EL SEÑOR "SOY UN OGRO" PARTE II

6.6K 532 23
                                        

«Me he muerto y estoy en el cielo -pienso mientras miro a mi alrededor». Estoy tumbada en un chaise longe de color blanco y dorado y, todo lo que me rodea también es de un color blanco impoluto. Siento una calma absoluta, y paz, mucha paz. Noto el tacto de unas manos suaves acariciando mi rostro con ternura. Por su aspecto debe de ser un ángel. Pelo claro, ojos de un azul intenso que me hipnotizan. Lleva pantalón y camiseta también en blanco. Se inclina y se acerca a mi oído para susurrarme algo que no soy capaz de entender. ¿Quién eres? Me da la espalda y se aleja. Entonces es cuando veo sobresalir de su espalda dos enormes alas de color negro, pienso que debe de ser un ángel caído o algo así. En realidad no tengo ni idea, todo es tan surrealista...

- Olivia... -Alguien susurra mi nombre bajito-, Olivia, despierta por favor...

Busco el lugar del que proviene esa voz desesperada que me pide que me despierte, ¿es qué acaso estoy dormida? La voz, insiste una y otra vez en que abra los ojos, pero no quiero hacerlo. Algo en mi fuero interno me dice que si lo hago, la paz que siento en mi interior, se esfumará. Estoy tan bien aquí...

Al final claudico y poco a poco voy abriendo los ojos. Lo dicho, en cuanto lo hago, toda la paz se esfuma al ver la cara de mi jefe a escasos centímetros de la mía. Esas palabras pronunciadas por él hace un momento... «Estás despedida Olivia...», golpean con fuerza en mi cabeza y al tener su rostro tan cerca de mi, rezo al Todopoderoso para que me de un ataque de alergia y empiece a estornudar sin parar. Pero va a ser que no.

Él, me mira detenidamente, callado. Como si tuviese miedo a pronunciar palabra alguna. Se inclina un poco más, hasta el punto que noto su cálido aliento sobre mi rostro. Creo que está a punto de besarme y, a pesar de toda la rabia que siento porque me ha despedido sin ningún motivo aparente ( al menos que yo sepa ), quiero que lo haga. Quiero que me bese y saber de una maldita vez a que saben sus labios arrogantes. Por primera vez en cinco años, me siento flaquear con el señor "soy un ogro" y eso me asusta. ¡Por el amor de Dios, me ha despedido! ¿Cómo puedo estar siquiera pensando en dejarme besar por él? ¿Es qué me he vuelto idiota o qué? ¡Maldita sea...!

- ¿Qué te crees que estás haciendo? -Espeto con brusquedad consiguiendo que él me mire directamente a los ojos-. ¿A caso te crees que soy la bella durmiente para que te atrevas a besarme? ¿O es qué quiere darme un beso como premio de consolación por mi despido?

- Olivia, respecto a eso...

- ¡Si, explicate respecto a eso! ¿Puedo saber por qué coño me has despedido? ¿Puedes decirme exactamente que es lo que he hecho para merecer algo así?

- Bueno, veras... En realidad no es cierto.

- ¿Qué no es cierto? -¡La medre que lo pario!- ¿Qué no es cierto? -Grito como una energúmena.

Lo empujo con fuerza para apartarlo de mi, y me levanto tan rápido del suelo, que estoy completamente segura, que ni la cámara de vigilancia que sé que él tiene puesta en alguna parte, le ha dado tiempo a registrar ese movimiento. Apoyo las manos en las caderas y lo miro de frente. Con furia. ¡Patearía ese culo pomposo que tiene hasta el fin de mis días!

- ¿Por qué lo has hecho? ¿Tanto me odias como para hacerme algo así?

- No te odio Olivia...

- ¡Dime porque lo has hecho!

- Lo hice porque llevaba más de diez minutos sentado en frente de ti y ni siquiera me veías. Estabas tan ensimismada pensando, que ni siquiera apreciaste el movimiento de mi mano delante de tu cara. Fue lo primero que se me ocurrió para hacerte reaccionar. Pensé que en cuanto lo oyeras te pondrías a gritar y a hacer aspavientos con las manos como haces normalmente. Además, reconozco que quería hacerte pasar un mal rato -Está claro que con patearle el culo, no voy a tener suficiente, voy a tener que pensar en algo, algo sangriento-. Lo que no imaginé, fue que te quedarías callada y te desmayarías. Lo siento, lo siento muchísimo Olivia. He sido un gilipollas por hacer algo así.

LUSTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora