Ya faltaban minutos para la llegada de Harry y mi cuerpo cada vez estaba mas nervioso. Me encontraba sentada en un escritorio enfrentado a la puerta principal. Mis pies no dejaban de moverse al compás de las agujas del reloj.
- Tengo miedo Liam - exclame cuando mi amigo se acercaba también en la espera.
- ¿Miedo? - frunce el ceño y se apoya en una pared.
- ¿Y si me acostumbro estos días a el? ¿Y si al irse vuelvo a lo mismo del principio? Estoy harta de llorar.
- ¡Ey! Vas a estar bien, yo estoy aquí - se acerca a mi y me regala un abrazo de consuelo - Harry sabrá como volver, ¿Por qué vives del futuro? Fíjate que ahora lo podrás ver, abrazar y besar, pero no te veo feliz por eso, así que deja de pensar en el por venir y comienza a vivir en el presente ¡Es mas fácil así!
- ¿Como es que siempre tienes razón? - sonreí.
Se encogió de hombros y espero junto a mi. Ambos escuchamos unos pasos en el pasillo y Liam se acerco a la puerta justo cuando empezaron a golpearla. Giró un momento hacía mi y asintió. Abrió la puerta y el mismísimo Harry Styles se encontraba allí, con una sonrisa y un ramo de rosas.
- ¡Hermano! - exclama Harry, sus ojos aun no notaron mi presencia, ya que el cuerpo de Liam me llegaba a tapar a pesar de que aún seguía sentada en el escritorio. Pero yo puedo enamorarme cada segundo mas de el.
Liam solo sonríe y se abalanza a el para abrazarlo. Este chico tiene un serio problema en querer abrazar a todo el mundo, pero si que sanan sus abrazos.
Durante el abrazo, mi mirada choca con la de Harry y no pude evitar sonreír. Al parecer el tampoco.
- Toda tuya hermano - le susurra Liam a mi novio, mientras se aleja de allí.
Harry asiente y se acerca hacía donde me encontraba, se mete entre mis piernas y lo primero que hice fue enrredarlas en su cintura. Mis brazos pasaron por su nuca mientras que los suyos por mis caderas y fue ahí cuando ambos unimos nuestros labios en un profundo y dulce beso.
- Hola dulzura - susurra con una sonrisa, de esas que derriten a cualquiera. Se aleja unos centímetros para interponer entre nosotros un ramo de rosas rojas y al verlas chillé como una niñita.
- ¡Oh, son hermosas! - exclamé mientras bajaba del escritorio para colocarlas en un florero cerca de la sala de estar. Harry me seguía por detrás y apenas termine de acomodarlas, me sujeto de mi cintura para elevarme y tirarme contra el sofá.
- Tengo una sorpresa para ti - susurró mientras tiraba su cuerpo por encima del mio.
- ¿Otra sorpresa mas? Solo contigo bastaba - respondí, dejando le un pequeño beso en la comisura de sus labios.
- Y tendrás todas las que mereces, mi amor - baja sus besos hacía mi cuello. - Solo espera unos días y te la enseñaré.
Asentí, dejándome llevar por los besos que el rizado dejaba por mi piel desnuda del cuello.
Ambos bajamos para encaminarnos hasta el centro de la ciudad y comprar la cena de esta noche, ya que sería especial. Aunque solo pudimos conseguir pizza y un poco de sushi, aún no conocía bien la ciudad y se estaba haciendo tarde.
Cuando volvimos a la casa, notamos un carro mas estacionado junto a los nuestros.
- ¿Estará la novia en el apartamento? - pregunte dudosa.
- ¿Estas celosa? - ignora mi pregunta para agregar otra.
- No puedo creer lo que dices - fruncí el ceño y seguí adelante hacia la puerta de entrada.
- No contestaste mi pregunta aun - acelero su paso para poder alcanzarme.
- Porque estas diciendo tonterías, sabes bien lo que siento por ti - Mientras hablaba, no podía evitar tocar la tela de su prenda para luego pasar mis manos a su cuello. Ya que el era mas alto que yo, mi vista recaía en su fina camisa.
- Vas a pasar mucho tiempo con el, no quiero venir a verte y enterarme que estas enamorada de el - Levanto mi barbilla con un dedo y me fulmino con la mirada. Sus ojos verde esmeralda eran los mas hermosos que vi en mi vida.
