POV ANASTASIA
La habitación es muy grande sin Christian. Ahora me doy cuenta de que se ha convertido en una persona muy importante para mí. Eso me asusta un poco, porque sé que en algún momento decidirá dejar atrás sus días en este hospital y avanzar en su vida, y para eso también tendrá que dejarme ir. Es casi como una ley: dejas ir a quien te recuerda algo no muy grato en tu vida.
Me concentro en el libro que me ha traído alguna vez Kate, aunque es casi imposible con el constante sonido de las máquinas y el silencio que me aturde. No me dejan tener auriculares, pero intento programar un poco de música de mi celular, aunque no tiene mucho éxito al cabo de un par de minutos ya estoy nuevamente incómoda. Intento volver a leer, y las páginas de Tess se escurren entre mis dedos. ¿Por qué diablos no puedo concentrarme?
Suspiro frustrada y dejo todo de lado intentando dormir un poco. Y apenas cierro los ojos siento que la puerta de la habitación se abre.
-¿Ana?- Abro los ojos y me encuentro con Kate quien sonríe al verme despierta.
-Hola Kate, ¿Qué haces aquí?- Pregunto incorporándome un poco.
-Hoy tenía la tarde libre y decidí pasar a ver como estabas... - Entonces se percata de que estoy sola. - ¿Tu compañero de cuarto? - Pregunta mientras se sienta y deja su bolso a un costado.
-Le dieron de alta hace un par de horas, tenía que volver a su rutina. - digo mientras me encojo de hombros tratando de fingir que no me interesa demasiado.
-Oh! Bueno, era algo intimidante de todas formas, no entiendo como soportaste tres semanas con él. - Sentencia muy segura de sí misma.
-Bueno, no es tan malo después de conocerlo. - digo más para mí misma. Miro a Kate y me doy cuenta de que acabo de meter la pata.
-Con que no es tan malo después de que lo conoces ¿Qué tanto lo conoces Steele?- Pregunta con una sonrisa divertida. Dios! Debo estar roja como un tomate para que me vea como lo está haciendo.
- Esto, solo charlamos un poco, ya sabes, fueron tres semanas Kate.- ¿Por qué diablos estoy tan nerviosa?
- Hummm voy a fingir que no me doy cuenta de que estás nerviosa y ruborizada. - Me dice divertida.
Rápidamente cambiamos de tema y se nos pasa la hora de visitas entre risas y anécdotas de parte de mi mejor amiga. Pero justo cuando estamos a punto de despedirnos, ella me dice algo que me deja helada.
- Hoy llamó Ray a mi oficina. - Eso no me lo esperaba, hace tanto que no hablo con mi padre. - Ana, ellos están preocupados por ti, solo quieren verte y les he dicho que apenas los mencionabas y que no te he preguntado nada. -
-¿Le dijiste dónde estoy?- Pregunto sin mirarla.
-No, solo les dije que estabas trabajando duro en tu recuperación. - Ella suspira y yo la secundo. - Debes hablar con ellos de vez en cuando Ana, sino van a sospechar que algo anda mal y no es solo un accidente de auto. -
- No! - Es una de las pocas veces que le levanto la voz a Kate. - No estoy lista para enfrentarlos aún.-
-Anastasia ya pasaron más de cuatro años desde que los dejaste en Montesano, al menos siente un poco de compasión por tus pobres padres y habla con ellos. - Ella me regaña y me estoy molestando cada vez más con su actitud.
- No puedo preocuparlos más de lo que ya están por culpa tuya y de José, no debieron llamarles.- digo sintiéndome incómoda.
- ¿Que no debimos? Ana estás siendo ridícula. Son tus padres y por supuesto que deben saber de ti, tuve que revisar tu teléfono y tus agendas para poder comunicarme porque su hija estaba a punto de morir. Estás siendo desagradecida.- me reclama y no me gusta la oleada de sentimientos que surge en mi interior. - Y encima me entero que estás enamorada de otro loco. Ana no importa que sea millonario, es un demente y no tienes que estar con él.-
ESTÁS LEYENDO
Nuestra locura.
Fiksi PenggemarEran dos locos que se amaban... Las cosas no siempre salen como uno las planea, y mi vida es el claro ejemplo de lo que las decisiones apresuradas e inmaduras pueden hacer, las reglas no siempre son lo mejor y más seguro que uno puede tener. Mi nomb...
