Veo como el color abandona la cara de Kaytlin poco a poco.
-¿Qué ocurre nena?- le pregunto.
-Nada- me responde muy nerviosa con el teléfono aún en la mano y se marcha a otra habitación.
-¿Qué ocurre?- me pregunta Phoebe.
-Nada hermanita- digo fingiendo una sonrisa para que no insista con sus preguntas.
Al cabo de un rato Kaytlin vuelve a salón y me pide que la acompañe. Vamos hasta nuestra habitación y cierra la puerta nada más entrar.
-Me estás preocupando- digo muy serio.
-Me juré a mi misma que jamás volvería a ocultarte nada y así va a ser-. Trago saliva porque me da miedo lo que me vaya a contar.
-Habla por favor. Me estás poniendo nervioso-.
-El que me llamó antes era mi padre. No quise decirte nada porque no quería que todos empezaran a agobiarme con preguntas y cosas peores-. Me acerco a Kaytlin y la abrazo muy fuerte.
-¿Qué te ha dicho?-.
-¿Ni aún estando embarazada aprecias tu vida?. A partir de ahí no dijo nada, simplemente se limitaba a respirar y a ponerme muy nerviosa-.
-Tal vez por eso lo hacía-.
-¿Por qué?- pregunto porque no entiendo a que se refiere.
-Porque pretenderá que viva atemorizada. Con mi madre ya lo hizo la vez que le dejó por venirse a vivir con nosotros, lo que no se es porque dejó de hacerlo-.
-Supongo que se aburriría- respondo asqueado por las actuaciones de este tipo.
-Prométeme que no vas a hacer ninguna locura- le suplico volcando toda la preocupación que existe en mis palabras.
-Lo prometo Teddy-. Se acerca despacio y me da un beso.
-Volvamos al salón, sino ya mismo tenemos a toda la familia aquí-. Kaytlin ríe ante mi comentario.
Al volver al salón mi padre ya no está, pero mi madre y mi hermana están en la cocina.
-¿Y papá?-
-Ha tenido que salir por motivos de negocios-.
-Ok- respondo muy borde porque pensaba que arreglaríamos nuestros problemas aunque ya veo que estaba muy confundido.
-¿Os quedáis a cenar?- pregunta la madre de Kaytlin.
-Por supuesto- responde Phoebe de inmediato.
-Si a mi hijo no le molesta, por mi encantada-. Yo le sonrío a mi madre.
-Sabes que tú nunca me molestas mami- digo mientras beso su mejilla.
La cena pasa tranquila aunque se nota la tensión que hay debido a todo este revuelo de la supuesta muerte del padre de Kaytlin. Tengo que hablar con Kaytlin para que vayamos a hablar con la policía y que el inspector vea que tanto sus sospechas como las de Kaytlin eran ciertas.
-¿En que piensas Teddy?- pregunta mi madre.
-Nada mamá. Tonterías- le respondo con una sonrisa. Llaman a la puerta y es mi padre.
-Anastasia, Phoebe y Teddy nos vamos-. Todos nos quedamos un poco paralizados porque no sabemos a que viene esto.
-¿Qué ocurre Christian?- le pregunta mi madre.
-No quiero que sigáis en esta casa, blanco de todos los criminales del cartel del norte-.
-¡Christian por favor!- le riñe mi madre porque está siendo un impresentable.
-Disculpadle por favor a veces es un auténtico gilipollas- dice mi madre y realmente me sorprenden sus palabras. Phoebe y ella se despiden de todos:
-Theodore vamos-
-Te lo recuerdo porque parece que lo has olvidado. Tengo a mi mujer y a mi hijo aquí, así que de aquí no me muevo. Además, según tú yo ya no soy tu hijo-. Se que estoy siendo muy tajante pero es que a veces con mi padre solo funciona ser así. Me mira a los ojos durante varios segundos pero al final aparta la mirada y se va.
-Joder con tu padre- dice Cody.
-Es muy controlador y no se da cuenta de que yo ya soy mayorcito y que tengo mi familia-.
-Los padres algunas veces somos así porque creemos que os estamos haciendo un bien- dice la madre de Kaytlin.
-Bueno, yo no sé vosotros pero paso de seguir amargándome por el día de hoy. Buenas noches que necesito dormir un poco- Jordan da las buenas noches y se marcha a su habitación.
Al final todos optamos por hacer lo mismo que Jordan ya que ha sido un día demasiado largo. En la habitación Kaytlin y yo nos tumbamos en la cama uno abrazado al otro:
-¿Crees que deberíamos hablar con la policía?- me pregunta Kaytlin sacándome de mis pensamientos.
-Eso lo había pensado yo antes-.
-Necesitamos toda la ayuda posible para poder detener a este imbécil- continuo diciendo.
-Mañana iré a hablar con ellos-.
-¿Te molesta si voy contigo?- le pregunto.
-Para nada cariño- me responde con una pequeña sonrisa.
A la mañana siguiente cuando me despierto Kaytlin no está en la cama. Me doy una ducha rápida y bajo a desayunar, donde encuentro a Cody y Jordan:
-¿Habéis visto a Kaytlin?- les pregunto.
-No- me responden los dos casi a la vez. No puedo evitar sentir como una pequeña presión en el pecho.
-No te preocupes Tedd. Habrá ido al gimnasio-.
-¿Me podéis decir donde queda ese gimnasio?-.
-Si claro. Es una sexta avenida-
-Gracias-. Cojo mis cosas rápidamente y me encamino al gimnasio. Al llegar busco por todo el gimnasio a Kaytlin pero no la encuentro. Uno de los monitores me pregunta si necesito ayuda pero sinceramente le ignoro por completo. Al salir del gimnasio llamo a Cody:
-Cody ¿Kaytlin a vuelto a casa?- le pregunto.
-No Tedd. ¿Es que no está en el gimnasio?- pregunta y ya puedo notar su tono de preocupación en la voz.
-No está Cody. No responde al móvil y me estoy empezando a preocupar-. Tras colgar con Cody llamo a mi hermana pero no me contesta así que por más que me desagrade tengo que ir a casa a preguntarle. Al llegar encuentro a mi madre desayunando:
-Mamá ¿dónde está Phoebe?-
-En su cuarto. ¿Qué ocurre Tedd?-
-No encuentro a Kaytlin-. Subo rápidamente a la habitación de Phoebe que aún sigue dormida.
-¿Qué ocurre?- pregunta confusa.
-¿Sabes donde está Kaytlin?-.
-No ¿por qué?-.
-Porque no la encuentro y temo que su padre o alguno de sus hombres la tenga-.
-Pero si su padre está muerto- dice Phoebe. Respiro profundamente intentando controlar las lágrimas.
-Está vivo-. Ayer la llamó y la amenazó.
-¡Maldita sea Tedd!. Estás cosas se avisan- dice Phoebe enfadada. Mi madre me pide que me tranquilice y me acompaña, junto con Phoebe a la casa de Kaytlin para ver si está allí. Antes de entrar en casa recibo una llamada desde el número de Kaytlin:
-Nena ¿ dónde estás?-.
-En el mismo infierno- me responde una voz que me deja totalmente helado.
