Estaba ya caliente en mi cama, Adrian estaba hablando con alguien afuera de mi habitacion.
-No.- Dijo con su voz autoritaria.- Solo nesesito eso, solo por un tiempo, esta bien. Adios.- Colgo y se paso una mano por el pelo, podia verlo desde la puerta entre abierta, traia solo unos boxers azules de Armani, le di una mirada descarada antes de volver a caer en mi sueño.
Ya vendran tiempos mejores.- Susurro aquella voz a lo lejos, sabia que era el pero ¿por que no podia verlo? todo resultaba vacio y obscuro, desesperante incluso.- Ya vendran tiempos mejor y no tendre que preocuparme de toda esta mierda todo el tiempo y tu pequeño angel.- Murmuro en voz baja angelical.- Tu pequeño angel seras mas mía de lo que eres ahora...- Y entonces aquella voz se desvanecio en la obscuridad.
-Buenos días.- Abrí los ojos lentamente, unos rayos de sol se filtraban por la ventana cegandome un poco, me estiro sobre las sabanas y subo la mirada a el bello y perfecto rostro sincelado de Adrian.
-Buenos Días.- Respondo, miro mi reloj de la mesita de noche y veo que son las 10 de la mañana lo miro y sonrio.-¿Desayuno?.- Le digo besando sus labios tiernamente el asiente y me ayuda a levantarme.
-Desayuno.- Confirma caminando medio desnudo por mi departamento.
Estoy en la cocina preparando Huevos con tocino entonces entra con el cabello humedo y con un traje nuevo.
-¿Cuando te cambiaste?.-Pregunte distraida con el desayuno.
-Alguien me trajo ropa.- Dice mientras se sienta en el banquito de la barra, se ve exelente así con tu traje de corte caro negro y su camisa sin corbata. Sirvo el desayuno y el inala el olor que desprende el riquisimo huevo con tocino que cocine, me siento a su lado y sonrio coqueta.
-Nesesito Hablar contigo.- Susurra derrepente con cautela. Yo me tenzo al escuchar esas palabras, dejo a la mitad mi plato y presto toda mi atencion a Adrian.
-Dime.- Contesto lo mas calmada que puedo.
-Mira, lo de ayer todo fue un mal entendido ¿Bien? no quiero preguntas Helena, no estoy en calidad de dar respuestas.- Hace una pausa y yo frunzo el ceño.- Tengo un viaje que se aproxima que es la proxima semana, es a Kuala Lumpur, tengo que resolver algunos negocios ahí.- Se pasa por una mano por el pelo claramente nervioso.- Nesesito que vallas Helena, se que es precipitado y con tu proyecto pero vuelvo a lo de siempre, quiero ser tu socio y ayudar a tu empresa.- Me quedo ahí impasible sin decir nada, viaja a medio Oriente un día casual de negocios con Adrian, suena convincente pero ¿Mi socio?, ¿Eso es seguro?.
-¿Y si las cosas no salen...?, Ya sabes ¿Bien?, ¿Donde quedaria yo y nuestro trato de negocios?.- Pronuncio las palabras con dificultad, por el dolor que me causa no el hecho de perder mi sueño. En parte, si no es la sola idea de perder a Adrian me hace que me de dolor de estomago.
El sonrie con ternura y me mete un mechon de pelo rebelde detras de la oreja, me besa con ternura y me acaricia la mejilla con el dorso de la mano, yo instintivamente sonrio y me inclino sobre su mano.
-Eso nunca pasara por que yo...- Se queda callado a media frase y me mira mientras yo arqueo las cejas.- Por que quiero que estes conmigo y no te voy a dejar.- Susurra besandome los labios. Bueno no eran exactamente las palabras que esperaba escuchar de esa bella boquita suya inteligente pero es algo parecido. Sonrio tranquilizadora y lo beso castamente en los labios.
-¿Kuala Lumpur cuando?.- Pregunto con una sonrisa bobalicona en el rostro mientras siento su creciente ereccion debado de sus pantalones, sonrio seductoramente y arqueo las cejas besandolo apasionadamente.
Cole, no volvio a llamar desde ayer, y eso es raro lo dijo cuando estabamos despidiendonos, me encojo de hombros y trabajo desde casa buscando un buen edificio por donde empezar la empresa.
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Deseo Ardiente I
General FictionHelena es una mujer que se caracteriza por ser libre, bonita y sobre todo exitosa en el mundo de los negocios. Pero un desastre amoroso destroza su vida tanto laboral como amorosa en tan solo un día. Adrian esta atormentado y no sabe como escapar de...