- Entonces no te vayas - suplique, acercando mis labios a los suyos.
- No puedo amor - deposito un suave beso en mi mejilla y entrelazo su mano con la mía. - ¿Vamos adentro? Hace frió. - camino unos pasos pero le detuve soltándome.
- No tienes trabajo, no vas a la universidad, te necesito aquí. ¿Por qué no puedes?
-Porque no y punto, vamos adentro - exclamó con frialdad, como si le hubiera colocado un arma en la cabeza para que responda.
¿Qué problema tiene?
Abrí la puerta principal y el enfoque central fue el sofá de la sala de estar, donde se encontraban Liam y Cheryl besándose.
Harry carraspea su garganta y ambos se dan cuenta de lo que ocurre. Liam al ver nuestra presencia, sobresalta del sofá y Cheryl le copia la cual estaba aturdidamente sonrojada.
- Perdón chicos, no sabia que... no sabia que llegarían tan temprano - se disculpa Liam y al verlo tan avergonzado no pude evitar sentir ternura.
- No pasa nada - sonreí - Un gusto conocerte Cheryl - cruzo la habitación para saludarla. Harry sin siquiera decir algo mas, pasa hacia mi habitación. Coloqué la comida en la cocina y camine en paso rápido hasta donde yacía mi novio.
Cerré la puerta de la habitacion y giré para encontrarlo acostado, boca arriba en mi cama. Sus manos estaban sobre su cabeza.
Me acerqué a el y me senté encima suyo, sus manos cayeron en mi cintura y baje la cabeza para depositar pequeños besos en su rostro. - ¿Estas enojado?
- No linda - Comencé a juguetear con los botones de su camisa, desprendiéndolos uno por uno - Solo que no quiero precipitar las cosas, me encantaría vivir contigo aquí solo que... mas adelante.
- Sabes que tenemos que hablar de eso - susurre en su oído, Harry se sienta conmigo arriba para poder quitarse la camisa por completo y sin esperar tanto, eleva la mía la cual termina en el piso.
- Luego. Ahora solo quiero estar contigo - muerde con dulzura uno de mis hombros y tira de mi cuerpo, dejándome por debajo de el.
Con mis dedos enredados en sus rizos, aprovechó para quitarme el vaquero junto con mis bragas. Su tacto me estremecía cada vez mas, lograba hacerme cosquillas justo cuando tocaba mi vientre con sus labios. Arquee mi espalda para que tuviera acceso a mi sostén, el cual saco en cuestión de segundos.
- Te extrañe tanto... - susurró mientras llevaba su mano a mi feminidad. - Tocarte, sentirte... Dios Noelle - gimió justo cuando tire de sus vaqueros y toqué por encima de la tela que cubría su miembro. - Solo tu puedes ponerme así, mierda... - cerró los ojos ante mi tacto.
- Buscaré un condón - sugirió, pero negué con la cabeza.
- Tomaré la pastilla mañana, solo... hazlo, quiero sentirte - supliqué.
Harry llevó mis brazos por encima de mi cabeza y me penetró. Cerré los ojos por el cosquilleo que producía y gemí ante sus emboscadas bruscas pero que me generaban tanto placer. No se trataba del chico dulce y cuidadoso como la primera vez, ahora era el salvaje y apasionado.
- Como te gusta ponerme así... - ronronea en mi cuello, mientras iba pausando sus movimientos.
Ambos llegamos al orgasmo, Harry se levantó para colocarse el boxer y alcanzarme mis bragas, sonreí al tener una hermosa vista de su trasero. Cuando volvió a la cama ambos acurrucamos por debajo de las sabanas.
Cierro los ojos por un momento, hasta que siento la mano de Harry pasar por mi cadera, luego todo su cuerpo contra el mío. Su respiración chocaba en mi cuello y pude escuchar un "Buenas noches mi vida" despegar de sus labios.
Buenas noches, mi amor.

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Memoria Perdida | h.s
FanfictionMuy en el fondo, guardo en mi memoria a Harry Styles. El chico de rizos y ojos verdes que rompió, sano y robo mi corazón de todas las formas posibles. Y eso, no se va a borrar jamás. ESTA EN EDICIÓN ( Si eres NUEVO LECTOR, te recomiendo que leas ha...