que serán mis vacaciones sin ti?
Rodó los ojos. - ¿Podrías hacer esto sin tanto drama? - Ian la miró con gesto burlón al ver como la chica despeinaba furiosamente sus cabellos -. ¿Serías tan amable de dejar de hacer eso?, tu cabello ya es un desastre de por sí, deja de maltratarlo.
- Cullen, cállate, que si me peino te enamoras - él se carcajeo fuertemente -, y para colmo te ríes de mí - soltó con exasperación.
- Me río porque estás ahogándote en una tapita de botella.
- Se dice "en un vaso de agua".
- Lo sé, pero lo tuyo es aún más patético - sonrió y ella le dio un golpe en las costillas.
Fay hizo un puchero. - Quédate, ¿sí?; además, ¿por qué quieres ir?
Alzó los hombros. - Ya sabes lo que dicen: la felicidad esta en las pequeñas cosas..., como una pequeña mansión, una pequeña fortuna, un pequeño yate - eso lo hizo merecedor de otro golpe, aún más fuerte que el anterior -. Deja de golpearme. Como sea, allá tengo todo eso y mi padre está en Londres, así que tendré la casa entera para mí.
Incrementó aún más su puchero en un fallido intento de parecer más tierna. - En ese caso, llévame contigo - a la simple mención de esa oración, Ian explotó en carcajadas sonoras, ganándose otro golpe por parte de Fay, quién se marchó furiosa del lugar.
Días después, el último jueves antes del fin de las clases, Fay estaba sentada sobre la cama de Ian intentando aprender una lección de historia para su último examen del año, el cual sería mañana, mientras él estaba acomodado en el piso jugando con su consola de videojuegos. Ella no podía concentrarse ya que sabía que iniciaba el que, probablemente, sería su último fin de semana junto a su amigo antes de que Ian viajara.
Cerró su cuaderno con cuidado y caminó silenciosamente hacia él, dejándose caer bruscamente sobre su cuerpo, pero en un movimiento rápido Ian estuvo sobre ella. Todo fue tan rápido que la chica se asustó. El chico le robó un beso en los labios brevemente y después se recostó en el suelo junto a ella, pausando su juego.
Fay entrelazó su mano con las del chico y le dio varios besos en el cuello y la mejilla derecha, la única a la que tenía acceso desde su posición y él cerró los ojos, disfrutando de todo. - Ian - sabía que al chico le gustaba que lo llamara por su nombre, así que decidió valerse de eso. Él sonrió al oír su nombre e hizo un sonido con su garganta a modo de respuesta -, llévame contigo - pidió, besando la mano del chico.
Sonrió aún más. - Britt, tu táctica de coqueteo y chica buena no funcionará.
Fay chasqueó la lengua. - Cullen, por favor...
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MISTAKELAND
Teen FictionLos adolescentes ya no son niños que deben ser protegidos de todo, inclusive de la verdad. La vida no es justa. Necesitan acostumbrarse a esa idea. Fay Britt tiene la vida perfecta. Los amigos perfectos, la familia perfecta, las calificaciones perfe...
