Capítulo 31

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Budapest, Hungría. Europa.

Era mediodía. Justin había convencido a _______ para salir todo el día a conocer Budapest, aunque al principio la idea no le había gustado a ________ porque el hecho de dejar sola a su abuela no la convencía. Quería pasar el mayor tiempo posible con ella.

La enfermera había llegado y había conseguido terminar de convencerla, así que después de repetirla cinco veces que medicamentos y que procedimientos había que seguir en caso de una crisis, ________ había sonreído a Justin y le había hecho pasar hasta el salón mientras ella se arreglaba un poco.

- Así que tú... Tú eres amigo de mi nieta, ¿no es así?

Sonó por primera vez en el salón. Angélica, la enfermera y Justin estaban esperando a que _______ terminara, haciendo que se creara un ambiente tenso.

- Hum... Sí, soy Justin. Encantado. - Él sonrió y acercó su mano a Angélica, la cual la tomo con desconfianza.

Angélica iba a decir algo pero unos pasos en las escaleras interrumpieron su frase.

______ apareció con un vestido blanco de tirantes que se adaptaba a las exquisitas curvas de su cuerpo y unas botas verdes oscuras de granja.

- Siento el cambio tan brusco del vestido a las botas, es que el vestido era de mi madre y las botas es el único calzado que tengo.

- No... no pasa nada. - Musitó Justin mientras se acercaba a ella y la tomaba de la mano. - Estás... estás muy guapa.

_______ sonrió ante los nervios de Justin. De nuevo estaba repitiendo la primera palabra de cada frase.

- Muchas... muchas gracias. -Lo imitó _____, lo que hizo que Justin frunciera el ceño y luego negara riendo al darse cuenta de lo que estaba haciendo.

- ¿Nos vamos?

- Claro. - musitó _____- Abuela. -_______ alzó la voz. - Me voy a dar una vuelta, no sé cuándo volveré.

Se acercó a ella y la dio un beso en la mejilla.

- No tardes y... - Angélica miró a Justin, pero solo _____ se dio cuenta de ello. - Ten mucho cuidado.

- Claro, te quiero.

Ambas sabían lo que pasaba. A Justin se le veía la cartera de la documentación y se podía observar la placa, y eso era malo.

Cuando ambos salieron de casa, ______ cerró la puerta y anduvieron hasta el coche.

- ¿Quieres que te dé un consejo?

- ¿Perdón?

- Esconde la placa si no quieres que te asalten en la calle. En esta zona la policía no es bienvenida, y menos procedente de América.

Después, Justin y _______ subieron al auto y se abrocharon el cinturón de seguridad. Fue ahí, en ese momento cuando la pudo observar más de cerca cada detalle de su rostro. Se había alzado las pestañas y se veían mucho más largas, había añadido rosa a sus mejillas y se había delineado y pintado sus labios de un color marrón mate que casi no se notaba.

________ no solo era la mujer más exquisita que Justin había tenido entre sus brazos, sino la mujer más hermosa que había conocido, y aquello podía asegurarlo cualquier persona que la observara aunque solo fuera por dos escasos minutos.

- ¿Dónde quieres ir primero? - preguntó Justin mientras metía la llave en la ranura sin dar el contacto.

- Hum... ¿Sabes? Hay un solo sitio en todo Budapest al que todavía no he ido.

Caso 21» j.b Donde viven las historias. Descúbrelo ahora