-¿En serio?- pregunta James asustado.
-Tú por si acaso no dejes que te pinchen nada- digo preocupado.
-Se lo pediré en pastillas-
-Buena idea-
-Cambia de tema que por ahí viene tu hermana-.
-James ¿qué tal estás?- pregunta Phoebe mientras que se sienta junto a él.
-Dolorido pero estoy bien- le responde con una sonrisa.
-Menudo imbécil ese jugador-.
-Yo diría que imbécil se le queda corto- respondo.
-Por lo menos Tedd se lo hizo pagar y bastante fuerte-. James sonríe ante el comentario de Cody.
-Bien merecido que lo tiene- dice Kaytlin.
Tras un rato hablando las enfermeras nos piden que nos vayamos, cosa que hacemos de muy mala gana. Le pido a uno de los guardaespaldas de mi familia que se quede cuidando a James porque no me fío de nadie en estos momentos:
-¿Qué ocurre Tedd? Llevas con cara de susto todo el día- me pregunta Phoebe.
-Me preocupa mucho como pueda evolucionar James-
-¿Por qué?-
-Porque su lesión puede regresar-. Phoebe pone cara de preocupación.
-No había pensado en eso. La última vez que lo estuvo se deprimió mucho-
-Por eso me preocupa mucho-.
-Bueno, no penséis negativamente. James se va a recuperar y en nada lo vamos a ver jugando de nuevo junto con Tedd- dice Kaytlin.
-Lo mejor será darle mucho apoyo- sugiere Cody.
-Eso es lo que yo había pensado. Mañana cuando salga del hospital vendré a recogerlo-.
-Yo quería quedarme pero su madre ha sido muy cabezota- dice Phoebe.
-Es su madre enana. Normal que quiera estar con él después del susto que pasamos-
Cuando llegamos a casa, tanto mi hermana como yo, insistimos a Cody y a Kaytlin para que se queden a comer. Cuando nos sentamos en la terraza esperando la comida suena el móvil de Kaytlin:
-¿Quién es?- pregunta Cody.
-Mamá-. Kaytlin está tardando demasiado así que decido ir a buscarla. Doy vueltas por toda la casa hasta que por fin la encuentro en el jardín trasero:
-No ha vuelto a llamarme-.
-Lo siento pero no es tan fácil que yo vaya a buscarle con cualquier excusa-.
-¡No me hables así!-
-Está bien. Luego te llamo-. Cuando Kaytlin se gira y me ve se queda completamente blanca:
-¿Problemas con tu madre?- le pregunto.
-Está muy insoportable últimamente-. Pero por su cara, algo me dice que no estaba hablando con su madre aunque decido dejarlo estar. Suena un mensaje en mi móvil:
-Las pequeñas mentirosas tienen las patitas muy cortas-. De nuevo número desconocido. Estos malditos mensajes me están empezando a poner de los nervios.
-¿Comemos?- pregunta mi hermana cuando por fin ambos entramos en la terraza.
-Eres una glotona- dice Kaytlin a modo de burla.
-Mira quien fue hablar- dice Cody y por la expresión de Kaytlin todos empezamos a reír.
Durante toda la comida noto a Kaytlin nerviosa, no sé si es por la llamada o porque cree que la he pillado. Sinceramente me muero de ganas por preguntarle, pero como ya dije antes, prefiero dejarlo estar:
-¿Vendrás a verme luego?- pregunta mientras nos despedimos.
-Cuando tú quieras mi amor- le respondo y me acerco para besarla.
-Pásate luego-.
-De acuerdo-. En cuanto dejo a Kaytin y a Cody en su casa me voy al hospital para recoger a James porque le han dado el alta antes de lo que pensábamos.
-No deberías de haberte molestado- dice la madre de James.
-No es una molestia señora. Es mi mejor amigo y lo hago encantado-. James sonríe.
-Gracias hermano-.
Paso toda la tarde con James para intentar que esté animado. Sobre las 22:00 me llama Kaytlin:
-¿Amor no vas a venir?- me pregunta.
-Estoy con James pero ahora iba a ir para allá-
-Ah no, no. Quédate con él, lo necesita-.
-En un rato más voy ¿vale?-
-Vale Tedd-
-Te amo-
-Te amo- me responde y una sonrisa de estúpido aparece en mi cara.
Una hora después me despido de James y voy a casa de Kaytlin. Subo por las escaleras porque tengo muchas ganas de verla y en el ascensor había un poco de cola. Cuando llego y veo quien está en la puerta con ella me quedo paralizado y sin color en mi cara. Veo a Leandro hablando con Kaytlin y sin poder controlarme me lanzo sobre él para poder devolverle en golpes todo lo que él le hizo a Kaytlin y me hizo a mí:
-¡TEDD PARA!- grita Kaytlin mientras tira de mi camiseta.
-¿Ahora lo defiendes?- le pregunto enfadado.
-Déjalo Kaytlin. Me lo merezco-.
-Leandro solo vino a prevenirnos de una cosa-.
-¡Me importa muy poco lo que este tipo tenga que decir!¡Ya te estás largando!¡FUERA!- grito con todas mis ganas.
-Eres muy injusto Tedd-.
-¿Injusto Kaytlin?¿En serio me estás diciendo eso?. Este tipo te violó y te dio una paliza que pensaba que estabas muerta ¿en serio estoy siendo injusto?-
-Las cosas cambian y las personas también-. Resoplo asqueado.
-No me puedo creer que estés diciendo esto-.
-¿Puedes entrar y hablamos como dos personas normales? Bastante espectáculo hemos dado ya-
-¿Te parece que doy un espectáculo?- le pregunto ofendido.
-Sabes que no lo digo en ese sentido- me responde.
-Está bien-. Entro y me quedo de pie al lado de la puerta.
-¿No te sientas?-
-No- respondo borde.
-Hace unos días Leandro vino a verme-
-¿Y eso pensabas contármelo cuando...?-
-¿Me dejas hablar por favor?-. Esta conversación está cogiendo un camino que sé que va a acabar en una pelea pero esta vez no pienso dar mi brazo a torcer porque se que tengo la razón.
-Vino a pedirme perdón y a contarme que es padre-.
-¿Y?-. Kaytlin se levanta.
-Vi el arrepentimiento en sus ojos Tedd. Se que lo que me estaba diciendo me lo decía en serio-.
-Esto es patético. ¿Ahora piensas perdonarle y hacer como si nada?-
-Por supuesto que no. Pero no quiero guardar rencor toda mi vida, eso te hace ser una persona amargada-.
-Me has decepcionado Kaytlin. No pensaba que olvidaras todo tan pronto-.
-Tampoco tienes que llegar a esos extremos Tedd-.
-¿Sabes que? Quédate con Leandro o con quien te de la gana, yo no quiero verte en unos días-. Es lo último que digo antes de cerrar la puerta de un golpe dejando a Kaytlin allí sola y no sé si me arrepentiré de esto que estoy haciendo pero estoy demasiado enfadado.
