Los tacones rechinaban mientras ella pasaba dando vuelta de un lado a otro, su cabello ondulado se movía al compás de sus caderas, sus manos comenzaban a sudar y su voz se opacaba.
-Bien, lo hare.-sonrió triste. Ekue asintió y organizo todo para que saliera perfecto y ellos al fin lograran su cometido.
-No te estreses, él lo hará.-ella solo bufo.-Tenle más confianza.
-No es que yo.-se señaló.-no quiera tenerle confianza, es solo esto.-se señaló toda.- ¡el maldito infierno me cambia todo! Hasta mis sentimientos. –Sonrió triste, Ekue se acercó y la abrazo para consolarla, ella acepto pero se quitó rápido.-Hablamos más tarde.-y se esfumo de allí.
Apareció en la calle quinta de nueva Orleans, suspiro, tenía que hacerlo, era una de las cosas que Ekue le había dicho y si no las completaba ella era quien sufriría con tanto rencor. Camino hasta llegar aquella casa de tres pisos, suspiro, la fachada blanca como siempre, el jardín algo descuidado, y las cortinas cerradas.
-Mamá.-susurro para darse ánimos y golpeo tres veces, luego de varios minutos se dio por vencía y abrió la puerta mas no fue difícil porque esta dejo todo con facilidad, paso y observo su alrededor, las sillas en su mismo lugar, el televisor hecho polvo, las plantas secas y botellas de bourbon botadas en el suelo, eso sí era nuevo, pues su madre no acostumbraba a tomar. -¿Mamá?-pregunto con tono firme y un sonido al fondo de la cocina la hizo estremecer.-por favor no tienes que tenerle miedo a nada...eres lo peor que se puede considerar del miedo.-se dio ánimos y se dirigió a la cocina para ver que era, donde encontró un charco de sangre que casi la hace desmayar, y en el fondo, al lado del refrigerador, un cuerpo se encontraba quieto, demasiado quieto para su gusto.
-¡Mamaaaa!-grito Elena y se acercó rápido para moverla, su pulso aun latía pero era débil, no abría los ojos y respiraba entrecortadamente, tenía lagrimas secas en su piel y una botella en su mano.- ¿pero qué fue lo que hiciste mama?-jadeo y se levantó, busco un cuchillo y abrió una herida no tan profunda en su brazo, se acercó de nuevo donde estaba su madre inconsciente y le tendió el brazo para que bebiese. -¡Vamos!-grito pues ella no bebía, y no despertaba.
-Tus poderes servirán, pero esta encontrar de todo poder salvar a tus seres queridos, tendrás que hacerlo de la forma tradicional.-Ekue se metió en su mente dándole la maldita solución, se levantó rápido y tomo las llaves del auto, la alzo en brazos y se encamino al hospital más cercano para que la atendieran.
Corrió en el auto y dos patrullas pensaron en seguirla, pero bueno, tiene sus mañas, llego rápido y la recostó en una camilla. – ¡Rápido atiéndanla!-mando sin mas, dos enfermeras asintieron y una doctora jefe la llevaron adentro de la sala de urgencias, ella se sento esperando, respirando, confiando, por todo lo bueno, que ella no muriese, pues si lo hacia, aunque la amaba, también por ella podría salvarse de ser lo que mas odia.
Espero y espero, las enfermeras la miraban con fascinación y celos, envidia, de lo bella que era y de la impotencia que demandaba, no se levantó para nada. -¿acaso no va al baño? ¿Acaso no come? ¿Acaso duerme? Y más se preguntaban las enfermeras y personas que por allí pasaban.
-Oye. –Elena levanto la mano y una enfermera fue.- ¿se demoran allá adentro?-dijo con sequedad pues ella escuchaba todo lo que hablaban de ella y eso le hervía la sangre.
-Su madre esta grave, la están dejando sedada para que logre dormir algo y ya veremos.-sus largas pestañas se encresparon y se levantó de la silla. La miro de arriba abajo y la enfermera solo se urgió en sus hombros.-Quiero verla.-mando Elena pero la enfermera aun no captaba el mensaje.
