4. ¿Mi Ladrón?

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Capitulo cuatro.

Elena y Bonnie se quedaron un buen rato hablando en él Grill, pasada hora y media Elena volvió a su casa con su abuela. Bonnie le comento que ella mandaría un mensaje a su celular con la dirección y la hora exacta de su pequeña fiesta.

La castaña entro feliz a la casa, se le había olvidado por completo él tema de su sueño. Su abuela dormía plácidamente en su cama, ella siguió derecho y comenzó a contarle a su diario lo que había pasado en ese día, aún que claro, él día no había acabado.

Un sonido en su ventana la alarmó, fijo su mirada en él vidrio y se acerco a ella, no se veía nada mas que arboles, la carretera al frente de esta, uno que otro carro pasar, y las demás casas que seguían pasando la carretera.

Luego de comprobar que nada misterioso pasaba en su ventana, la cerro y giro para ver a alguien sentado en su cama. Era alto, lucía todo de blanco, y miraba a Elena divertido.

La castaña se quedo pálida del susto, intento gritar pero este fue mas veloz y le tapó la boca, Elena no entendía que hacia alguien totalmente desconocido para ella y en su cuarto. No quería que nada le pasara a ella o a su abuela, así que decidió hacerle caso a su supuesto ladrón para que él tuviese lo que quería y se largara de una ves por todas de allí.

—Te soltaré si prometes no gritar. —Su voz grave hizo que Elena meciera la cabeza de arriba a abajo mostrándole un "si" sin palabras. Él ladrón le quito la mano poco a poco de su boca, Elena no dijo nada y él ladrón la invito para que se sentara en la cama con él.

Elena no entendía lo que pasaba, ¿que quería él?. Si venia a robar fácilmente ella podía decirle donde estaban las cosas de valor y que él se fuera, en ves de invitarla a que se sentara a su lado y bebieran té como si fuesen amigos de la infancia.

—No te haré daño. —Volvio a comentar su ladrón. —Y no soy ladrón. —Elena abrió los ojos. ¿Como diablos sabía él, lo que ella pensaba?. —No le haré daño a tu abuela, calmate y controla tu respiración, aún que no lo parezca niña, me pones inquieto.

La castaña controlo su respiración, inhaló y exhaló unas varias veces mas de las necesarias hasta que su respiración fue normal. Algo de ese joven le traía paz a Elena, aunque no debería ser así, él era su ladrón, bueno, no tan ladrón. Y además, si alguien viste bien y de blanco eso no quiere decir que sea alguien que acostumbre a dañar personas inocentes.

—Es verdad. No daño a inocentes. —Comentó nuevamente él.

—¿Como diablos es que sabes lo que pienso? —Dijo Elena ya asustada, esta bien que no sea ladrón, pero no es común en las personas leer mentes.

—Porque soy tu ángel. —Dijo él. Elena puso cara de pocos amigos, así que él que estaba en su casa era nada mas que un loco psicópata que dice ser su ángel. —No soy un psicópata, Elena. Pero que desconfiada eres, niña. —Volvio a decir él. —En verdad, soy tu ángel protector. —Terminó él.

—¿Y quien me confirma eso, ah? —Preguntó Elena.

—Mm... Como convencer a una niña que no cree en ángeles guardianes. —El chico se saboreo sus labios, mordió él inferior y continuo. —No vayas a gritar, te lo mostraré, pero si gritas, tendré que dejarte callada por un tiempo. —Elena, asustada, asintió y él comenzó a levantarse de la cama. Cerro los ojos, y en menos de un segundo apareció unas bellas y grandes alas blancas. Elena abrió la boca, él joven la miró  y ella mando su mano a la boca para no decir ni mu.

—¿Como es posi...—No termino su frase porque él la interrumpió.

—Mucho gusto, Elena. Soy Steffan, tu ángel protector. —Le tendió la mano y Elena se la ofreció, aun estaba embobada viendo sus magnificas alas, que no sintió él beso pequeño que Steffan deposito en su mano.

—¿Como es posible? —Repitio  ella aterrada. —Yo soñe contigo. —Steffan levanto una ceja, mirándola incrédulo. —Bueno, no fue un sueño como tal, y no te había visto la cara ni nada, pero si tu ropa blanca y alas...—Seguia ella. —¿Como diablos hay un par de Alás detrás de ti? ¿Quien eres tu y que quieres conmigo? —Seguía preguntando Elena sin soltar él aire.

—Primero Elena, respira. —Elena hizo caso y exhaló. —Segundo, esta noche vendré y te contaré todo, por él momento me iré, tu abuela acaba de despertar. —Dicho esto, un fuerte viento azotó él cuarto haciendo que Elena cerrara los ojos.

Editado/febrero 24/2018

Wildest Dreams [Delena]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora