22°

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Me pego a su cuerpo mientras paso los brazos por detrás de su nuca. Entonces me besa con intensidad, como si intentara recuperar en un solo instante todo el tiempo que estuvimos separados.

Se aparta de mis labios para descender hasta mi cuello, mientras sus manos recorren lentamente mi cintura. Inclino la cabeza hacia un lado, dándole más espacio.

Le quito la chaqueta y luego la camiseta. Cuando deja de besarme el cuello, desciendo y voy dejando un camino de besos desde debajo de su ombligo hasta volver a subir por su pecho. Al llegar a su cuello, muerdo suavemente el lóbulo de su oreja.

-A tu dormitorio -murmura con la voz ronca.

Río por lo bajo.

-Qué mandón.

Él sonríe de lado.

-Solo por esta vez.

Reímos y caminamos hasta mi dormitorio.

Me quita el pijama, dejándome únicamente en ropa interior.

Me recuesta sobre la cama y se coloca encima de mí, cuidando de no dejar caer todo su peso. Sus labios descienden por mi abdomen con una lentitud que hace que arquee la espalda. Un escalofrío me recorre el cuerpo cuando siento su lengua deslizarse sobre mi piel.

Me desabrocha el sujetador y enseguida captura uno de mis pezones con los labios, mientras acaricia el otro con la mano.

-Ah... Justin... -gimo, aferrándome a su cabello.

Deja mis pechos para volver a buscar mi boca con desesperación.

Sin dejar de besarlo, deslizo las manos hasta su cintura y desabrocho su pantalón.

Me coloco encima de él y bajo lentamente la tela sin apartar la mirada de sus ojos. Él sonríe.

Sujeto el borde de su bóxer con intención de quitárselo, pero el sonido de un teléfono interrumpe por completo el momento.

Tomo mi móvil, pero enseguida noto que no es el mío.

Justin se incorpora de inmediato, me aparta con cuidado y alcanza su teléfono.

-¿Aló? -responde, aún respirando con dificultad-. ¿Qué pasó?... Tranquila... cálmate.

Lo observo desde la cama, sin comprender.

-Sí... voy para allá... No te preocupes, ya salgo... Cuídate un momento, ¿sí?... Nos vemos.

Cuelga.

¿Cómo pude caer en su juego otra vez?

Soy una estúpida.

-__... tengo que irme. Xenia me necesita -dice mientras se pasa una mano por la nuca.

-Vete, Justin -respondo con la voz quebrada.

-__... de verdad...

-¡Joder, vete de una vez! -grito con los ojos llenos de lágrimas.

Recoge su ropa del suelo y comienza a vestirse.

-De verdad lamento esto, __ -dice con evidente culpa.

Suelto una risa amarga.

Me acerco hasta quedar frente a él y lo miro directamente a los ojos.

-Rompiste mi corazón una y otra vez... y todavía sigues haciéndolo -lo empujo con fuerza-. Te odio, Justin Bieber ¡Te odio! -repito con la voz hecha pedazos-. ¡Ahora desaparece de mi vida!

Permanece inmóvil, observándome con los ojos vidriosos.

-¡Lárgate ya, joder! -exclamo, incapaz de contenerme.

Y cuando se marcha, me dejo caer sobre la cama, destrozada una vez más. Sin embargo, las lágrimas no salen. Es como si algo dentro de mí las estuviera reteniendo.

¿Acaso no se cansa de hacerme daño? ¿De humillarme de esta manera?

Y, por primera vez, puedo decir que odio a Justin Bieber.

Lo odio...

Y también me odio a mi por permitir que todo esto sucediera.

WHAT DO YOU MEAN? *Justin Bieber y tú*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora