Capitulo 53

679 54 13
                                        

Se quedaron pegados unos minutos con la cara de _____ sobre el hombro de Martijn. Él le frotaba la espalda con suavidad sin saber qué decir. Deseaba que las primeras palabras salieran de ella, escuchar que ya no iría a Nueva York.

- ¡Eh, gran Martijn! ¿Dónde te has metido, compañero? -les llegó la inconfundible voz de Rhino desde el salón.

_____ saltó del regazo de Martijn y corrió hasta la puerta para pegarse a ella con los ojos muy abiertos.

- ¡Oh, Dios!

Martijn la miró. Se había olvidado por completo de que había quedado con Rhino y Flammer en el Ore Cart.

- ¡Eh, Martijn! -gritó Rhino de nuevo esta vez ya desde el pasillo-. ¿Qué es lo que pasa?

Martijn se puso en acción levantándose de la silla.

- Bueno... Salgo en un minuto.

- Cierra -le murmuró a _____.

- ¿Por qué no puedes salir ahora?

La voz de Rhino sonó sospechosa. Cuando oyó el pestillo, Martijn se dirigió al cuarto de baño.

- Sólo dame un minuto, ¿de acuerdo?

- ¿Qué pasa? -la voz de Rhino sonaba ya enfadada-. ¿Está _____ contigo?

- Sí, estoy aquí, Rhino. Ve al salón. Enseguida iremos.

Martijn terminó con rapidez en el cuarto de baño.

- ¡Dios, lo siento, _____!

- No es culpa tuya.

_____ ya se había quitado el sujetador de brocado y se había puesto uno simple.

- Sí es culpa mía. Me encontré con ellos cuando venía para acá y quedé en jugar una partida de dardos.

Ella se dio la vuelta mientras se abrochaba el cierre delantero.

- ¿Y por qué? No pensabas quedarte, ¿verdad?

- No.

_____ se puso pálida.

- Ibas a romper, ¿verdad?

- Bueno, sí iba a hacerlo, pero...

- No hace falta que me expliques más -le tembló la voz y se apartó de él.

- ¡_____, maldita sea. Yo...!

- ¡Vete! ¡Lo digo en serio, Martijn!

Martijn sintió un nudo en la boca del estómago.

- ¿Qué quieres que les diga?

- Podrías empezar por la verdad. Ya no podemos inventarnos una historia a estas alturas. Nos han pillado, Martijn. No hay forma de que podamos salir de esto.

- ¡Si la hay, maldita sea! Podríamos decir que estamos enamorados.

_____ se puso una camiseta.

- Gracias por la idea, pero preferiría que no lo hicieras.

O sea que le acaba de decir que lo amaba pero no quería que nadie más lo supiera. Y por la forma en que estaba actuando, estaba seguro de que se iría.

Sin decir una palabra más, Martijn salió de la habitación para enfrentarse con sus inquisidores.

Había estado a punto de romper con ella. _____ contuvo las lágrimas mientras se vestía. Sí, podía amarla, como había dicho en un momento de pasión. Probablemente, se lo habría dicho a otras muchas mujeres mientras le daban placer sexual, pero sin deseos de casarse con ninguna de ellas. Ella era sólo otra de sus conquistas.

ػí=�$0�

Placer & Obsesión || Martin Garrix -Terminada-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora