POV CHRISTIAN
Volver al Escala es raro. Soy consciente de que en las tres semanas en que estuve en el hospital muchas cosas han cambiado en mi vida y continuarán haciéndolo. No es como que haya olvidado mi antigua vida, esa en la que el maniático del control se había alejado a todos para poder estar tranquilo, pero era como haber dado el paso que tanto insistía Flynn para empezar a arreglar las cosas.
Las puertas del ascensor se abren y veo los cuadros de Leila que una vez compré, me siento muy incómodo por eso. ¿Debería quitarlas? Tal vez luego, o mejor ahora mismo. Ya en la sala me doy cuenta de que hace falta algo, a pesar de que todo está en orden, un "no sé qué" que estoy seguro que Anastasia podría arreglar. ¿Otra vez pensando en ella? Si, y me encanta.
Después de una ducha y un refrescante cambio de ropa decido pedir a Gail que prepare mi cena y que con ayuda de Taylor se deshaga de los cuadros de mi ex sumisa, mientras tanto comeré en mi despacho mientras reviso algunos pendientes de actualizaciones del trabajo. Entonces paso por la biblioteca y por una razón desconocida decido entrar. Eh de reconocer que me ha llevado bastante tiempo y dinero conseguir todas las primeras ediciones que se encuentran ahora expuestas como en un museo. Paso los dedos entre los lomos de algunos tomos de novelas y me detengo en uno que hace años que no leo: "Tess la de los D'urberville".
Aún recuerdo algo de la historia, pero al saltear las paginas encuentro una frase que había marcado para un trabajo escolar: "¿Por qué no me dijiste que era peligroso? ¿Por qué no me lo advertiste? Las mujeres saben de lo que tienen que protegerse, porque leen novelas que les cuentan cómo hacerlo...".
A mi mente vuelve Anastasia con su inocencia, ella es luz, ella es claridad y yo soy peligroso. ¿Debería advertirle? En teoría ya lo he hecho. Ella es especial y voy a hacer lo que sea con tal de que se quede conmigo, la necesito demasiado en estos momentos. Me alejo de aquel cuarto y subo las escaleras hasta la habitación del cuarto rojo, sé que no tengo la llave ya que Taylor me las ha escondido junto con Gail a pedido de Flynn. Y a pesar de eso, no estoy molesto, porque ni siquiera puedo tocar la perilla sin estremecerme, ni mencionar que planeo renovar la habitación de las sumisas, ya no quiero que sea eso. Debería hablar con Flynn sobre esto.
Finalmente me siento detrás de mi escritorio y me pierdo entre fusiones y adquisiciones, por suerte Ross y Carrick han hecho un gran trabajo en mi ausencia. Me paso horas revisando los estados de cuentas y documentos que necesitan mi firma con urgencia, al menos algo he hecho en el hospital, pero no es suficiente con tres semanas sin tener el control.
Después de cenar, decido tomar otro baño para relajarme antes de dormir, esta podría ser una noche llena de pesadillas y no estoy listo para esto. Lleno entonces la tina con agua tibia y me sumerjo relajando cada músculo posible. Tomo el jabón y me lavo, y cuando estoy con los brazos las veo, son tres y están muy rosadas, contrastan perfectamente con mi piel, un trío perfecto de cicatrices para agregar a mi colección. Al menos de estas ha salido algo bueno, conocí a Ana.
Las toco y se sienten raras, son suaves y sobresalen apenas de mi piel, pero están allí, como una muestra de que casi lo pierdo todo por el maldito controlador que ha creado Elena. Me he convertido en esto por su culpa, ahora lo veo con claridad, nunca voy a perdonarla solo por haber arruinado mi vida a largo plazo con el BDSM.
Al fin me acuesto y siento que falta el "buenas noches" de Anastasia. ¿No voy a poder dormir sin ella? Tal vez, pero puedo intentar algo. Entonces cojo el celular y marco el número que me dio antes de que me dijeran que estaba listo para salir.
- ¿Hola? - Pregunta una voz suave desde el otro lado. Se que es ella.
- Hola nena ¿Estabas durmiendo? - Pero si soy idiota, es seguro que estaba descansando, son la una de la madrugada.
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Nuestra locura.
ספרות חובביםEran dos locos que se amaban... Las cosas no siempre salen como uno las planea, y mi vida es el claro ejemplo de lo que las decisiones apresuradas e inmaduras pueden hacer, las reglas no siempre son lo mejor y más seguro que uno puede tener. Mi nomb...
