Capitulo 40: "El perfecto."

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Al llegar a casa, suspirando y suspirando, me di una ducha fría y vestí algo presentable para una comida con mi madre y West. No quería que mi estado de humor se representara a través de mi ropa, así que me arregle un poco con un vestido color turquesa, unas bailarinas negras y un poco de maquillaje.

Baje al comedor donde se encontraba mi madre arreglando la mesa. Antes de llegar a casa ya había llamado a West para avisarle que si podíamos comer en mi casa con mi madre y él acepto encantado, dijo que le gustaría mucho conocer a mi madre bueno, sus palabras exactas fueron "Me encantará conocer a la mujer que trajo al mundo tanta belleza." No se si eso estaba siendo adecuado con lo que tenemos. Somos amigos, los amigos se dicen cosas bonitas, no?

Faltaba unos minutos para que West llegara. Decidí ayudar a mi madre a poner la mesa mientras tanto.

-Me ha quedado la lasaña buenisima. -dice probando la salsa en la cuchara.

Le echo una sonrisa de boca cerrada mientras coloco los cubiertos.

Se limpia las manos en el delantal y se acerca a mi con la sonrisa de oreja en oreja.

-Estas hermosa mi mariposa. -suelto una pequeña risa.

-Gracias mama. - echaba tanto tenerla tan cerca y últimamente estaba haciendo ella mucho esfuerzo para volver a unirnos como solíamos ser antes porque siempre fuimos yo y ella.

Aparta mi pelo echándolo sobre mi espalda y me da un beso en la mejilla.

-Te quiero mi amor.

-Y yo mucho más. -le devuelvo el beso.

Me dedica una sonrisa risueña y encamina hacia la cocina abriendo el horno para sacar la lasaña.

-Cuentame sobre ese amigo que viene. -habla con la cabeza metida en el horno.

-Pues es muy encantador. -contesto colocando las sirvietas.

-Encantador?- exclama sacando la cabeza del horno como una ardilla de un agujero en el suelo lo cual me hace reír.

-Si. - se ríe conmigo -ya lo veras, te va a gustar. - y justo suena el timbre.

Mi madre se apresura en poner la lasaña en el plato y la lleva a la mesa, ya esta puesta la ensalada y las bebidas. Se quita el delantal y se peina un poco. Parece nerviosa y yo también lo estoy.

-Voy abrir. -anuncio y asiente quedándose a lado del comedor.

Encamino con pasos lentos sobre mis bailarinas y abro la puerta sintiendo sudor en las manos lo cual no debería así. Cuando abro la puerta un West de camiseta negra sujetando un ramo de flores aparece con una sonrisa llena de alegría.

Su pelo bien peinado hacia arriba brilla bajo la luz del sol al igual que sus dientes bien puestos, sus ojos destellan chispas de fuego que te invita a mucha alegría, su rostro parece un hermoso dibujo que por un momento me pregunte si de verdad existía tanta belleza llena de tanto brillo. Jace era hermoso pero los dos tienen distinta belleza una más iluminada y la otra más oscura.

-Hola.- su voz me despierta del analices que estaba haciendo en mi mente. Estaba quedándome un poco embobada como una niña delante de un helado con las babas a punto de caer.

-Oh West, pasa por favor. - hago un gesto para que pase abriendo la puerta y el se acerca para darme dos besos. No los niego.

Cierro la puerta detrás de él.

-Y estas rosas? Para quien son?- pregunto aunque me se la respuesta.

West puede ser muy romántico, sus detalles son lo más, es una caballero y el hecho de que me traiga rosas demuestra lo mucho que de verdad le gusto aunque solo seamos amigos pero los amigos se regalan cosas entre si.

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⏰ Última actualización: Sep 08, 2017 ⏰

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