-Lo siento señorita pero no será posible porque....
-Me vale un comino lo que pienses.-la tomo de la barbilla y la miro fijamente, sus ojos careces se dilataron.-quiero verla, imbécil.
-Sí. Si señora.
-Señorita para usted.-sonrió con malicia, la enfermera le indico donde estaba y se fue. Al entrar, la habitación estaba demasiado fría, su madre descansaba en la cama, conectada a infinidad de máquinas, con cobijas blancas y ropa blanca y todo blanco.
-detesto el blanco.-cerro los ojos para poderlos acostumbrar a la luz que emanaba, luego se acercó a la pobre que estaba recostada en la cama, se sentó en la silla que tenía al lado y tomo su mano.-vamos mama despierta.-le hablo triste, ella solo respiraba.- ¡vamos!-grito y luego tan solo se dejó caer en ella, llorando como la niña que era.
Luego de llorar unos minutos, quedo dormida encima de ella, y hay todo empeoro.
-¡hija!-dijo Rose llena de felicidad, todo el lugar estaba oscuro, pero lograba ver a su pequeña Elena, que se mantenía escondida y quieta en su posición. –Ven aquí hija mía.-estiro los brazos para que ella llegara.
-Mamá.-susurro ella, pues sabía lo que estaba pasando.-estas muriendo...-otra gota más salió de sus ojos.- ¡mama estas muriendo!-grito. Rose se acercó y la abrazo, le infundio paz y calor.
-¿Qué haces mí?-dijo entre sorbidos de mocos.
-¿no lo sabes aun hija?-Elena negó.-tu eres la única que decide si me puedo ir o no.-Elena abrió los ojos.
-claro que no puedo mamá, lo he querido desde que te vi y aun estas dormida, en tu cama, con todos esos aparatos juntos.-negó llorando y rose solo la abrazo más.
-no lo has hecho bien aún querida, si me quieres viva, hazlo, créelo, pídelo, piénsalo, anhélalo, y me tendrás despierta.-beso su frente.-debo irme, todo depende de ti.-y todo volvió al negro habitual dejando que Elena despertara de aquel sueño.
-¡Mamá!-hablo pero ella aún estaba dormida con todo ese cableado en ella.-oh, mamá, ¿Qué hago? –lloro pues no sabía qué hacer en sí.
-Anhélalo.-ahí estaba de nuevo Ekue en su mente.-tu puedes, así como yo traigo vida, tu puedes quitarla o devolverla.
-¿puedo hacer eso? –dijo sin creer en si lo que él le decía.
-puedes hacer todo mientras lo creas.-y se esfumo dejando su mente vacía. Ella se levantó y observo de nuevo el cableado.
-Vamos mamá...-susurro.- ¡Despierta! Vamos despierta, ¡joder!-se llevó las manos a su cabeza y cerró los ojos recordando todos los momentos que había vivido con ella, aunque no fueron muchos, la amaba, y no quiera despedirla en su mundo.-Vamos mamá, vive, vive por mi.-susurraba.-te necesito, te quiero aquí.-y todo paso tan rápido que ella no lo vio venir, su madre abrió los ojos y lloro al verla, se quitó el oxígeno y hablo suavemente.
-Lo lograste cariño mío.
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Ehhhh, Elena y su madre...¿a que no se lo imaginaban?¿ que le habra pasado a la pobre señora Gilbert para encontrarse en esa situacion?, lo sabremos en el proximo capitulo...¿y Elena dejo plantada a Caroline y su fiesta de despedida con Damon envuelto en moño? quien sabe, en esto todo puede pasar...Gracias y nos vemosssss!!
Voten comenten, no sean mal@@ssssssssss!! <3 <3
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Wildest Dreams [Delena]
Fiksi Penggemar♡TERMINADA♡ Lo único que quería, era que fuese mi ángel, en vez de ser mi demonio del cual estaba perdidamente enamorada. - Elena Gilbert. 💫💫💫 Está rotundamente prohibido copia, adaptaciones, traducción, reejemplar, ediciones etc. Todos los dere...
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