Juliet's POV.
Abrí mis ojos y sonreí al ver a mis dos chicos favoritos a mi lado. La posición en la que nos habíamos dormido ya no existía. Ahora Justin dormía boca abajo, Christopher hecho una bolita en el medio y yo de costado mirándolos. Los dos dormían con la boca abierta y con sus facciones relajadas, ambos eran preciosos, y por más que no fueran familia de sangre, eran muy parecidos, tanto que el que no nos conociera, podría creer que Justin era el padre de Christopher de sangre.
Miré a mi esposo dormido y sentí algo en mi interior. Su boca abierta con sus labios rosados, sus mejillas rosadas y sus largas pestañas rubias me volvían loca, y ni hablar de su espalda desnuda que se contraía de vez en cuando. Mi marido era todo un Dios griego, y lo tenía todito para mí.
Me levanté de la cama y tomé mi celular de la mesita de noche para tomarles una foto. Sonreí al verla y bloqueé el celular, eran dos bebés durmiendo, y era feliz viéndolos así. Sin hacer ruido, dejé el celular en su lugar y me fui a escoger un poco de ropa para poder darme un baño antes de que estos dos despertaran.
Mi celular sonó y maldecí al ver que Justin se movía. Era una llamada, así que corrí rápidamente hacia el celular y atendí, era mi suegra.
-Hola. -Susurré y salí rápidamente de la habitación.
-Hola preciosa. ¿Qué sucede que hablas así de bajo?
-Es que estaba en la habitación y Justin aún duerme. -Respondí omitiendo a nuestro hijo. Nadie sabía sobre él todavía. Luego haríamos una reunión y lo conocerían.
-Oh bueno. -Río. -¿Cómo estás? -Preguntó.
-Muy bien. -Respondí feliz y me apoyé en la pared.
-Me alegro por eso. Se te nota contenta. ¿Ya has superado la infertilidad? -Preguntó e hice una mueca.
-Sí, ahora estoy mucho mejor, no me iba a lamentar toda la vida por algo que yo no puedo remediar. -Dije y sonreí al recordar a la personita que estaba dentro de la habitación. Él me ayudó a recuperarme completamente.
-Me pone feliz oír eso. Se puede acudir a la adopción. -Dijo y asentí. Si tú supieras suegrita.
-Lo sé Pattie. ¿Tú cómo estás? -Pregunté.
-Bien pequeña. -Respondió. -¿Justin cómo está?
-Bien. Ahora mismo está durmiendo. -Respondí.
-Mhm, tú estás feliz y él sigue durmiendo, supongo que tuvieron una buena noche. -Dijo y soltó una carcajada mientras yo tapaba mi rostro. No puedo creer que Pattie haya dicho eso.
-¡Pattie! -Exclamé. Nuestra noche fue todo lo contrario a eso, habíamos tenido una noche de familia.
-Lo siento pequeña. -Rió y yo hice lo mismo. Mi suegra era lo mejor.
-Oye Juliet, te había llamado para decirte que nos podíamos juntar todos algún día de estos. -Sugirió.
-Por supuesto que sí. Luego arreglamos bien.
-Bien preciosa. Ve con tu esposo y despiértalo con muchos besos. Luego hablamos. -Dijo y solté una carcajada.
-Está bien, saludos.
-Adiós. -Saludó y cortó la llamada.
Entré nuevamente a la habitación y allí estaban mis dos amores ya despiertos. Justin giró su cabeza para mirarme y me guiñó un ojo.
-Buenos días. -Dije y besé sus labios.
-Buenos días amor. -Me sonrió.
-Buenos días mami. -Me saludó Christopher y besé su cabeza.
-Buenos días mi amor. -Lo saludé. -¿Cómo han dormido? -Pregunté sentándome en la cama sobre las piernas de Justin.
Él me tomó de la cintura y comenzó a bajar su mano, pero rápidamente la quité.
-Yo he dormido bien mami. -Respondió el niño y sonreí.
-Yo también. -Respondió Justin.
-Me alegro. -Respondí.
Justin pasó un brazo por debajo del niño y él se encogió hacia Justin riendo. Yo pasé mis pies por encima de Justin y me acomodé sobre la cama.
-Tengo hambre. -Se quejó el niño.
-Yo haré el desayuno. -Dijo Justin y sonreí.
-Hazlo. -Me bajé de sus piernas y él besó mi frente para luego salir de la habitación.
Mi marido ya era todo un hombre de familia.
{...}
Una hora después, Christopher ya estaba desayunado y se encontraba aún en la cama mirando dibujos animados mientras yo me encontraba con Justin en la cocina.
-¿Crees que hoy podemos ir a pasear? -Pregunté.
-Por supuesto amor. -Respondió Justin.
-¿Cuándo le diremos a la familia sobre el niño? Tu madre ha llamado hoy y me moría por decirle que ya es abuela. -Dije.
-Vamos a hacerlo este fin de semana, no te preocupes por eso. Lo que lleguen a decir los demás no importa, sólo no quiero que lastimen a nuestro hijo. -Dijo y asentí.
-No permitiremos que lo hagan sentir mal. Menos tu padre. -Respondí.
-Lo sé, pero deberán entendernos. Fue desición nuestra mantener esto en secreto. Queríamos que la adopción sea algo privado para nosotros. -Dijo y asentí, él tenía razón.
Me acerqué a la silla donde él estaba sentado y me senté en tu regazo. Pasé mi manos por detrás de su cuello y lo besé.
-Te amo mucho. -Susurré cerca de sus labios.
-Yo te amo más a ti pequeña. -Respondió y me abrazó. -No te imagináis cuanto. -Sonreí y enterré mi cara en el hueco de su cuello para poder sentir su adictivo olor.
-Falta poco para tu cumpleaños. -Dije emocionada y él asintió. -¿No te emociona? Cumples treinta años amor.
-Oh, que emoción por Dios. -Respondió fingiendo emoción haciéndome soltar una carcajada y él rió.
-A mi me emociona cumplir años. -Dije y separé mi cara de su cuello. -Me gusta festejar.
-Si amor, a ti te gusta. Pero yo no quiero festejar, sólo quiero estar con Christopher y contigo.
-Pero vamos Justin, si según tu madre eras el rey de las resacas ya que festejabas por todo. -Dije y besé su mejilla tiernamente.
Yo realmente quería festejar su cumpleaños, no una fiesta alocada llena de alcohol y música alta, sino que una reunión familiar donde estemos todas las personas que lo queremos. Por favor, no se cumplen treinta años todos los días.
-Lo era. -Rió. -Pero en ese entonces no era un hombre de familia. En esos momentos no te tenía a ti, mi amor. -Dijo y sonreí feliz al escuchar sus hermosas palabras.
-No haremos una fiesta amor, será una reunión.
-No me gastaré en quejarme, si de todos modos la organizarás. -Dijo y me apretó contra su cuerpo. -No se puede discutir con la señora Bieber.
-Así es señor Bieber, así que no gaste su tiempo en intentar que cambie de opinión. -Dije y ambos soltamos una carcajada.
Amaba locamente estos momentos que tenía con mi esposo, a veces parecíamos dos malditos adolescentes enamorados.
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Infertility ➵ j.b
FanfictionNuestra última opción fue la adopción, pero nunca imaginé que ese niño realmente fuera tuyo. O eso llegué a pensar.
