Camine al rededor de toda la avenida que rodea mi departamento, pensando e imaginando que se estarían diciendo. Me sentía muy incomoda con la idea de mi pareja hablando con otra mujer que, bueno; francamente fue su ex amante.
Mire mi reloj por, creo yo, centésima vez. Esta ansiosa de volver, pero sabía que Adrían me llamaría cuando viera que no regresaba. ¿Y si no llamaba?, bueno pues regresaría de todas maneras. Era mi casa.
Paso 1 hora más hasta que decidí volver, camine de manera muy rápida, como ansiosa por saber que había pasado, no quería volver, pero un impulso masoquista me obligaba a hacerlo y peor aun a descubrir que pasaba, cuando llegue a la esquina vi a Eva salir de mi departamento con lagrimas en los ojos pero lo más extraño con una sonrisa en su cara, me imagine lo peor. Era una egoísta.
Ella subió a su carro y se fue pasando por mi lado, camine esta vez más lento a las escaleras, empezó a sonar mi celular pero no conteste, seguro era Adrían. Al llegar al pasillo la puerta de mi casa se abrió y salio Adrían con una expresión de preocupación en el rostro.
- Te estaba marcando - Dijo con cautela, evaluando mi estado de animo. No hacia falta.
Asentí y lo esquive entrando, el me siguió y cerro la puerta tras de si, confié en que no sacara el tema y yo confié en mi misma en no preguntarle. Pero inmediatamente me traicione.
- ¿Que paso? ¿Que hablaron?.
El bajo la mirada a sus zapatos y me imagine lo peor en ese momento, como porque Eva salio con esa sonrisa de mi departamento o por que Adrían tenia un semblante de culpa o algo.
- Primero que nada quiero decirte que lo siento- Hablo al cabo de un rato, aclaro su garganta antes de volver a hablar, yo tragué saliva -, se que es difícil para ti, solo por si soy una carga para ti. Se que no sabes muchas cosas sobre mi y entiendo tu enojo, aveces, pero entiende que hay cosas que prefiero mantener privadas como tu las tuyas.
Asentí sin saber que decir, sabía que venia algo malo y no sabia porque tenia ese horrible presentimiento de que no me iba a gustar y mucho menos lo iba a aceptar.
- Dilo- Musite sin dejar de mirarlo.
- Es verdad que Eva fue mi amante, por eso tanta precaución tuvo ella contigo, de cierta manera lo entiendo. De hecho, suelo tirarme a todas las que han estado en tu puesto, Eva ha sido la única que ha durado ahí, aun no se porque.
Contuve el aliento y conté hasta diez, esto era pasable, todos teníamos nuestro oscuro pasado y no haría un berrinche solo por eso ¿o si?. Me acomode el pelo en un acto de incomodidad.
- ¿Y?.
- Quería decirte que creo que te amo.
Y eso me dejo más sin aliento. Lo mire y no sabía que decir, pude ver en su mirada que lo decía con toda sinceridad, pero aun no sabía a que venia eso.
- Y te estas preguntando porque te lo digo.- Asentí.- Te amo, nunca había amado a una mujer así, no a Eva, ni siquiera a mi esposa y no creo que te ame, yo se que te amo. Eres tan única, fresca, irreemplazable y no quiero que te vallas por los errores que he cometido, quiero que me aceptes como soy porque no puedo cambiar mi pasado, pero contigo se, que puedo cambiar mi futuro.
Bueno, medite acerca de sus palabras, que sonaban sinceras, pero después de todo el rollo con Eva y todas estar revelaciones sinceramente es como si acabara de conocer una nueva parte de el, eso significaba que no lo conocía de todo, como el no conocía (o al menos eso yo pensaba) del todo a mi.
Eran muchas cosas que debía meditar, sin embargo quería estar con el, pero no podía estar con el de esa manera en este momento mi cabeza daba vueltas y tenia sueño también algo de hambre, quería estar sola más tiempo. Después de pensármelo varios minutos por fin di mi veredicto.
—Creo que necesito estar sola, tener tiempo para pensar esto, nosotros más que nada. Han sido tantas revelaciones y en un solo día creo que sera distanciarnos para saber si el sentimiento que dices tener hacia mi es reciproco.— El cerro los ojos como tratando de contener muchas cosas y con todo el corazón deseaba que aceptara eso por el momento, tal vez en un tiempo decidiera dejar todo esto atrás, este tiempo me haría darme cuenta las cosas que me sirven y son reales.
Asintió, todavía poco convencido y con el ceño fruncido.
— Esta bien, me iré y cuando estés lista vendré por ti, pero tienes que estarlo por completo por que esto no va a hacer fácil.— Asentí completamente segura, me dio un pequeño y casto beso en los labios y luego en la frente, cerré los ojos y cuando escuche sus pasos y la puerta cerrarse supe que se había ido.
Inmediatamente sentí la soledad, estaba acostumbrada pero últimamente con la compañía de el, había perdido la costumbre y ahora más que nunca sentía su ausencia, pero eso no fue lo que más me sorprendió, lo que más me sorprendió es que poco a poco me fui acoplando a esta nueva soledad, un poco y a la par mi comodidad regresaba. Pensé en Adrían pero hasta ahí. Me senté en el sofá, vi que había dejado un sobre, lo abrí y me di cuenta que era una foto mía tecleando frenéticamente frente al ordenador de la empresa, mire al reverso de la foto y estaba escrito el nuevo numero de Adrían, era su numero personal.
Me levante y lo puse debajo de mi cama.
Esa misma noche pude sentir que el recuerdo de Adrían se iba difuminando hasta que solo se volvió un pequeño punto en el desierto, no significa que lo haya olvidado, solo era un mecanismo que mi memoria utilizaba para poder pensar y recuperarme.
Y supe que su numero estaba debajo de mi cama. Tal vez no hoy, ni mañana, tal vez pasaría algún tiempo, hasta que decidiera si estar con el, valía realmente el riesgo.
Hola, falta algo más, solo uno más y el epilogo y ya, esta en proceso DESEO PELIGROSO, ya leí el primer capitulo y me pareció GENIAL, no puedo esperar a que ya la pueda subir, espero que sigan la historia. Aun falta mucho más. XOXO <3
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Deseo Ardiente I
General FictionHelena es una mujer que se caracteriza por ser libre, bonita y sobre todo exitosa en el mundo de los negocios. Pero un desastre amoroso destroza su vida tanto laboral como amorosa en tan solo un día. Adrian esta atormentado y no sabe como escapar de...
