La casa del terror

57 0 0
                                        

Esta es la casa más aterradora de todas las que he visitado, ya que me gusta el suspenso, me he metido en distintos lugares extraños, pero este se ha llevado la corona, es el más macabro al que he ido, y lo peor de todo, es que fui solo, no había nadie conmigo, así que la experiencia fue mucho peor...

Estaba en el bosque donde se rumoraba que había una casa fantasma abandonada en medio de una llanura de árboles secos y que esta oculta. Así que me embarqué a buscarla, eran las 9:26 pm cuando decidí hacerlo, lo malo es que no llevaba ni una mísera lámpara, estaba completamente a oscuras, logré divisar un pequeño camino angosto, que serpenteaba alrededor de los altos pinos, de un momento a otro el camino desapareció, pero no me rendí y seguí caminando a través de los árboles, siguiendo el mismo patrón del camino anterior; estuve por arrepentirme varias veces, porque estaba oscuro y el camino se entrañaba cada vez más en el bosque, cuando a lo lejos llegué a divisar una pequeña luz amarilla, y caminé hacia ahí, cuando me acerqué lo suficiente a ella vi que era un pequeño farol, había un mensaje sobre un pequeño pedazo de madera colgado en el mismo que decía: "aléjese", eso no me pareció muy prometedor, pero seguí caminando. Después de unos minutos avanzando me di cuenta que llegué a aquella llanura, porque estaba abierta, no estaba rodeada de bosque, solo tenía troncos secos, ni siquiera podía ver la arboleda por el horizonte, sin duda estaba ahí. Y seguro de mí mismo, seguí caminando... 

Después de pasar entre los troncos, en el camino por el cual andaba volvió a aparecer otro letrero, -Bien, ya me estoy acercando-, pensé, fue precisamente en aquel sendero donde me di cuenta de que a donde iba, no era un lugar agradable, ya que, de distintas direcciones oía voces cavernosas y tenebrosas, no logré entender lo que decían, se oían graves y resonadoras, pero gracias al solitario y extenso lugar, el sonido se perdía y por aquello no logré entender su mensaje, pero sin lugar a dudas, termine horrorizado, solo imaginen, solo, en un lugar desconocido, en donde no sabes que te pasará, y no sabes que te encontraras al siguiente paso que das...

Aquellos troncos secos comenzaron a disminuir, y solo se veían algunos sobre montañas de alrededor, pero en algunos lugares nunca dejo de haber; llegué a un lugar que encontré, un pequeño cobertizo, en ruinas, destartalado, lleno de polvo y telarañas, se notaba que nadie logró encontrar esto hace mucho tiempo, lo examiné, y seguí mi camino...

A medida que avanzaba me daba cuenta que había pequeños faroles a vela colocados de las ramas de algunos árboles, pero si eran de vela, y dicho lugar estaba abandonado, ¿Quién se tomaba el trabajo de cambiar las parafinas, cuando estas se consumían? Me cuestioné por un segundo, pero no le di demasiada importancia.

El camino dio una pequeña curva ciega, cuando la di, tenía la esperanza de encontrar la casa, pero mis ansias cambiaron cuando el camino seguía y seguía, y pensé en regresar, aquel camino se extendía de tal manera que parecía no tener fin, pero me armé de valor y continué.

El trayecto se volvió distinto lo cual era una señal de que cada vez estaba más cerca, se volvió más misterioso, pero más atractivo, ya que a orillas del camino, había pequeños faroles que alumbraban el sendero, y obviamente, preparaban a lo que se acercaba...

El camino se volvía nuevamente extenso, serpenteaba entre algunos cuantos árboles, hasta que llegué a otra curva ciega que daba hacia la derecha, cuando vi algo...

Y ahí estaba la casa, el objeto de mi arriesgo, cuando la vi, sin lugar a dudas me emocioné, deseaba correr, pero no lo hice, porque no sabía que misterios me podían esperar. Una vez que me acerqué más, me di cuenta que la casa estaba en ruinas, declinada, casi a punto de caer a juzgar por su inclinación, otra cosa es que la casa tenia cada luz encendida, las escalofriantes luces amarillas se filtraban hacia el exterior a través de las sucias ventanas, y empecé a pensar en irme, porque pensé que habría alguien adentro, pero después pensé, que no me había arriesgado a ir hasta ahí, para no quedarme e irme, así que seguí caminando hacia la casa...

Hasta ese momento, estaba muy nublado, y todas las nubes tapaban la luna. Justo al irme acercando a la casa, me di cuenta de que la luz se incrementaba, y era porque las nubes cedieron dándole espacio al satélite, me alegré de, por fin, tener algo de luz además de los faroles. Llegó, la grande luna menguante que alumbraba aquel tenebroso lugar, sin mencionar, que seguía muy oscuro, porque estaba en medio del bosque.

