70. Dame respuestas.

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Podría jurar que me sentía en el limbo, mi cuerpo flotaba y sentía paz por primera vez en mi vida, todo era negro, podía verme, pero no recordaba donde estaba, ni cuando llegaría a algo...solo flotaba en medio de oscuridad, y a pesar de todo, no era tan malo como parecía.



Caroline se reunió con Bonnie, algo había pasado y lo sentían pues sus corazones se habían desgarrado un poquito, además de que no sabían nada de sus hombres ni de su amiga, querían respuestas, comprendían que algo había pasado la noche de la fiesta, pero supusieron que era algo normal respecto a los demonios y Elena, ahora no entendían nada y la incertidumbre las estaba carcomiendo.

-Chicas...-llamo su atención Stefan.-creo que deberían saber algo, ya tengo noticias de ambos.-Stefan intento sonar tranquilo pero Caroline noto ese deje en su voz.

Zac se mantuvo sereno, llamo a su primera alma en su "primer día de trabajo"

-Enzo.-y el alma apareció dejando ver a un moreno sin vida, un espectro, el cual murió descabezado. -¿Qué haremos contigo? –Sonrió con malicia.-eres bueno en el trabajo, me gustaría seguir teniéndote como demonio, pero aun así...no sé, nunca sentí que estuvieras de mi lado.

-¿Sera porque no me caes bien?-refuto molesto.

-Ah, y es atrevido señor Lorenzo.- se levantó de su silla y dio una vuelta observándolo mejor.-bien, seré agradecido porque gracias a ti estoy aquí.-señalo su estancia.-seguirás siendo demonio, no me hagas arrepentir de mi decisión.

Enzo no dijo nada, se limitó a sentir el ardor de su cuerpo, estaba tomando vida de nuevo, si es que a eso se le puede llamar vida, su cuerpo se reconfiguro y su cabeza volvió a su posición inicial, sus poderes llegaron rápidamente y luego cayó al suelo. –Vete.-dijo Zac sin más y salió de allí, ahora venía el siguiente.

-Enzo está bien.-dijo Stefan, pues estaba llegando información a él, les había comentado todo el plan de la Elena y Damon, cuando llegaron a la parte de que Enzo estaba algo "muerto" Bonnie casi se desmaya pero al oír eso de Stefan quería decir que no todo estaba perdido.

-¿Y los demás? –pregunto Caroline desesperada. Ya sabía en donde había ido a terminar Zac, y donde no hiciera lo que había prometido con Elena y Damon, se mataría solo por ir a dejarle bien en claro quién era ella, se haría oír pues eran sus amigos y no dejaría que nada malos les pasase.

-Damon, mi querido Damon.-sonrió maliciosamente, el solo sobaba su cuello que había dejado así Elena. –por ti si te dejaba vagando en el mundo de los muertos, que fueras infeliz, siempre tuviste lo que quisiste y aun así no supiste apreciarlo... ¿Por qué debería ser bueno contigo? –Damon volteo los ojos, se lo esperaba...talvez por eso quería que se quedara en el trono Enzo.

-Pues hazlo, cobra tu venganza.-dijo alzando los brazos en rendición, Zac solo rio y negó.

-No puedo, aunque me muera de ganas por enviarte a otro planeta, hice una promesa, y no se tú, pero yo si las cumplo.-cerro los ojos y pensó bien.-Serás mandado con Ekue. Se ángel, disfruta tu vida.-dijo lo último con veneno en su voz, Damon sintió la luz apoderarse de él, y comenzó a desaparecerse en un hilo blanco para aparecer al frente de Ekue.

-Pensé que no te soltaría.-dijo riendo.

-Cállate, aquí estoy, pero me preocupa ella...-dijo triste.

-Vamos, ella vendrá también.-sonrió y se levantó para empezar con el ritual.

-Alto.-Ekue quedo mirándolo con cara confundido.-quiero que ella llegue para hacerlo los dos, juntos.

-Como quieras.-dijo Ekue volviéndose a sentar esperando a la siguiente alma.

-Damon acabo de llegar al cielo, Katherine me ha confirmado, pero no ha querido iniciar el ritual hasta que llegue Elena, tiene un mal presentimiento.-Stefan observo a sus amigas, ellas solo escuchaban atentamente esperando a Elena.

-Elena, Elena, ¿querida como estas?-Zac disfrutaba mucho tenerla en su compañía, a pesar de todo ella fue lo más cercano a una amiga de verdad, le escucho y no le tuvo el miedo irracional como los demás, intento ser su amigo y a pesar de todo ella lo había escogido a él para que heredara su trono.

-Estoy algo...tonta.-dijo y se rio, inundando la estancia de felicidad, Zac sonrió con ella y le pidió que se sentara.

-¿sabes porque estas acá, te acuerdas?-pregunto cómo todo un caballero.

-Mmm, si, algo.-dijo sobándose su cabeza.-Dios, va a matarme.-cerro los ojos y respiro, luego los abrió y vio a Zac, sonriendo tristemente.

-Para ti, tengo dos opciones, tu escogerás, de ti depende lo que quieres ser, he visto como la oscuridad te consume, a pesar de eso te veo feliz siendo, o también está la oportunidad de que seas feliz siendo el ángel que quieres, puedes escoger, si quieres acompañarme en este reino...-le tomo la mano y la beso.-oh, si quieres ser ángel.-dijo seriamente y se alejó de ella colocándose de pie y dejando todo en un silencio sepulcral.

Elena pensó, siendo de la oscuridad, dejaba de ser débil, era fuerte, poderosa, tenía magia, poder, y no dependía de nadie para que la salvara, pero aun así eso conllevaba un gran maleficio, que era perder su humanidad hasta el tope de solo importarle matar y decapitar sin sentir nada más, a cambio, siendo ángel...bueno, estaría con Damon. ¡Damon! Claro, por él era que ella hacia esto, él era quien le daba felicidad, la mantenía en calma, le recordaba que era lo bueno y lo malo, y muy a su parecer ella sabía que le hacía un bien a Damon.

-Yo...-titubeo.-quiero...-Zac espero con ansia su respuesta.


Wildest Dreams [Delena]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora