-¿De verdad que estáis bien?- pregunto preocupada.
-Si cariño-.
-Tenemos que reforzar toda la seguridad, tanto para tu familia como para nosotros- dice Cody.
-De eso debes encargarte tú- le responde Tedd.
-¿Yo?- pregunta Cody extrañado.
-Digamos que mi padre no acepta mi situación actual- le responde Tedd y yo miro a Cody para que acabe con las preguntas.
-Deberíamos irnos a descansar- sugiere mi madre.
-Sino os importa, me quedaría mucho más tranquilo si os quedaseis a vivir aquí- dice Jordan. Tedd me mira esperando mi respuesta.
-Si a ti te parece bien, por mi perfecto- le respondo.
-Sinceramente yo también me quedaría más tranquilo sino te quedarás sola en casa cuando yo tenga que salir- dice Tedd.
-Pues decidido mi amor- digo mientras me levanto.
-Nos quedamos en casa de mi hermano- termino de decir. Nos despedimos de todos y nos vamos a la habitación porque al final iremos por nuestras cosas mañana. Voy a ducharme y cuando salgo veo a Tedd sentado en la cama demasiado serio:
-¿Qué ocurre Tedd?- pregunto mientras me acerco.
-Estoy muy preocupado-.
-¿Por lo de mi padre?-
-Si nena. Tú en cierto modo fuiste quien lo metió preso y tengo miedo de que descargue toda su ira contra ti y contra nuestro bebé- dice mientras me acaricia el vientre.
-No podemos vivir con miedo. Eso lo comprendí desde la primera paliza que me dio ese hijo de puta-.
-Aún así nena, es imposible no vivir con miedo-. Abrazo a Tedd y le beso.
-Estaremos bien-.
-Vamos a descansar, creo que mañana pensaremos mejor las cosas-.
Paso toda la noche dando vueltas porque no dejo de pensar en mi bebé. En otras circunstancias me daría igual lo que pasara conmigo pero por suerte ya no estoy solo yo y tengo que pensar en las consecuencias. A la mañana siguiente decido ir al gimnasio para descargar un poco de estrés. Le dejo una nota a Tedd, que sigue durmiendo, y me marcho con uno de los guardaespaldas:
-¡Cuanto tiempo sin vernos Jenner!- dice Frank, uno de los monitores del gimnasio.
-He tenido muchos problemas Frank-.
-Lo sé-
-¿Lo sabes?- pregunto con la ceja levantada.
-Ya eres una figura pública Jenner- me responde con una sonrisa.
-A veces se me olvida- digo al triste por toda la situación.
-Anda no estés triste ¿te ayudo a entrenar un rato?- me pregunta y por su entusiasmo no me atrevo a decirle que no.
-Vale-. Nos vamos hacia la zona de las máquinas y le advierto de que estoy embarazada para que no me de más trabajo del que pueda soportar en mi estado. El rato con Frank se me pasa rapidísimo y tengo que reconocer que me ha venido genial porque me siento bastante aliviada en cuanto a estrés se refiere.
-A ver si vienes más a menudo, que tienes un cuerpo estupendo y lo podemos controlar durante el embarazado- me sugiere Frank.
-Te tomaré la palabra- le respondo con una sonrisa y me despido con la mano.
Al llegar a casa Cody, Jordan y Tedd están desayunando.
-¿Dónde estabas?- me pregunta Jordan.
-Fui un rato al gimnasio-.
-¿Sola?- pregunta Cody.
-No soy tan tonta y mucho menos quería que os preocupaseis, fui con Mike-. Ante mis palabras todos ponen cara de alivio.
-¿A que gym fuiste?-
-Al de Frank-. Cody y Jordan se miran y se ríen.
-¿Qué?- pregunto con mala cara porque ya se por donde van.
-Nada, nada- responden.
-¿Qué pasa?- pregunta Tedd. Cody y Jordan vuelven a mirarse.
-Frank estuvo detrás de Kaytlin por un buen tiempo-. De inmediato Tedd me mira con mala cara.
-¿Y entonces por qué coño vas al gimnasio de ese tío?- me pregunta. Celos Grey encendidos.
-Tedd es el gimnasio a donde he ido toda mi vida-.
-Y porque Frank le hace descuento- suelta Cody y Jordan le da un codazo. Al mirarme y ver mi cara sabe que no estoy para bromas. Tedd se levanta y se va:
-¡Tedd espera por favor!-
-¿Donde es ese gimnasio?-
-¿Para que quieres saberlo?- le pregunto.
-Para dejarle claro a ese imbécil que tú eres mía-. Agarro del brazo a Tedd para que se gire.
-Ese imbécil ya sabe que estoy embarazada y que estoy casada contigo-. Tedd me mira con la ceja levantada.
-¿Se lo has dicho?-
-Por supuesto. ¿Por qué no debería de hacerlo?-
-No sé-. Estás reacciones de niño celoso en el fondo me enternecen.
-Después de todo lo que hemos pasado ¿crees que dejaría que algo estropease a nuestra familia?- Tedd sonríe.
-Que bien suena eso de nuestra familia-.
-No te pongas celoso por fi-.
-Es que tú eres mía y no quiero que nadie se aproveche de lo que es mío-.
-Ya sabes que se defenderme-.
-Aún así mañana pienso ir contigo al gimnasio-. Yo no puedo evitar reír.
-¿Y marcar el territorio conmigo?- Tedd se sonroja un poco.
-Sí- responde y vuelve a la casa. Voy directa a nuestra habitación porque sé que se ha ido allí:
-¿Por qué te avergüenzas?- le pregunto.
-No es vergüenza nena. Es que nunca me había sentido así por nadie y no sé, tengo miedo de meter la pata-.
-Te amo Teddy y nada ni nadie va a cambiar eso- digo mientras me acerco y le beso.
Decidimos pasar parte de la mañana en la cama viendo películas. A ninguno le apetece ir a la universidad y mucho menos enfrentarse a esa panda de buitres carroñeros que son los periodistas.
-¿Se puede?- pregunta mi madre antes de entrar.
-Claro mamá-
-¿Os bajáis a comer?-.
-Si porque me muero de hambre- le respondo con una sonrisa.
Cuando bajamos ya están todos en la mesa y antes de sentarme me quedo paralizada por lo que estoy escuchando en la televisión.
<<El empresario Jenner ha sido hallado muerto en uno de los edificios que la policía estaba revisando propiedad de la banda narcotraficante a la que pertenecía>>.
