cuarenta y nueve

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Justin's Point of View.

Sonreí al escuchar que Juliet sollozaba mientras abrazaba a Christopher. Nos estábamos despidiendo de él porque teníamos que ir al aeropuerto para volar hacia Arizona, donde veremos a los padres de Mason. Chris se quedaría en la casa de mis padres solo por dos días, pero Juliet está tan hormonal que hasta llora por dejar al niño aquí.

-Bebé. -Me agaché a su altura y se separó de Chris para mirarme. -Serán sólo dos días.

-Pero lo extrañaré. -Se quejó y Christopher me miró pidiéndome ayuda. Solté una carcajada y alejé a Juliet levemente.

-Es hora de irnos. -Dije mirando a mi madre, quien también se encontraba riendo.

-¿Qué es tan gracioso? -Preguntó Juliet enfadada mientras limpiaba sus lágrimas.

-Nada pequeña. -Dije y volví mi vista a Chris. -Pórtate bien mi vida, estaremos aquí en dos días. -Besé su cabeza.

-Está bien papi. -Respondió y lo abracé pegándolo fuertemente a mi pecho.

-Te extrañaré, te amo. -Dije.

-Yo más. -Dijo y caminó hacia mi madre.

-Luego cuando llegue el abuelo iremos a cenar afuera. -Le dijo mi madre acariciando su cabello.

-¿¡Podemor ir con Esther!? -Exclamó.

Él ya no iba a ningún lado sin ese perro. Por suerte había restaurantes donde los perros podían entrar.

-Claro que si. -Sonrió mi madre.

-Bien, nosotros nos vamos. -Dije tomando la mano libre de Juliet, la otra la tenía sobre su pequeño vientre.

-Llámanos cualquier cosa. -Pidió Juliet con la voz ronca por haber llorado.

-Vayan tranquilos chicos, después me cuentan que tal les fue. -Sonrió y besó nuestras mejillas.

Ella no sabía que yo quizá tenía otro hijo, nadie lo sabía.

Saludamos a Chris por última vez y caminamos hacia el taxi que nos llevaría al aeropuerto. Le abrí la puerta a Juliet, me monté del otro lado y el chofer arrancó el auto directo al aeropuerto. Nuestro vuelo saldría en tres horas, pero quería irme ya por las dudas.

-¿Estás mejor? -Pregunté poniendo mi mano sobre la pierna de Juliet.

-No lo sé. -Negó mientras miraba a la ventanilla y reí.

-Lo veremos dentro de poco. -La alenté.

-Si. -Respondió y suspiré.

Su humor últimamente era una mierda.

Minutos después, el taxi paró delante del aeropuerto. Saqué nuestra maleta junto a la mochila de Juliet de la cajuela y le pagué al taxista. Éste se fue y nosotros entramos al aeropuerto. Llevábamos sólo una maleta porque serían dos días, no necesitábamos tanto.

Caminé hacia la parte donde se hacía el check-in digital, y cuando fue mi turno, coloqué todos los datos del vuelo, incluído el certificado médico de Juliet indicando que podía viajar en su estado, para luego recibir los pasajes electrónicos. Tomé la mano de Juliet con mi mano libre y caminamos hacia el mostrador donde tenía que hacer la facturación. Cuando fue nuestro turno, le entregué nuestros documentos, pasajes y equipaje a la chica que estaba del otro lado.

Había comprado el pasaje en primera clase, quería que Juliet viajara cómoda. Con el embarazo se pone fastidiosa rápidamente, así que quiero que viaje bien. Por más que sólo es un viaje de hora y media, no quería que la pase mal.

Infertility ➵ j.bHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora