19 de diciembre:
Emily Johnson.
Seis días para navidad:
Me paro frente al espejo sin muchos detalles.
April y Amber están paradas detrás de mí mirandome.
-¿Que les pasa?-
-Ojalá te vaya bien con todo esto.- dice Amber con una sonrisa fruncida en su rostro.
-Amber, yo sólo quiero despejar la mente ¿está bien?-
-Es que no entiendo por qué vas. Todavia lloras por Bradley y decides ir a una cita con no sé quien.-
Vuelvo a mirarme en el espejo de la puerta. Una falda pegada con una blusa suelta y unas plataformas en mis pies.
Ella tiene razón pero no voy aceptarlo.
-¿Y que voy hacer? Bradley ya debe ser historia pasada. Han pasado treinta y tres días. ¿No crees que ya es suficiente?-
-Nunca será historia pasada porque el necesita una explicación de tu parte Emily.- Cuando estas dos se proponen joderme la existencia, lo hacen muy bien.
-¿Y que demonios le voy a decir? ¿Me dió miedo que fueras Jacob? ¡Por favor!- suena estúpido.
-Pues si, si esa mierda era lo que te sucedía debías decirselo. Fuiste injusta, demasiado injusta y engreída señorita Johnson.- April me alza la voz más de lo que yo lo hice antes.
Ellas saben lo que significa que yo alze la voz. Significa que estoy ahogada, que ellas tienen razón y que cometí tremenda mierda.
Mis ojos se llenan de lágrimas, me tiro de frente a mi cama y me quedo ahí, inmóvil.
-Se que soy tremenda idiota y he cometido una mierda.-
-Si que lo has hecho pero puedes remediar las cosas, no es tan difícil llamarlo y arreglar todo.-
Me siento en mi cama.
Es cierto... y si sólo lo llamo y le digo la verdad. Sería una gran idea.
-¿Tu crees?-
-Sería una estupenda idea.- ambas tienen unas sonrisas gigantes en sus rostros.
-Bueno pero primero debo bajar y llegar a aquel cafe, no puedo dejar a Cameron plantado.-
-¡Ay vamos! Pensé que lo habías olvidado.- dice Amber tirandose de espalda en la cama.
-No puedo dejarlo alli, deben entenderlo. Voy a ir y le dejaré las cosas claras.-
-Está bien, te esperamos aquí.- dice Amber con sus ojos abrillantados.
Les guiño mi ojo y me giro al espejo.
Limpio el maquillaje corrido y camino hasta la puerta.
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He llegado al café y realmente es muy bonito.
Me quedo mirando los cristales desde mi auto.
Flashback:
-¿Puedes repetirlo?-
-Ella.- la señalo y rapidamente ella sonríe cuando nota que Bradley la mira. Por mi seña, claro. -¿Ves? Ella por andar de ligona y ofrecida contigo me ha dado todo mal.-
-Eso suena a celos Emily Johnson.- dice con una voz divertida y una perfecta sonrisa en sus labios.
-Demonios Emily, deja de tener a Bradley todo el tiempo en tu maldita mente.- digo al aire. Abro mi puerta de un cantazo y escucho el quejido de alguien. -Demonios.- miro atrás y Cameron tiene una sonrisa grande en su rostro y aunque esta riendo también se queja. -Lo siento, por Dios lo siento ¿Que hacías?-
-Iba a tocarte el cristal pero abriste la puerta antes, supongo.- hace esfuerzo por levantarse y yo le ofrezco mi mano.
La toma y tira hacia arriba quedando justo frente a mi, invadiendo mi espacio personal y mi respiración.
Doy un paso hacía atrás y termino pegada a mi auto. Pone una mano en el cristal del auto y muerde su labio mientras mira los mios.
Comienza acercarse y justo cuando abre un poco la boca para cortar todo el espacio giro mi rostro hacia el lado.
-Un café nos espera.- lo empujo hacia atrás y camino hasta la tienda.
Eso estuvo cerca Emily.
Demasiado cerca consciencia.
Me siento en la primera mesa que veo y dos segundos después el se sienta frente a mi.
-Eres difícil, pero eso me gusta. -
-Yo no soy difícil para que te guste.- le sonrío falsamente y llega el mesero que esta vez por desgracia, me coquetea a mi.
-Buenas tardes, le traje panes de la casa. ¿Su orden?-
-Mira Cameron mi amor, NOS trajo panes.- Cameron sonríe divertidamente y el rostro del mesero se torna rojo. -¿Quieres?-
-¿Sabes que quiero? Mojar mis labios con los tuyos. La noche será fría.- me guiña un ojo y ¡Por Dios! Debo estar violeta de vergüenza.
-Okay, yo quiero un...- me quedo pensando.
¿Mocha chocolate blanco? Eso no es un simple café Emily
Ya lo sé.
-Solo quiero un cafe caliente espresso con leche porfavor.-
-¿Y usted?-
-Yo un vaso con agua.-
-Escucha Cameron yo..-
-¿Que fue eso?- dice con una sonrisa.
-Lo mismo pregunto.-
-Yo dije la verdad. Eres demasiado hermosa yo... no sé que haría si no te tuviera. Ya verás, voy a tenerte y no te dejaré ir.-
-Escucha, sin mí puede vivir cualquiera porque no soy importante para nadie que no sea mi madre.- suspiro. -Parece que ustedes, los hombres se estudiaron esa maldita frase de un libro para decirselas a todas las mujeres. El último que me dijo esa pendejada, ayer tomó un maldito vuelo a Nueva York dejándome sin nada. Y no quiero, no quiero eso mismo.-
-Pero...- me mira fijamente a los ojos. -Yo no te dejaría.-
-El problema no es que me dejes o no Cameron.-
-¿Y cual es el problema? No entiendo.-
-El problema es que todavia sigo enamorada del que me dijo esa frase y se fue, sigo completamente alocada por él y me niego a escucharla de alguien más que no sea él.-
-Pero...- su mirada cae al suelo. -Yo puedo hacerte olvidarlo.-
-Se que puedes... pero yo no quiero que lo hagas. Quiero quedarme con su nombre clavado en mí para torturarme siempre.-
Me levanto de la silla y el se levanta junto a mi.
-Lo siento mucho Cameron, realmente lo siento.- el asiente con la cabeza.
Camino directo a mi auto.
Me paro frente a el y comienzo a undir la llave en su puerta para abrirlo.
-¡Emily!- la voz de Cameron gritando mi nombre hace que gire mi vista.
Se acerca corriendo hacia mi y me abraza.
-Sólo quiero recordarte que estaré aquí cuando decidas borrarte el nombre de ese imbécil. - suelta mi agarre y yo le sonrío.
Abro la puerta de mi auto y me undo en el, lo enciendo y voy hasta mi casa. Debemos planear la fiesta para despedir el año. Todo será emocionante.
*No te vayas sin darme un voto, te regalo un beso 😘*
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El profesor y yo
Storie d'amoreEl instituto más famoso de Ohio lleva encima los más oscuros secretos: Una nerd llamada Emily Johnson es novia del chico popular que todas aman; detrás de su cara bonita esconde un pequeño monstruo que llega a romper los paradigmas de la ley sólo p...
