- Desnudame - Dije de pronto yo con una voz ronca que ni yo misma reconocí. Adrian me separo de nuevo de sus calidos brazos y me miro con confución. - Adrian tomame por favor. - Pedí una vez mas ahora mas conciente de lo que decia.
El me miro desconcertado totalmente, queria tenerlo encima de mi, no queria pensar en nada mas que el y yo difrutandonos, por primera vez lo desee mas que a nada en el mundo
Su mirada se oscurecio y el deseo fermento dentro de mi vientre que subia más y más hasta causarme un cosquilleo de sensibilidad en la piel, cada vez sentia mas su calida mano subir y bajar por mi espalda o sus dedos acariciandome mi cabello, era cada vez mejor, cada vez mas fuerte, cada vez lo deseaba mas.
- ¿Estas segura de lo que dices Helena?.
Asentí con la cabeza mientras el se acercaba a mi, su colonia masculina inundo mis fosas nasales y con mas ansia lo recibí, alce mi cabeza y le deje facil acceso a mi cuello, empezo a besarlo y cada vez me volvia mas receptiva.
Me tomo entre sus brazos y me puso a horcadas sobre el, con las piernas abiertas sobre las suyas, comenzo a besarme en la boca y yo movia las caderas al ritmo lento de sus besos.
- Tengo . Que . Dejarte. Ir.- Dijo el entre beso y beso bajando a mi escote.
- No me dejes - Musite yo. - Por favor.
Una lagrima amenzaba con salir de mis ojos, la reprimi, no queria que me dejara, me mata cada día mas que este conmigo, pero me mataria mas si el se fuera de mi lado.
Abrio mi blusa poco a poco, boton por boton y yo me deje llevar, se quito el saco y lo dejo tirado sobre el suelo, me abrio la blusa y me quede en sujetador mientras el masajeaba con delicadeza mis pechos, le tome el pelo con mis dedos y le invite a que se acercara mas. Deposito un beso en la base de mi garganta y después comenzo a bajar hasta llegar a mis senos. Hizo a un lado el sujetador y succiono mi pezon dandole vueltas con su lengua, metio una de sus manos en mi pantalón y llego a mis bragas, me acaricio el clitoris por encima de ellas, queria mas así que presionaba mas mi sexo sobre su mano para llegar rapido a la liberación.
- Espera muñeca, tranquila... Tranquila.
Solte un suspiro pero yo me deje llevar por su mano. Hizo por fin a un lado mis bragas y me penetro con uno de sus dedos, después otro y otro. Cabalgaba sobre su mano, sentía la presión de su mano contra mi. Solte un gemidito hasta que el se paro sin previo aviso y giro sobre sus talones para conducirme a mi dormitorio. Me deposito con suavidad en mi cama y se empezo a desabotonar la camisa mientras yo me encargaba de sus pantalones, no pude esperar y se los baje de un tirón junto con los calzoncillos. Inmediatamente que ví su erección no pude calmar a la afrodita que habia dentro de mi y me lo metí dentro de mi boca saboreando todo de el.
- Oh dios mio, Helena.
El acuno mi cabeza con una de sus manos y empece a succionar y lamer toda su longitud, me gustaba mucho que a el le gustara, me pare y con su mirada me pedia a gritos que comenzaramos de una vez., se puso el condón y me tiro sobre la cama de un pequeño empujón abrio mis piernas y cuando ya estaba apunto de penetrarme...
Sono el timbre.
- A la mierda - Dijo Adrian y comenzo a penetrarme, sentia la dura preción de su piel contra la mia pero aun, el timbre no dejo de sonar, después de 3 embestidas mas dije:
- Adrian... Creo que .... Deberia abrir - Dije entre gemidos.
El gruño en mi cabello pero saco su pene de mi y se hecho sobre el colchón tapandose con la sabana toda su gloria.
- Cinco minutos - Dijo el y me levante de un salto tomando su camisa y poniendome mi bata encima. Camine al vestibulo pregunte quien era.
- Soy yo Helena, Eva.
Mierda, lo habia olvidado y yo estaba aquí revolcandome con su jefe. Tenia que abrir pero no queria que viera a Adrian, bueno el estaba en la habitación a la vuelta no se daria cuenta. Me arregle el cabello y abri la puerta con mi mejor sonrisa. Cuando la vi bostece y fingí sorpresa.
