La mañana siguiente dado que iba a la escuela me desperté temprano para bañarme, generalmente me bañaba por las mañanas y esa no era la excepción.
La verdad es que estaba más animada de lo normal, el día anterior había Sido de lo más lindo y romántico que haya pasado en mi corta vida.
Ya que el otoño había llegado tenía que salir un poco más abrigada que de costumbre, pero una vez lista baje a tomar mi desayuno con las chicas, ya que a esa hora ya ellas tenían que estar activas por el hecho que mi se iba antes que yo, lo cual era bastante agradable ya que los días que suele estar (los cuales no son muchos) es realmente incómodo estar con el porque no tenemos mucha comunicación.
Tomé mi bolso y salí, al bajar ví a Marisa hacerme una seña extraña, por lo que me acerque a ella, quien estaba en la sala.
–¿Qué pasó, Mar?
–Tu padre está aquí, está inspeccionando todo y creo que está despidiendo personal– jadee ante su declaración.
–¿Qué pasará contigo, Mar? Yo no podría si tú te fueras de mi lado.
–No te asustes, mi niña, todo va a estar bien conmigo o sin mi porque eres alguien muy fuerte y especial.
–Es solo que me asusta toda esa situación– me sonrió con dulzura.
–No pasa nada, por ahora creo que lo mejor es que desayunes en el comedor, ¿De acuerdo?– asentí y le di un abrazo rápido para así ir a desayunar.
Me senté y noté que había dos platos, uno era para mi padre y el otro claramente para mí. El había estado mucho en casa algo que era muy inusual.
Sentí una gran nostalgia al darme cuenta que estaba sola, si bien Marisa había estado acompañándome toda mi vida y pese a que yo la sentía como si fuera parte mi familia, tenía que entender si algún día mi padre decidía despedirla, me quedaría sin nadie.
Suspiré y comencé a desayunar sin realmente quererlo pero si no lo hacía Marisa me iba a regañar. Tomé unas cuantas frutas y les puse un poco de miel, tome la jarra tenía batido de fresa para después irme.
No ví a mi padre en ningún momento, por lo que suponía que seguía inspeccionando a todos los que cuidaban y mantenían la casa. Salí de ahí antes de que comenzara a sentirme peor.
El día transcurrió sin ninguna novedad, iba a ver a algunas amigas (incluyendo a Ivonne) para ir a comer y obviamente contarles sobre la cita del día anterior.
Tenía que admitir que me agradaba ir a la escuela, me entretenía mucho estar salir y estar con los que consideraba mis amigos, sin embargo algunas clases solían ser aburridas al menos para mi.
Al finalizar mis clases del día tomé mis cosas para así ir a mi auto, pero antes me llegó un mensaje, al ver el nombre del contacto sonreí ampliamente. Tyler.
Tyler ♥️:
Hola hermosa espero que te la hayas pasado bien ayer.
No tarde en contestar.
Hola la verdad es que me la pase muy bien, gracias por la invitación espero volver a repetirlo pronto.
Por cierto, lindo día :)
Antes que de siquiera ver si respuesta, mi teléfono sonó anunciando una llamada de Cinthya.
–Hola, cariño.
–Hola a ti– me respondió ella son su alegre voz.
–¿Qué pasa?– resopló y reí ante su evidente "molestia".
–No seas molesta, sabes bien que pasa– me reí y ella soltó una pequeña risa. A diferencia de Ivonne, Cinthya era una mujer demasiado risueña, era como un solecito andante.
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CRIMINAL
RomanceMalas decisiones, malos caminos. Uno nunca sabe lo que puede pasar, pensamos 'las cosas pasan por algo' pero ¿también es justo sufrir tanto? La vida es difícil lo se, pero aún no comprendo lo que hice para merecer todo esto. Dañada, humillada y sin...
