Capítulo 10

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Hoy es un día espectacular en Oregon así que salgo a dar una vuelta al centro para buscar algo lindo que comprar o a lo mejor solo darme una escapada de mi leonera osea mi casa.

Hay demaciadas tiendas aun que para mi gusto muy caras, termino entrando a una tienda de zapatos donde hay unas lindas zapatillas, termino despues en una tienda de vestidos voy probandome vestidos uno por uno dando vueltas por los que tienen olanes, salgo y entro a un bar cubano, suena Bonito  De jarabe de palo la gente baila y rie parece absorta de sus problemas, me siento en la barra y pido un mojito.

Un hombre se sienta a un lado de mi y pide otro mojito, me sonrie e igual yo, intercambiamos miradas mientras tomo mi mojito, tiene el pelo castaño y ojos del mismo color.

-Hola guapa ¿Quieres bailar?.- Sonrie tocandome el hombro Represent De Orishas suena ¡Me encanta esa cancion!. Asiento con la cabeza e imagino bailando esa cancion con Adrian aun que se que no le gustaria esta cancion.

Nos ponemos a bailar rumba el baila genial, todos gritan animadamente "¡Cuba!". Me intriga un hombre vestido completamente de negro en una esquina de el bar, bebiendo una copa de vino, tiene un inmaculado traje negro y me recuerda a los Mafiosos italiano. Rio animadamente y sigo bailando.

Al terminar la cancion voy a sentarme con el hombre.

-¿Como te llamas Mi Amol?.

Me empiezo a carcajear por su imitacion de cubano.

-Helena.- Estiro mi mano y la estrecho con la de el.- ¿Y tu?.

Sonrie y le brillan los ojos con complicidad.

-Marco.- Sonrie y se aclara la garganta.- ¿Quieres una copa?.

Nego con la cabeza y me despido de el, me da su numero y prometo llamarlo, claro que no lo hare tengo cosas en las cuales pensar.

Salgo del bar y me encuentro con el mismo hombre trajeado detras de mi, eso hace que me alarme un poco. Entro en una tienda de dulces para despistarme del hombre, estoy mirando a la ventana y por accidente choco contra una espalda ancha.

-Lo siento yo..- Me quedo callada cuando el hombre se da la vuelta y me muestra una sonrisa, es Jimmy.

-Hola Helena.

-¿Puedes decirme que haces en Oregon? ¿No se supone que tienes que estar en Liverpool?.

-Si se supone, pero antes de que te conociera tenia una esposa que es de Oregon y vive aquí. Vine a ver a mis hijos y por concidencia estamos aquí ¿Que raro no?.

No no era raro, el es raro se supone que debe estar en Liverpool trabajando no aquí en Oregon le ignoro y miro de nuevo a la ventana. Sin rastros del hombre de negro.

-Me voy.- Digo sin imutarme y salgo a la calle pero entonces la mano de Jimmy sostiene mi antebrazo. Me safo rapidamente pero vuelve a tomarme y me acerca a regañadientes así.

-¡¿Que quieres Jimmy?!.- Chillo entonces una mano lo jala por el saco tirandolo a la acera. Es el mismo Hombre trajeado del bar.- Dios.- Bravo.

Jimmy se levanta rapidamente e intenta darle un puñetazo al hombre pero este es mas grande que el y lo detiene y sin avisar le suelta uno a el. ¿Quien es?

Tomo a Jimmy por la espalda y lo tiro de nuevo. Me mira confundida pero no se que decir. El hombre de negro me jala consigo y me sube a una 4x4 negra.

-¡Ah!.- Chillo cuando estoy dentro de la camioneta.- ¡Dejeme salir!.

El voltea y me mira, trae gafas negras y su piel es de un tono cremoso pegando al blanco. El se quita las gafas y revela unos ojos azules impresionantes.

Deseo Ardiente IDonde viven las historias. Descúbrelo ahora