La entrada de la casa comenzaba con un pequeño camino de piedra, con lámparas en la entrada, con una reja con barrotes por puerta, el tenue aire, hacia mover un poco aquella reja, que rechinaba terriblemente, el óxido la había carcomido. Al pasar por la entrada, nuevamente empecé a oír las voces cavernosas, pero por las mismas razones, no las entendí, pero me suponía que eran una advertencia, una advertencia de que quizás no debería entrar ahí...

Me quede afuera de la casa, imaginándome, que cosas inexplicables me podrían pasar dentro de ella, después de unos minutos de pensar y reflexionar fuera de aquella alta e imponente construcción, me di la tarea de rodearla, para saber con qué me metería. Eso fue terrible, ver aquella casa, estando lejos del campamento, de la camioneta, de la radio, etc.

Me di cuenta que la morada era realmente horrenda, me daba escalofríos el simple hecho de pensar que querría entrar ahí. Después de inspeccionarla, volví a pensar que estaba demasiado lejos de todo, de cualquier medio de comunicación estando ahí, y me preocupé, porque pensé en qué es lo que haría si me ocurre algo malo en la casa que parecía estar a punto de desfallecer, no podría hacer nada, quedaría atrapado, y no sabía si arriesgarme a hacerlo...

Cuando me paré frente a la puerta, las luces de cada habitación parpadearon aleatoriamente, pensé que había hecho algo para que hubiera pasado eso, revisé alrededor, y no había nada, después de eso, me hice para atrás, hasta la entrada para ver si podía ver a algo o a alguien a través de las ventanas, y las luces dejaron de parpadear, y para suerte mía no había nadie, por lo que pude ver.

Observé que al otro lado de la casa, en lo que se suponía era un pequeño patio, había un pequeño cementerio, por lo que pensé que esos espíritus podrían estar habitando la casa.

Me acerqué al cementerio para dar un pequeño vistazo, por suerte había, nuevamente, otras lamparillas, para poder leer, cuando empecé a observar la primera lapida, oí nuevamente las voces, esta vez más cerca de mí, pero seguí sin entenderlas. La piedra estaba desgastada, solo logré ver "1923"

Cuando me levante del suelo, para buscar a lo que hizo aquella voz, logré ver un alma en pena rondar por ahí, todo eso sin parar de oír el crujido de los marcos y puertas de madera de la casa, oí los secos sonidos de las pisadas sobre la piedra de la entrada...

Después de oír todo eso, de ver todo eso, y reflexionar sobre la combinación de todos estos factores, decidí de no entrar a la casa por estos motivos:

• Estaba lejos.

• Estaba solo

• Si me pasaba algo, no podría comunicarme con nadie.

• A juzgar por todo lo que me paso afuera, seguro adentro me iría peor.

• Decidí no arriesgarme más, me arriesgué lo suficiente al encontrar y al ir a aquel lugar.

El terreno de la casa acabó nuevamente con unos árboles y ramas secas. Además, caminé un poco más lejos para ver si encontraba algo más, y me topé con una barranca. Antes de venir había estudiado un mapa, donde vi que había una cañada llamada "la barranca del muerto", así que pensé que era ella, además era adecuado, una barranca con este nombre, cerca de este lugar ¿Coincidencia?

La examine por unos segundos y vi la hora, eran las 12:34, era tarde, así que salí de ahí, hacia el campamento, cuando llegué a la camioneta me dije a mi mismo que era afortunado, pues había salido de ahí por mi propia cuenta, me imaginaba sino hubiera salido como llegué al lugar, simplemente me sentí feliz de que puede salir ileso y con una nueva aventura que recordar, cargué todo y me fui del campamento, pues había descubierto algo, algo interesante. Cuando llegué a mi casa, a las 1:03 am, no pude evitar sentir la sensación de querer saber más al respecto, así que saqué el mapa y encontré que donde estaba esa misma noche, estaba una llanura rodeada de montañas con un monte en particular, llamado "el monte del misterio", apropiado, ¿No? Que acababa en un acantilado, eso era exactamente donde yo había estado. Investigué sobre la propiedad, pero no logré encontrar nada al respecto, y decidí dejar de investigar y conservarlo como una experiencia personal, una impactante e infame experiencia. Nunca lograré saber que ha pasado, que pasa y que pasará en ese lugar, todo lo que viví ahí fue diferente a lo que se está acostumbrado a vivir y un salto de esa magnitud confunde a tu mente sin lograr entenderlo de una manera adecuada y resguardando miedo ante lo vivido.

Las historias de terrorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora