-¿Quién es Tedd?- pregunto mientras me acerco.
-Alguien que viene a molestar- me responde y parece muy furioso. Cuando llego a la puerta y veo quien es me quedo muerta:
-¿Qué haces tú aquí?-. Me quedo algo paralizada porque sinceramente no entiendo que hace él aquí.
-Se te olvidó esto en el hospital y me ofrecí a traértelo personalmente-.
-Muy amable- responde Tedd y entra en casa.
-Gracias- respondo con una sonrisa falsa. Esta situación es demasiado incómoda:
-¿Cómo te sientes?- me pregunta.
-Ya mucho mejor, gracias a todos me estoy recuperando bien-.
-Mejor me marcho ya, no quería molestarte-. Tedd tira de mi y no me deja ni responder:
-Adiós- dice por los dos y cierra la puerta con un golpe muy fuerte:
-Ese tío no me gusta- dice muy furioso.
-A mi me pone muy nerviosa- respondo y parece que su enfado disminuye.
-A ese tío le gustas-
-No digas tonterías Tedd-.
-Nena piénsalo bien, ese interés no es normal-. Una fugaz idea pasa por mi cabeza ¿y si ese tipo trabaja para Lascurain?.
-¿Qué pasa?- me pregunta Tedd.
-¿Y si trabaja para Lascurain?-. A Tedd le cambia la cara por completo.
-¿Tú crees?-
-Me da escalofríos solo de pensar que mi vida ha dependido de ese tipo-. Tedd se acerca y me abraza.
-Ya me encargaré yo de que ese tipo no vuelva a acercarse a ti-
-¿Qué vas a hacer?- le pregunto.
-Para empezar hablaré con mi abuela. Seguro ella podrá cambiar tu médico-
-Estupendo- le respondo sonriendo.
-Creo que lo mejor por el día de hoy es que nos vayamos a dormir- propone Tedd.
-¿Me abrazas hasta que me quede dormida?-
-No pienso soltarte en toda la noche-. Tedd se acerca y me da un beso en la frente.
A la mañana siguiente, sobre las 8 más o menos, Cody llega a casa con el desayuno.
-Buenos días- dice con una enorme sonrisa.
-¿Qué haces aquí tan pronto?- le pregunto aún medio dormida.
-Solo quiero saber como estás-
-Pues vienes demasiado pronto colega- le dice Tedd cuando aparece en el salón. Cody ríe:
-La próxima vez te mando un whatsapp- le responde.
-Déjame esto, lo voy a servir- digo quitándole las bolsas de las manos.
-¡Ey deja eso que no puedes coger peso!- me riñe Tedd.
-Nene estoy mucho mejor-.
-No voy a dejar que pongas en riesgo la vida de nuestro hijo y mucho menos la tuya por no seguir las indicaciones del imbécil de tu médico-
-¿Imbécil?¿Que me he perdido?- pregunta Cody.
-Anoche tuvo la cara de presentarse aquí con la excusa de traerle a tu hermana una cosa, que según él se había olvidado en el hospital- le explica Tedd.
