- ¡Feliz cumpleaños! - mis ojos se abren al escuchar la voz de Liam aparecer por la puerta de mi habitacion.
Liam poseía en sus manos una torta gigante que me hacia cuestionar como era posible que el la estuviera sosteniendo tan cómodamente. Se veía tan feliz y lo peor de todo, es que yo no lo estaba. Froté mis ojos con los dedos para poder despertarme mejor y reconocí lo hinchados que los poseía. Estuve llorando anteayer, ayer y anoche.
Hace dos días que Harry partió a Londres, aún no se el porque. Pero lo único que me preocupa es que desde que no esta a mi lado, me siento a la mitad. Vacía, siento que algo me falta y lo peor de todo es que hasta que no vuelva a verlo, dudo mucho que deje de sentirme así.
Solo han pasado 48 horas maldita sea, madura Noelle.
- Liam, no debías... - dije con una sonrisa al ver el postre que sostenía, con un gran 18 en el medio.
- ¡Vamos, tienes que pedir tus deseos! - exclamo como un niño. Insinué que estaba pidiendo los deseos y sople las velas. ¿Para que pedir algo que no pasara? Si lo único que quiero es a mi Harry y el no volverá por arte de magia.
Liam me pidió unos segundos para dejar la torta en la mesada de la cocina, ya que el solo quería que soplara las velas. Luego volvió a mi habitacion y por alguna razón, me tapo los ojos con una corbata vieja y gastada.
Caminamos por el gran pasillo del departamento hasta que el castaño me pidió que frenara. Sentí como abría una puerta y se alejaba.
- ¡Puedes quitártelo ahora lindura! - una voz conocida retumbo en mis oídos, sonreí y saque la gran corbata que mantenía mis ojos ciegos.
- ¡Sorpresa! - gritaron las personas a mi alrededor. Liam se había tomado la molestia de decorar toda la sala de estar, con globos y papeles de colores que resaltaban el lugar. A su lado, se encontraba Cheryl a quien se le notaba su típica sonrisa amigable y ahora, una notable panza de embarazada.
Giré mi vista y me sorprendí al encontrarme con Sam, mi viejo amigo. ¿Como supo Liam de el?
Pero las sorpresas no paraban, ya que también reconocí esos ojos turquesa al instante. Louis, el mejor amigo de Harry estaba presente, jamas pensé que viajaría hasta aquí por mi cumpleaños ya que no nos conocíamos mucho.
- ¡Felicidades hermosa! - se acerca Cheryl para abrazarme. - Gracias, por el consejo de la otra vez - susurra en mi oído.
- Espero que todo les salga bien de ahora en adelante - le respondí y luego terminamos el abrazo.
Me acerque hacia donde estaba Sam, que se encontraba con una gran sonrisa.
- Feliz cumpleaños, mi pequeña Noelle - exclama y me abraza. Últimamente lo único que necesito son abrazos de gente que quiero en verdad y a pesar de que lo hagan solo por mi cumpleaños me generaba demasiado bien.
- Gracias por venir, en verdad no me lo esperaba - exclame y ambos sonreímos - ¿Cómo supo Liam de ti?
- Liam me contó que mmm... Harry, ¿Puede ser? - Asentí, eufórica por escuchar su nombre - Pues el le ha hablado de nuestra amistad y que no podía faltar a la celebración.
A pesar de que el no se encontraba aquí, seguía tratando de hacerme feliz. ¿Por qué cuesta tanto ignorar ciertas cosas? Lo necesitaba conmigo, no importa el poco tiempo que haya pasado. Me sentía totalmente vacía y solo el podía llenarlo.
Hablé con Ciara un largo rato por el móvil. De los 20 minutos, 15 fueron pidiéndome perdón por no poder asistir, su madre se encontraba muy enferma y ya que su padre estaba trabajando y nadie podía cuidarla. Me sentí un poco mal por parte de ambas y también por no poder estar allí para apoyarla. Me explico que en estos días vendría y me subió un poco los ánimos que se encontraban por el subsuelo del departamento.
- ¡Noelle, ven! - grita Liam haciéndome señas para que me siente a su lado. Me despedí de mi mejor amiga y deje el móvil en una mesada. Me acerqué al castaño quien se encontraba con la mayoría de los invitados.
- Asi que.. ¿Al final terminaste robando-le el corazón a Styles? - pregunta un chico rubio al cual recuerdo del Instituto. El junto a Harry y Louis formaban un grupo peculiar pero si podía decir que eran los mas populares. Su nombre es Niall. - Feliz cumpleaños, pequeña ojiazules.
Sonreí tras la pregunta y le agradecí el saludo. Me senté a su lado y comenzamos a hablar sobre el prologando embarazo de Cheryl, ella parecía estar muy saludable y explico que faltaban aún varios meses pero que ya podía sentir sus primeras patadas.
- ¿Dónde esta la diva? - pregunta Niall en general. Algunos negaban con la cabeza y yo solo levante los hombros.
El celular de Louis comenzó a sonar en la mesada y pude distinguir el remitente; Harry. Fruncí el ceño al ver como el castaño tomó el móvil con rapidez y se dirigió a la cocina.
- Disculpen, tengo que llamar a mi mama - dije y asintieron. Me despegué del sofá encaminando hacía donde se encontraba mi móvil pero cuando note que nadie me prestaba atención, giré en dirección a la cocina y me quede unos segundos cerca de la puerta, esta no se encontraba cerrada por completo.
" ¡¿Qué hiciste que?! "
Exclamo Louis, algo molesto.
" ¡Me importa ni una mierda lo que le debemos, dios santo. Deja de meterte en problemas! "
"¿Harry?... Oh dios, eres un imbécil... Lo se. Liam se encargó diciendo que tenías trabajo pendiente... Si, se esta divirtiendo y claro Harry, la cuidare hasta que vuelvas ¡Sabes que cumplo con mi palabra maricón! "
¿Que mierda?
" Debo volver pero si cuando regrese me pides otra vez ayuda, no dudare en golpearte. "
- Maldito - resopla Louis.
El castaño abrió de repente la puerta y se quejo perplejo al verme parada enfrente suyo, con lagrimas corriendo por mi rostro. Fruncí el ceño mientras limpiaba con la manga de la sudadera mis mejillas y lo empuje hacía la cocina nuevamente. Cerrando esta vez la puerta.
- ¿Que diablos sucede con Harry en Londres? - pregunté.

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Memoria Perdida | h.s
FanfictionMuy en el fondo, guardo en mi memoria a Harry Styles. El chico de rizos y ojos verdes que rompió, sano y robo mi corazón de todas las formas posibles. Y eso, no se va a borrar jamás. ESTA EN EDICIÓN ( Si eres NUEVO LECTOR, te recomiendo que leas ha...