Idea VII: El tema y la búsqueda de información.

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Hoy seguimos profundizando en el proceso de preescritura, centrándonos en dos etapas fundamentales: la definición del tema y la organización de la información

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Hoy seguimos profundizando en el proceso de preescritura, centrándonos en dos etapas fundamentales: la definición del tema y la organización de la información. Son pasos clave para convertir un conjunto de ideas sueltas en una base sólida para tu historia.

Primero, tras generar ideas e inspirarte con distintas fuentes, llega el momento de darles sentido. La pregunta esencial es: ¿sobre qué voy a escribir? Definir el tema es vital porque es el epicentro de tu novela, lo que realmente quieres comunicar más allá de las tramas o personajes. Todo escritor debería poder explicar el tema de su obra de forma sencilla y rápida.

Para esto, trabajaremos en dos procesos: la selección y la delimitación.

En la selección: entre todas las ideas que has generado, eliges aquellas con suficiente fuerza y complejidad como para convertirse en el tema central. Por ejemplo, en un género fantástico, podrías decidir que quieres hablar sobre los hombres lobo. Pero no descartes otras ideas: aunque no sean el tema principal, pueden aportar escenas o reflexiones valiosas.

La delimitación: consiste en concretar el enfoque que quieres darle a ese tema para aclarar qué aspectos tratarás y cuáles no. Siguiendo el ejemplo anterior, en lugar de hablar simplemente de hombres lobo, podrías enfocarte en la guerra entre hombres lobo y cazadores, lo que facilitará la búsqueda de información y dará coherencia a tu historia.

Habiendo definido el tema, llega la etapa de la búsqueda de información.

Aunque no siempre obligatoria, documentarse suele ser muy recomendable para enriquecer el texto.

* Puedes recurrir a libros, imágenes, entrevistas, documentales y, por supuesto, a internet. Sin embargo, buscar información en la red puede ser un reto, dado el volumen y la calidad variable del contenido.

* Primero identifica los conceptos clave relacionados con tu tema.

* No creas todo lo que leas; sé crítico y confirma la información consultando múltiples fuentes confiables.

* No te quedes solo con los primeros resultados de los motores de búsqueda: a veces las páginas más útiles están más abajo en la lista. También es recomendable usar varios buscadores, ya que cada uno tiene sus métodos y bases de datos. Además, busca en varios idiomas si puedes, ya que ampliarás el espectro de información, y si no dominas otro idioma, herramientas como el traductor de Google pueden ser de gran ayuda.

* Para mejorar la precisión en las búsquedas, utiliza palabras clave específicas, comillas para buscar frases exactas, y signos como "+" para incluir términos obligatorios o "-" para excluir palabras que no te interesan. Estos detalles harán que tu búsqueda sea mucho más productiva.

Con la información en mano, pasamos a la siguiente etapa: la organización.

Aquí ordenamos las ideas para que tu trabajo tenga coherencia y claridad.

1. Primero, debemos tener claro el tema central, producto de la selección y delimitación previas.

2. Luego, identificamos las ideas principales, que son los puntos básicos sin los cuales la historia no funcionaría.

3. Finalmente las ideas secundarias, que son detalles, ejemplos o argumentos que amplían y apoyan las ideas principales.

Por ejemplo, en la fábula de la liebre y la tortuga, el tema es la carrera entre ambos. La idea principal es que la tortuga gana la carrera pese a la ventaja de la liebre, y la idea secundaria es que la liebre se durmió cerca de la meta, lo que permitió que la tortuga la superara.

La organización también incluye seleccionar el material de apoyo adecuado. No solo es información escrita: pueden ser imágenes, frases, documentales o incluso canciones que inspiren o complementen el mensaje de tu obra. Es importante elegir bien para no sobrecargar tu trabajo con datos innecesarios. Herramientas como tablas, esquemas o mapas conceptuales pueden ayudarte a visualizar y clasificar la información de manera eficaz.

En resumen, definir un tema claro y organizar bien la información son pasos esenciales para construir una historia sólida y coherente. En próximos capítulos, abordaremos herramientas prácticas para la escritura, como las fichas de personajes, la sinopsis y la escaleta, que te ayudarán a darle forma definitiva a tu novela.

 En próximos capítulos, abordaremos herramientas prácticas para la escritura, como las fichas de personajes, la sinopsis y la escaleta, que te ayudarán a darle forma definitiva a tu novela

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