Capítulo 15

1.1K 37 3
                                        

Me duele la cabeza, abro los ojos y la luz me ciega, me da vueltas violentamente la cabeza, parpadeo para acostumbrarme a la luz, miro el techo es el mismo de la habitacion en la que dormi con Adrian, me volteo y me topo con el ¿Que? ¿Como llegue aquí?.

-Buenos días.- Sonrie tristemente.

-¿Como.?... ¿Como llege aquí?.- Pregunto sentandome en la cama, es la misma de ayer.- ¡¿Como demonios llege aquí!?..- Grito, mi cabeza pulsa, me pongo una mano en mi sien. Joder.

-Te dije que no tomaras de mas.

-¿Que?.- ¿Tome? ¿Por eso me duele la cabeza? No recuerdo nada del día de ayer.-¿Tome? ¿Que hicimos ayer?.

-Bueno.- Se aclara la garganta.- Despues de que fuera a recojerte a  la galeria, volvimos al hotel te arreglaste para la cena y nos fuimos, despues tomaste mucho supuse por el colapso y te traje al hotel de vuelta.- Explica.

¿Que? No recuerdo nada de eso... Realmente e de estar muy mal.

-Hmm ¿Que hay de desayunar? ¿Hay zumo de naranja?.- Estoy famelica.

Su rostro de relaja visiblemente. quizas sea por mi apetito repentino.

-Hmm Vere que pueden traer.- Dice y se levanta de la cama, me vuelvo a acostar sobre las almohadas.- Ah.. Por cierto Helena, te ver hemosa cuando te levantas.- Sonrie y se va de la habitacion, sonrio como tonta pero aun no recuerdo lo que hice ayer. Joder.

Tres minutos despues entra uno de servicio a la habitacion con una bandeja llena de comida y una jarra de zumo de naranja.

-Hmm.- Digo frotandome las manos, Adrian entra poco despues y corre las percianas para mostrar la preciosa vista de Monte Carlo.

-Me siento como un princesa.- Bromeeo, El rie y se sienta alado mio para tomar su plato y comer.

Los dos estamos comodamente en silencio, Como dos personas que se conocen bien, aun que se que eso no es verdad.

-Tengo mucho trabajo nena, tendre que dejarte desatendida unas horas, nos vamos a las 5.- Dice dando un mordisco a su pan.- No te preocupes por tu maleta ya estan hechas.

-Ya veo Mientras bajare a la pisina.- Farfullo distraidamente en mi comida, el voltea la cabeza bruscamente y me mira.

-No. No quiero que nadie te coma con la mirada mas que yo.- Gruñe.- No. Bajaras.- Ordena cabreado.

-¡Que!, Oye quiero bajar no me voy a quedar aquí esperando a que vengas. Quiero bajar a hecharme un chapuzon.- No quiero discutir pero hace que me sienta como una adolecente.

-Ya te dije que no Helena, es mi ultima palabra.- Esta notablemente cabreado.

-Pues no voy a seguir tus ordenes como sumisa, Es mi ultima palabra.- Bramo, estoy cabreada tambien por su actitud Incoherente.

-Podemos jugar juegos de roles yo soy tu dominante y tu eres mi sumisa, así que antes de que te ponga sobre mis rodillas haras lo que te e dicho.

¡Que! Dios, ¿Me esta hablando acerca de sadomasoquismo? ¡No! Dios mio este hombre esta loco.

-Eres un indesente.- Murmuro cabreada.- Ni tu eres mi amo ni yo soy tu sumisa, ya estoy grande y si quiero bajar a la puta pisina voy a bajar a la puta pisina.

-Modera tu vocabulario.

-¡Y una mierda!, Jamas en mi vida me habian ordenado que hacer, no puedes llegar tu y darme ordenes

El suspira frustrado, esta batalla la gano yo.

-Vale.- Levanta las manos en derrota ¡Dios si! Gane, Gane, Sonrio satisfecha.- Pero promete no desataparte mucho.

Deseo Ardiente IDonde viven las historias. Descúbrelo ahora