18°

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-No puedo creer que sigas enamorada de él, __ -exclama James.

Pongo los ojos en blanco.

-James, apenas ha pasado un mes y algo... -digo con un suspiro.

-¡Y él ya siguió con su vida! -responde-. Hace rato dejó de llamarte, ya no te busca y, por si fuera poco... ¡tiene novia!

Lo miro con el ceño fruncido.

-¿Cómo que tiene novia? -pregunto en voz baja.

-Veo que sigues con eso de no ver televisión -murmura, aunque alcanzo a escucharlo-. Sí, esta mañana lo dijeron en las noticias.

Siento cómo la pequeña parte de mi corazón que había logrado reconstruir durante este mes vuelve a romperse.

Entonces entiendo que sigo enamorada de Justin.

Quizá incluso más de lo que me gustaría admitir.

Y duele.

¿De verdad puedo seguir sin odiarlo después de todo?

Es absurdo.

Lo peor es que termino odiándome a mí misma por seguir queriéndolo.

-¿Quién es? -pregunto al fin.

-Xenia Deli.

Así que era ella...

Vete al demonio, Bieber.

-¿La invitación de hoy sigue en pie? -pregunto-. Necesito distraerme.

-Claro. -Sonríe.

-¿Adónde iremos?

-A una discoteca. -Hace un pequeño baile y no puedo evitar reír.

-¿A qué hora?

-Saldremos de aquí a las diez. -Mira su reloj-. Son las nueve, así que ve a arreglarte.

Asiento y camino hasta mi habitación para darme una ducha.

Unos minutos después salgo. Envuelvo mi cuerpo en una toalla y mi cabello en otra.

Voy hasta el clóset y rebusco entre mi ropa hasta encontrar algo que me convence.

Aplico base de maquillaje, un poco de rubor sobre las mejillas y rímel en las pestañas.

Retiro la toalla de mi cabello y lo peino.

Tomo un bolso negro, guardo mi móvil, la billetera y las llaves del departamento.

Cuando regreso al living, James está viendo un partido de fútbol.

-Estoy lista.

Apaga el televisor, se levanta del sofá y camina hacia mí. En cuanto levanta la vista y me ve, se detiene unos segundos.

-Vaya... __. Cada día estás más guapa.

Sonrío y le doy un suave golpe en el brazo con el bolso.

-¡Auch! -se queja entre risas-. Aunque, si quieres... podríamos quedarnos aquí.

Me rodea la cintura con una sonrisa llena de intención.

-¡Qué descarado eres!

-Solo cuando estoy contigo. -Ríe.

Voy a responder, pero sus labios rozan los míos antes de que alcance a decir una palabra.

Dudo apenas un instante.

Después correspondo al beso.

Mis manos terminan enredándose en su cabello mientras él me acerca un poco más.

El beso dura solo unos segundos, pero está cargado de tensión.

Entonces reacciono.

¿Qué estoy haciendo?

Me aparto de inmediato.

-Necesitaba hacer eso... -dice todavía agitado.

Niego con la cabeza mientras recupero el aire.

-No puede volver a pasar.

-Eso ya lo veremos... -susurra antes de dejar un breve beso en la comisura de mis labios-. Ahora vámonos.

Sonríe, toma su chaqueta y las llaves del auto.

(...)

Minutos después llegamos al club nocturno.

-¿Qué quieres tomar? -me pregunta cerca del oído para hacerse escuchar por encima de la música.

-¡Una Coca-Cola! -respondo casi gritando.

Frunce el ceño y termina riéndose.

Nunca he sido de las personas que buscan el alcohol para olvidar sus problemas.

Al final no soluciona nada.

Solo consigue que uno diga cosas de las que después se arrepiente y termine con una resaca terrible.

James regresa con mi bebida.

Le doy un pequeño sorbo.

-¿Bailamos? -pregunta.

Asiento.

Me toma de la mano y caminamos hasta la pista.

Nuestros cuerpos comienzan a moverse al ritmo de All for Love, de Madison Beer y Jack & Jack.

La canción es realmente buena.

James me toma de la cintura y me acerca un poco.

Yo paso los brazos por detrás de su cuello.

-Bailas muy bien -dice cerca de mi oído.

Los dos reímos.

Pero mi sonrisa desaparece de golpe.

Entre la gente veo una escena que me deja sin aliento.

Una escena que ya había vivido una vez.

La misma que rompió mi corazón entonces...

Y que ahora vuelve a romper los pedazos que apenas empezaban a recomponerse.

×××
Las dejare con la intriga.

¿Sospechan que vio la rayis?.

Muack! 💋

WHAT DO YOU MEAN? *Justin Bieber y tú*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora