IV

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...

Miro a Andrea mientras corto la llamada.

—Esto... esto tiene que ser obra de ella —Le susurro.

Andrea asiente.

—Juro que la quiero matar con mis propias manos —Dice mientras sube las escaleras, iremos al hospital.

Por suerte la enfermera me dijo que la herida que sufrió mamá no fue grande, el alivio me invadió mientras escuchaba sus palabras, pero se fue ni bien escuché que mamá tenía que declarar ante un agente policial.

Andrea llega con un abrigo puesto me apresuro a atarme bien el cabello, le hago un gesto con la cabeza y juntas salimos de casa a esperar el taxi.

Nos subimos, no hablamos en todo el camino estoy tratando de ser lo más fuerte posible para mi hermana y en cierto sentido para mí también, el anillo de hoja en mí anular izquierdazo no deja de ser girado por mi.

Nos bajamos y adentramos al hospital, Andrea me guía como si el hospital fuese su casa. La recepcionista nos indica en qué planta está la habitación de mamá y el número de su puerta, corremos para tomar el ascensor.

—¿Crees que está bien? —Me pregunta una vez dentro del ascensor.

—La enfermera me dijo que estaba bien.

Con un sonido la puerta se abre y salimos.

Espero con todo mi corazón de que se encuentre bien, Andrea abre la puerta 110. Un agente policial sale de la habitación y no soporto más, aparto a Andrea para llegar junto con mamá que se encuentra sentada en la cama, me sonríe mientras la abrazo.

—Casi muero —Digo entrecortadamente.

—Tranquila, ya atraparon al asaltante... se ve que no tenía mucha experiencia, lo encontraron gracias a los vecinos de la zona que lo retuvieron.

Seco mis lágrimas imaginar una vida sin mamá sin Andrea, Lauren o Christopher... es una cosa que me pone de lo más sentimental, sé que tiendo a exagerar las cosas pero nunca jamás exageraría con algo como esto, simplemente no podría vivir sin alguno de ellos.

Andrea se acerca a mamá y también la abraza, me siento en la silla cerca de la camilla.

—Cuéntanos cómo pasó... —Digo.

—Salía del trabajo y justo estaba apunto de llamarte cuando alguien me saca el celular me doy cuenta de que es un ladrón, forcejeo con él para no darle mi cartera pero él tiene un arma de fuego en sus manos, aprieta el gatillo la bala me roza el muslo primero creyeron que había acertado, luego supieron que no, igual tuvieron que ponerme venda y desintoxicar la herida, y esas cosas
—Mamá habla como si contara el pronóstico del tiempo.

Me siento aliviada una vez más, mi celular suena.

Lauren.

—Contestaré un momento —Digo y salgo de la habitación, para tener más privacidad, contesto.

La Emperatriz de sangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora