-¡Samm!-grite con la esperanza de que el cachorro me escuchara- Hey Samm.
-¿Aún no lo encuentras?
-No, ¿a donde diablos se supone que fue?
-No lo se, tal vez esta escondido por ahí- suspire, Ian tenía razón.
Nos adentramos al interior de la casa, hacia frío, era de esperarse ya que el invierno se aproximaba. Cerré la puerta trasera y me dirigí a la sala. Tenía algo de sueño por lo que bostece y me estire, escuche el timbre sonar. Generalmente yo no abría la puerta por lo que espere a que Ian lo hiciera.
-Hola- saludó a quien fuese que estaba del otro lado.
Camine hasta la cocina y encendí la cafetera, frío más sueño era flojera segura.
-Oye cariño- grito Ian.
-Uhm...- lo observe.
-Adivina quien esta aquí.
Camine hasta llegar a la puerta, me asome y pude ver a un pequeño niño el cual tenia a un Samm todo alborotado.
-Hey, aquí estas- me agache y acaricié al cachorro- hola.
-Hola- saludo el pequeño- se fue a nuestro jardín y yo...- se sonrojó.
-¿Estabas jugando con el?- asintió y sobre con ternura- bueno, puedes jugar con Samy cuando quieras, es muy amistoso y le encanta jugar.
-¿De verdad?- dijo con ilusión.
-Claro, ven cuando quieras.
-¡Si!... Pero ahora tengo que ir a desayunar, luego vengo a jugar. Adiós.
Sacudió su pequeña mano en forma de despedida. Hice no mismo y Samm entró.
-Te dije que estaba escondido en algún lugar.
-Ni empieces de odioso- el se carcajeó.
-¡Pero no dije nada!
-Pero querías- sonrió de la manera en que el solo sabia.
-Al niño le encanto Samm.
-Es que Samm es un encanto.
-Bueno, ya sabes lo que dicen. Todo se parece a su dueño y yo, querida mía, soy un encanto.
-Que modestia- sonreí y el me guiño el ojo.
-Lo se.
Una vez que estuvo listo el café serví un poco mientras que Ian cambiaba los canales de la televisión. No sabia exactamente porque tenía tanto sueño. Bostece y me senté cerca de Ian.
-¿Sueño?
-Si. Bastante y no se porque.
-Supongo que tiene algo que ver con el frío.
-Tal vez- recargue mi cabeza en su hombro.
-Huele bien el café- dijo después de un momento.
-Si, esta bueno- di un sorbo. Dulce.
-Espera, iré por un poco- Asentí y el se dirijo a la cocina.
***
-¡Para ya! ¡Ian!- reí aun mas fuerte.
-De acuerdo, de acuerdo. Te dejo ir con una condición.
-¿Cuál?- dije aun entre risas.
-Dame un beso- puse los ojos en blanco y le di un casto beso en los labios. Me levante del sofá antes de que me dijera alguna otra cosa.
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CRIMINAL
RomanceMalas decisiones, malos caminos. Uno nunca sabe lo que puede pasar, pensamos 'las cosas pasan por algo' pero ¿también es justo sufrir tanto? La vida es difícil lo se, pero aún no comprendo lo que hice para merecer todo esto. Dañada, humillada y sin...
