Capítulo 19. Vainilla Ice.

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—Oye— llama Louis en cuanto ingresan el cuarto.

Harry lo mira sin decir palabra, pero eso le basta al mayor para seguir hablando.

—¿Sabías que hay un McDonald's a unas calles de aquí?— se recarga en la puerta cerrada bajo la mirada interrogante del rizado —Quiero un helado— hace un puchero.

—Pues anda y cómpralo.

—No quiero ir solo.

—¿Me estás pidiendo que te acompañe a comprar helado?

—Precisamente— sonríe con ilusión —Anda, es la era de las golosinas de nuevo, los mayores a quince tenemos emoción por las cosas dulces.

—¿Tienes quince?

—Ja, ja— ríe falsamente —Hilarante, vamos por un helado— abre la puerta, y espera a que Harry se ponga de pie —Si no eres patán durante el camino, te compraré un muñequito.

—Claro, yo soy el patán— bufa mientras se pone de pie —Bien, vamos, si nos atrapan...— no puede terminar su oración, pues se ve interrumpido por el castaño.

—¿Quién nos puede atrapar? Roger y Shan están en la ciudad haciendo trámites, les toma todo el día— sale del cuarto con Harry pisándole los talones.

—¿Cómo estás tan seguro?

—Un crimen debe ser bien planeado, las víctimas investigadas, y el contexto dominado.

Harry no dice más, realmente no sabe cómo responder a eso.

—No estoy muy seguro si quiero helado o café— comienza a hablar una vez que han salido del edificio; Roger había dicho que tendrían un guardia vigilando que no salieran sin autorización, pero eso fue una mentira completa —Es decir, hoy no tomé café por la mañana, y casi siempre lo hago, me preocupa que mi cuerpo sufra un desajuste del sueño, quiero decir, ¿es eso posible? ¿Acostumbrarse a la cafeína y no poder dormir sin ella? ¿O tener un problema con la glucosa? Y creo que... Como sea, hace mucho no como helado, y tengo calor— suspira —¿Tú quieres algo?

Harry se ríe por lo bajo, y niega con la cabeza —No creo que sufras un desajuste o algo parecido— sonríe —Quizás disminuir tu ingesta de cafeína sea algo bueno— dice con toda la intención de molestarlo.

—No creo que eso sea bueno en ninguna circunstancia; no soy un adicto al café o algo parecido, pero me gusta el efecto que aparentemente tiene en las personas... aunque hace mucho no lo siento, pero su sabor me sigue gustando... del café dulce, el amargo es asqueroso— se encoge de hombros —Helado será.

Louis sigue caminando, guiando al menor. No está muy seguro de dónde queda el famoso local de comida rápida, pero si está seguro de que una vez fuera de la pequeña cafetería que visitó el día anterior, podrá recordar la ruta.

Harry se da cuenta de que Louis mira a su alrededor intentando ubicar y relacionar calles. Entonces lo toma por la muñeca y comienza a caminar con decisión, para su sorpresa, el castaño no pregunta ni opone resistencia. En un periodo muy corto, el rizado llega a McDonald's.

—Aquí— sonríe sin soltar su mano —Lo pasamos hace unos minutos, pero veníamos del otro lado de la calle.

—No lo vi— frunce el ceño con la mirada fija en la 'M' gigante —¿Sabes? Odio este lugar— Harry gira su cabeza para ver al castaño, cuestionándolo con la mirada; el mayor lo nota y simplemente se encoge de hombros sin dirigirle la mirada —Los nuggets son un asco y las hamburguesas son muy simples— suspira.

—¿Entonces que hacemos aquí?— exclama.

—La comida apesta, los postres no— aclara —De hecho, las papas tampoco son malas; son saladas lo cual es grandioso, crujen y no saben a... ¿masa?— eleva una ceja —No sé que, pero están bien— asiente con la cabeza —Vamos.

Locked In [larry stylinson]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora