NARRA ANDRÉS
El amor es algo raro, ¿que es el amor? Nadie lo sabe, pero todo el mundo lo busca con ansia.
Yo con Daniela, la amo desde hace bastante tiempo, y por fin puedo hacérselo saber, y por suerte, ella también tiene mis mismos sentimientos.
Juanca y Rachel, mirad que pareja más bonita, ya han dejado de hacer cosas inútiles por separado y por fin pueden. Ella intentó suicidarse y el la salvó. No se cuantas veces me han contado la historia...
Juanca: ¿Te lo había contado ya?
Andrés: Ajamm...
Juanca: ¿Enserio? No me acuerdo.
Andrés: Que sí! Que cuando la viste caer te diste cuenta que estabas enamorado de ella.
Juanca: A sí, es que es tan bella.
"En otro lado"
Rachel: Es que es tan hermoso.
Daniela: Rachel como me lo cuentes te juro que te hago la cruz.
Rachel: Ala! Que genio, Ale! ¿tu sabes lo que paso? Ven te lo cuento.
Ale: Ni se te ocurra, alejaos de mi.
Alejandra dio una rápida carrera y desapareció ante nuestros ojos. Chica con suerte...
Todo el día andando, o estábamos muy lejos de Madrid o nosotros no andamos muy rápido.
Daniela esquivando a Rachel, corrió hacia mi y me besó, me pilló desprevenido y me mordí el labio, Rachel al vernos besándonos, se dirigió hacia Juanca dejándonos intimidad.
Andrés: Aaa, me mordí el labio.
Daniela: Ooh, siento haber llegado así, la quiero mucho pero acabaría matándola si tengo que escucharla de nuevo.
Andrés: Están contentos, por fin están juntos, tenemos que alegrarnos por ellos.
Daniela: Y me alegro, pero uf, como agotan.
Andrea: No tiene sentido que sigamos andando, no hemos encontrado..... Nada.
Juanca: A no, ¿y eso que es?
Frente a nosotros , ahí estaba, una carretera! Weee!!! Cojamos la dirección que cojamos llegaremos a algún lugar! Se acabo el andar sin rumbo fijo, ahora todo será mas fácil.
Daniela: ¿Por que hace tanta calor?
Rachel: ¿Que esperabas? Serán las cinco de la tarde a pleno sol en Madrid.
Daniela: Uf, es verdad, esas semanas metida en ese edificio me han hecho mella. Si al menos aparecieran unas nubes...
Andrés: ¿Por que me miras así?
Daniela: Vamos por favor, me muero de calor.
Andrés: De acuerdo, de acuerdo.
Intenté concentrarme en el espacio que me rodeaba, cerré los ojos y respiré hondo, sentía la fuerza de la gravedad pegarme al asfalto caliente de la carretera. El sol pegaba sobre mi cabeza, y una gota de sudor caía por mi frente.
Separé mis manos, y unos rayitos minúsculos, hilos prácticamente de electricidad recorrían la palma de mi mano, hasta escapar por la yema de mis dedos.
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ELECTROKINESIS
FantasyLlega un momento en el que todo lo que tenías claro en esta vida se desvanece. Es difícil abarcar todos los conocimientos que ansiamos alcanzar. Pero ¿Y si las reglas del juego cambiasen? En este juego, Andrés, tendrá que mover ficha para sobreviv...