- Mierda, Eva lo siento lo habia olvidado.
Ella me dedico una mirada furiosa, entro a mi departamento esquivandome, mierda ese no era el plan.
- Si lo note cuando no llegaste, ¡Dios Helena!, me tenias preocupada y yo no sabia...
Queria explicarle o inventarle algo y no se callaba, entonces yo reprimi un grito cuando Adrian salio. Literamente en pelotas de mi habitación solamente con su boxer.
Al ver mi reacción, que fue muy mala idea, Eva volteo y al ver a su jefe saliendo de mi habitación tuvo la misma reacción que yo. Se tapo la boca para reprimir el grito que iba a dar.
Se volteo a verme y señalo la salida para hablar a solas, en el pasillo.
- Ahora vuelvo Adrian.
- Señor Fox.- Se despidio Eva, salimos en silencio al pasillo fuera de mi departamento y se me quedo viendo. - ¡Pero que mierdas estabas pensando Helena!.
Su grito me sorprendio por completo, la mire y me sentia avergonzada aun que no sabia exactamente de que.
- Lo siento yo... Esto se me fue de las manos.
Mire al suelo, no podia mirarla a la cara, recorde la primera vez que la ví en el vestibulo de la empresa, ella me advirtio que no me metiera con el. Pero aun no se por que.
- Diablos Helena, no estas infringiendo ninguna ley laboral pero... ¡Mierda!.
Empezo a soltar una serie de tacos que ni yo misma escuche bien, hasta que en un acto de locura empezo a hablar con ella misma diciendose que todo estaria bien y que tendria que hablar conmigo.
- Helena mirame - Dijo una vez que se calmo - Mirame por favor.
Subí la vista para verla, me sentia aun un poco avergonzada pero pude hacerlo, me miro sus frios ojos azules me miraban y su cabello cafe le caia salvajemente por los hombros.
- Ese hombre. No. Es . Bueno. Para . Ti.- Lo recalco, palabra por palabra, me sentí mal, por que esa misma mañana me di cuenta de la dura y fria verdad.
Senti las lagrimas que por fin otra vez salian, Eva me atrajo a sus brazos, llore, llore demasiado entonces la puerta se abrio y ahí estaba Adrian mirandome realmente confundido.
- ¿Que pasa?.
- Lo que pasa es usted señor Fox. - Dijo Eva por mi mientras me quitaba las lagrimas que nublaban ya mi vista. - Yo creo que es mejor que se valla y la deje sola por hoy.
- Pero yo, tengo que...
- Adrian, es mejor que te vallas. - Dije yo al fin, no queria verlo hoy, me empezaba a sentir abrumada por la cantidad de sentimientos que en ese momento estaba sintiendo, queria alejarme de todo, menos de Eva, ella sabia algo de el que en ese momento yo no nesesitaba hablar con ella. A solas.
- Pero Helena, tu. Tenemos que hablar.
Se le notaba seriamente confundido, pero yo no queria hablar con el en ese momento, nesesitaba respuestas y descansar mi mente solo por un momento. Negué con la cabeza mientras el se le veia seriamente dolido.
- Hablaremos. Mañana, nesesito hablar con Eva. A solas.
El me miro y nego con la cabeza pero al poco rato asintio y me dio un fugaz beso en los labios y salio disparado al asensor. Cuando las puertas se cerraron Eva y yo entramos a mi departamento y yo me gire para confrontarla.
- Hay unas cuantas cosas que necesitamos hablar sobre ese hombre.
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holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!, regrese ¿Que les parece la nueva portada? ¿Que creen que le dira Eva a Helena? ¿Nuevas revelaciones de su magnifico pero misterioso hombre?... Ya lo creo que si.
Opinen de la nueva portada, gracias por leerme (:
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Deseo Ardiente I
Aktuelle LiteraturHelena es una mujer que se caracteriza por ser libre, bonita y sobre todo exitosa en el mundo de los negocios. Pero un desastre amoroso destroza su vida tanto laboral como amorosa en tan solo un día. Adrian esta atormentado y no sabe como escapar de...
