Capítulo 26

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Cerca a las ocho de la noche, Pablo estaba preocupado, Patricia no se había conectado, y eso era raro en ella, ya había cancelado la cena que iban a tener con su madre, cosa que no le gustó nada a Susana. Ella estaba a punto de irse a dormir, pero tocaron la puerta -Quién será a éstas horas- preguntó dirigiéndose a la escalera, un -Yo voy mamá, que descanses- la paró, pero esta no hizo caso, se dirigió a la ventana para ver quien era. Pablo bajó, tal vez era papá, ahora que Valeria vive con nosotros viene casi siempre, pensó.
-¿Qué hacen acá?- el abrazo de Patricia interrumpió el saludo de Andy -Te amo mucho- le dijo, Pablo no respondió su abrazo, ni su saludo.
-Hola- dijo Andy.
-¿Pero qué hacen acá?- Patricia explicó, Pablo estaba confundido, con cólera de lo que le habían echo, ella lo estaba calmando, pero más tenía cólera de no haber sido él quién la cuidó, quien la protegió.
-Bueno, yo ya me voy.
-Gracias- respondieron Pablo y Patricia, mientras él la tenía agarrada de la cintura por detrás -Por poco y parecía que le ibas a pegar- Patricia empezó a burlarse.
-Sí, me dio coraje que te haya seguido, le gustas mucho, sabes, me dio coraje que no haya sido yo quien te proteja, pero él te salvó y eso vale más que todo, y sabes por qué?
-¿Por qué?
-Porque podría soportar verte con él, pero no podría soportar, no verte nunca más.
-Te amo.
-Yo más- intentó besarla, se echó para atrás -¿Qué pasa?
-Una señora nos está viendo por su ventana.
-Es mi madre- no paraba de reír.
-Mierda, que vergüenza.
-Calma, vamos a verla.
-Pero, mira cómo estoy!
-Sexy, como siempre.
-En serio, Pablo, en serio.
-Vamos oe.
-Y tu madre permitirá que me quede a dormir.
-Ella cree que te quedarás con Valeria.
-Y es cierto, no pienso dormir contigo.
-Hemos dormido juntos antes de estar- se burló para si.
-Eso fue un caso de emergencia.
-Bueno, dormirás con ella... Pero pensaras en mi- no dejaban de reír.

Subieron, Susana se había vestido otra vez.
-Cómo está señora, buenas noches.
-Cómo estás Patricia, toma asiento- Pablo retenía la risa.
-Disculpe la tardanza, tuve un problema.
-Patricia, cuéntaselo- agrego él.
-Bueno- contó lo debido, cambió algunas partes que le convenía, mientras la mamá de Pablo hacía comentarios como -¡Que horror! ¡Caracoles!- que causaba mucha gracia en Pablo y Patricia -¿Cenamos?- dijo mientras se paraba a ordenar la mesa.
-Sí claro, déjeme ayudarla- Pablo no podía dejar de reír, sabía que a Patricia no le gustaba ordenar.
-Todo lo que haces por mí- le susurró al oído.
-Si esto es lo mio, que te pasa.
-Jaaa! Me encanta tu sarcasmo.
-¿Hay Pablo, qué pasa?
-Nada mamá, cosas de nosotros.
-Hay Patricia, tendrás algo especial que haces que mi hijo tenga una gran sonrisa.
-Me enamoré, eso pasó mamá- no dejaba de mirar a Patricia acomodando la mesa, ella sonrió al escuchar eso, él pensó, no se había equivocado al enamorarse de ella.
-Buenas noches.
-¡Valeria!
-¡Patricia! ¡Digo, Cuñada!- se abrazaron, mientras reían.
-¿Bueno, siéntense no?
-Sí claro- respondieron juntas.
-¿Te quedarás a dormir?
-Sí, yo la invité- dijo Valeria, muy entusiasmada -¿No hay problema cierto?
-No, claro que no, sólo me parece raro que tus padres te hayan dejado quedarte.
-No me dejan, pero el papá de Valeria habló con mi padre y lo convenció- mintió.
-Me alegro, me alegra saber que no eres como las demás.
-Claro que no, sino, no se hubiera enamorado de mi- aclaró orgullosa.
-Tienes razón- dijo Susana, sí le había agradado Patricia -Bueno, yo iré a descansar.
-No se preocupe señora, yo ordenaré los platos- agregó Valeria.
-Gracias hija- sí que se llevaban mejor, pensó Patricia, por otro lado, Victoria sintió por primera vez estar en casa, y Pablo, tener un familia.
-Yo también ayudaré señora.
-Gracias Patricia.
-Hasta mañana mamá.
-Hasta mañana chicos.

Patricia recogió los platos, Valeria los lavó, Pablo veía televisión, estaba a punto de quedarse dormido, pero un -¡Has palomitas!- de Patricia lo despertó.
-Patricia vas a levantar a mi mamá- le susurró, matándose de la risa.
-Ups- Patricia era tan torpe, a Pablo le encantaba.
-¿Que veremos?- preguntó Valeria entusiasmada.
-Elije tú- era obvio que a él no le importaba mucho la película, Patricia rió.
-Ya está.
-¿Qué veremos?- preguntó Patricia.
-El paraíso- respondió Valeria, parecía ser la única emocionada.
-El paraíso te haré ver yo- Pablo le susurró al oído, Patricia soltó una escandalosa carcajada.
-Otra vez la torpe Fernández- le tapó la boca, ella lamió su mano -¿A no me crees?
-No- ella seguía burlándose.
-Enana, préstame tu cuarto.
-Chicos, si quieren follar vayan a su cuarto.
-¡Valeria!- no paraban de reír -Es que el tuyo está más lejos al de mamá.
-Vayan, vayan.
-¿Vamos?- estaba muy ansioso, hasta un seco -No- lo desanimó. -Te va a gustar- se paró frente a ella y la empezó a besar, la agarró de la cintura y la pegó a su cuerpo, ella agarró de su cuello y lo seguía, fueron hasta el cuarto sin parar de besarse, luego él fue un poco más salvaje, introdujo su lengua, entrelazaron sus dedos, ella soltó un gemido, eso lo éxito más, él rió, la agarró de la pierna y la alzó, ella las enrolló sobre él, se tiraron a la cama, el empezó a besar su cuello desesperadamente -Eres preciosa Patricia Fernández- alsó su polo, ahora besaba sus senos con cuidado, la erección de Pablo apretaba su feminidad, ella lo sintió, soltaba gemidos, lo deseaba mucho, tanto cómo él a ella, él lo único que pensaba era en ella, más que en lo mucho que había esperado tenerla, en lo mucho que la amaba -Pablo- susurró Patricia. -Dime- quitó sus cabellos, y los escondió bajo su oreja, así podía contemplar mejor su hermoso rostro. -Tengo miedo- dijo algo nerviosa.
-¿En serio Patricia?
-¿Qué pasa?
-Me dijiste que ya no eras virgen- Patricia se levantó, estaba sentada sobre la cama -Y no lo soy.
-¿Entonces?
-He tenido sexo, una vez, sí, pero nunca he echo el amor, a él no le amaba, a ti sí- acarició su cuello, él sólo la miraba -¿No dirás nada?
-De verdad no me equivoqué contigo.
-¿Eh?
-Yo he tenido muchas relaciones sexuales, he echo sexo y eso, pero tanpoco he echo el amor, nunca he amado a alguien, hasta que llegaste tú.

SENTIMIENTOS ENCONTRADOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora