♡TERMINADA♡
Lo único que quería, era que fuese mi ángel, en vez de ser mi demonio del cual estaba perdidamente enamorada. - Elena Gilbert.
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Todos los dere...
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Capítulo tres.
Elena se despertó y apagó la luz. Se arregló y bajó a la primera planta para desayunar.
Seguía pensando en su dichoso sueño, ¿seria buena idea comentársela a su abuela?
—Buenos días, abuela.—Saludo cariñosamente Elena mientras se sentaba en la silla. Evangeline dejo él plato de Elena encima de la barra, y se sento al lado de ella.
—Buenos días, cariño. ¿Que tal tu noche? —preguntó mientras tomaba un sorbo de café.
—Bien...—La castaña mintió. Evangeline la miro a los ojos y dejo pasar esa mentira, suponía que era difícil amanecer en otra casa, en otro lugar. Siguieron las dos comiendo tranquilamente.
—¿Encontraste él lapicero? —Pregunto Evangeline. Elena estaba tan distraída pensando que no escucho. —¿Elena? —repitió.
—¿Ah? Ah, si si. Gracias. —Dijo finalmente Elena. — Y dime abuela, que es lo que normalmente haces aquí para divertirte.
Evangeline sonrió de lado, ella ya no estaba hecha para salir y divertirse como antes, a sus 55 años, se quedaba en casa tomando té y viendo novelas en su televisor.
—Han renovado el pueblo, Elena. —Continuo su abuela. —Si quieres puedes salir y conocer mas. Mi vida ya no es tan divertida como antes. —Sonrio de lado.
—Esta bien. —Acepto Elena. —Saldre a correr un poco, necesitó algo de aire. —Se levanto y ayudo a su abuela a lavar los trastes. —Gracias. —Beso la mejilla de Evangeline, tomo sus audífonos y salio de la casa.
Comenzó a trotar suavemente, observaba las calles con curiosidad, su abuela tenia razon, esto había cambiado totalmente.
Luego de trotar, y por falta de hidratación, paro en seco para buscar algo donde descansar y beber.
MysticGrill.
—Interesante. —Susurro Elena. —Hace hartó que no venia aquí.
Entro y se sentó en una de las mesas. Pidió una botella de agua y comenzó a revisar sus mensajes y redes sociales.
—¿Elena? ¿Elena Gilbert? —Elena no distinguió su voz, levanto la mirada y quedo sorprendida de ver a una de sus amigas de infancia. Cuando tenia 10 años aproximadamente, solía venir en sus vacaciones con Rose, su madre. Desde hace varios años que ella no venía.
—¿Bonnie? —Dijo Elena, mientras ella se sentaba a su lado. —¿Como has estado? Mirate, has cambiado, estas hermosa. —Dijo la castaña.
—Lo se, siete años es hartó tiempo, tu como has estado, ¿por que no volviste?
—Mis estudios se adueñaron de mi, como él trabajo de mi madre, por eso dejamos de venir y descuide un poco a mi abuela. —Dijo ella triste. —Pero bueno, ya estoy aquí. —Intento sonreír.
—¡Claro que si! Ya se, avisare a Caroline y a Matt para hacerte una bienvenida. Ninguno sabe que estas aquí, sera genial. —Comentaba Bonnie.
—¿Ellos aun viven aquí? —Pregunto Elena.
—Todos, Elena. —Le pico un ojo. —Me alegra que estés aquí.