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Lunes.

**

+Mamá, no te preocupes. Estoy bien -repito por tercera vez.

*¿Estás segura de que no necesitas que vaya? -pregunta con preocupación.

+No -respondo con una pequeña risa-. No es necesario, mamá.

*¿Segura?

+Muy segura.

La amo.

Es una madre increíble. Daría cualquier cosa por ella.

*Bueno, hija, te tengo que dejar. Cuídate mucho y, por favor, no vuelvas a acercarte a ese niñito. Lo único que ha hecho es jugar contigo, ilusionarte y después dejarte hecha pedazos. Olvídate de él, es lo mejor para ti, cariño. Te amo.

Habla con tanta dulzura que siento como si me estuviera abrazando a través del teléfono.

+Lo sé, mamá. Cuídate. Dale saludos a papá. Los amo.

*Adiós, hija.

La llamada termina.

**

Me levanto de la cama y entro a la ducha.

Anoche me sentí tan mal...

Jamás imaginé que Justin sería capaz de hacerme algo así.

Volví a confiar en él y, una vez más, terminó decepcionándome.

Se fue sin importarle lo destrozada que me dejó.

O, al menos, eso fue lo que sentí.

Me quito la ropa y dejo que el agua caiga sobre mi cuerpo.

Sus palabras siguen repitiéndose en mi cabeza.

En tan poco tiempo, Xenia se volvió lo suficientemente importante como para que él me dejara sola y corriera hacia ella.

Aunque, siendo sincera...

La culpa también fue mía.

Nunca debí permitir que todo llegara tan lejos sabiendo que él ya estaba con otra persona.

Cuando termino de ducharme, vestirme y maquillarme, voy a la cocina con la idea de preparar el almuerzo.

Abro el refrigerador en busca de algo.

No queda.

Resignada, tomo las llaves del departamento, las del auto y mi billetera.

Abro la puerta para salir.

Pero me detengo en seco.

Justin está frente a mí, con la mano levantada, a punto de tocar el timbre.

Al verme, baja lentamente la mano.

-Necesito hablar contigo. ¿Me dejas? -pregunta con calma.

-Que sea rápido. Tengo cosas mucho más importantes que hacer que perder el tiempo escuchando a un idiota -respondo con frialdad.

Su expresión cambia.

Me mira como si no reconociera a la persona que tiene enfrente.

-¿Por qué me hablas así? -pregunta sin perder la calma.

Suelto una risa sin humor.

-¿Y cómo esperabas que te hablara? -frunzo el ceño.

Guarda silencio unos segundos.

-¿Puedo pasar para que hablemos tranquilos?

Niego con la cabeza.

-No.

-__...

-¿Para qué? ¿Para que vuelvas a besarme y yo caiga otra vez en tu juego? -lo miro fijamente-. ¿Y para que después te llame tu novia y salgas corriendo, dejándome como si fuera alguien de quien puedes olvidarte cuando quieras?

Baja la mirada apenas un instante.

-De verdad lo siento, __. Perdóname.

Niego lentamente.

-No entiendo por qué sigues buscándome, Justin. Déjame en paz.

-Porque quiero que me perdones... porque te am...

-Cállate, Justin. -Trago saliva-. ¿Cómo puedes decir eso después de todo? ¿Que me amas? -suelto una risa incrédula-. Tienes una forma muy extraña de demostrarlo.

Mete las manos en los bolsillos.

-Aunque no me creas... te amo.

Pongo los ojos en blanco.

-Por favor... Ayer me dejaste para irte con una chica a la que apenas conoces. Me abandonaste cuando más te necesitaba. Durante nuestra relación seguías viendo a tu ex, me mentías... y ahora estás con la mujer con la que también me engañaste. -Aprieto los labios antes de continuar-. ¿Y aun así eres capaz de decir que me amas?

Levanta la vista.

-Perdón... por todo.

Suena sincero.

Pero ya no sirve.

Las disculpas no borran el daño.

-No.

Parpadea.

-¿Cómo?

-No, Justin. No te perdono.

Marco cada palabra para que no quede espacio para dudas.

-__, por favor... -suplica mientras intenta tomar mi mano.

Retrocedo antes de que pueda hacerlo.

-No, Justin. Entiéndelo. No.

Respiro hondo.

-Ahora, si me disculpas, tengo cosas que hacer. Y te pido, por favor, que dejes de buscarme.

Sin esperar respuesta, cierro la puerta.

Escucho su voz al otro lado.

-Pero...

Abro nuevamente solo lo suficiente para mirarlo una última vez.

-No hay ningún "pero". Olvídate de que existo, Justin... porque para mí... tú también dejaste de existir.

Paso junto a él y camino hacia el ascensor.

Las puertas se cierran.

Y lo dejo atrás...

Aunque, muy en el fondo, siento que una parte de mi corazón sigue quedándose con él.

WHAT DO YOU MEAN? *Justin Bieber y tú*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora