La guía ideal para cualquier escritor o usuario, que tenga en mente comenzar una historia ya sea con fines de publicarla o por hobbie. Aquí no solo describo los puntos que me parecen imprescindibles a la hora de comenzar una novela, sino que también...
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Toda obra de ficción ha de tener un conflicto que ha de ser resuelto por los personajes. El conflicto forma parte de los elementos básicos de la narración, convirtiéndose en uno de los elementos mas importantes de toda la novela. Este nos ayuda a mantener el ritmo narrativo hasta alcanzar el clímax y debemos diseñarlo de manera que tenga un buen detonante, al igual que una buena evolución.
¿Qué es el conflicto?
Según el diccionario, un conflicto es un problema, un combate, un enfrentamiento, una lucha... Pero más específicamente podría decirse que es la disputa de dos o más bandos por lograr un mismo objetivo o bien por impedir que el contrario lo consiga.
Lo que al lector le interesa es no solo conocer el desarrollo de ese enfrentamiento, si no saber las repercusiones para con los personajes, su entorno y como el protagonista lograra resolverlo.
Existen dos tipos de conflictos:
* Conflicto externo: Se trata de la interacción (más bien el ''choque'') de nuestro protagonista con el entorno y con otros personajes (por ejemplo con el antagonista, ahora lo veremos con mayor profundidad). Son esos pequeños o grandes conflictos los que nos ayudan no solo a producir una cierta tensión a lo largo de la historia, (ya que el protagonista se verá obligado a tomar decisiones, lo que producirá un cambio, ya sea positivo o negativo en él/ella) sino también, a que esta avance y produzca finalmente la detonación del conflicto interno.
Ejemplo: Las guerras, las peleas, los asuntos de amor, los antagonistas, las traiciones, las mentiras, los engaños...
* Conflicto interno: Nace como su nombre indica de un deseo interno del protagonista, es decir de una complicación en su interior. Este puede tratarse de un dilema moral, un complejo, o tomar la forma de una opción, un deseo...
Lo importante es que este conflicto no queda en ningún momento representado de manera explícita en la historia, es decir que nosotros no debemos desvelarlo por completo, sino más bien ofrecerle pistas al lector para que sea capaz de descubrirlo. El conflicto interno es de lo que realmente trata la historia, por ejemplo: el ansia de venganza, de justicia, encontrar el amor, mejorar como persona, etc.
A continuación os presento las principales tipologías de conflictos narrativos que existen:
1. Personaje contra personaje: Es el conflicto más básico. Dos personajes (o dos grupos de personajes) que tienen objetivos opuestos y luchan (en ocasiones incluso físicamente) para lograr ser el vencedor. Esto podemos plantearlo de dos formas:
Protagonista contra antagonista: La clásica lucha que no deja de enamorarnos, el bien contra el mal o lo que es lo mismo, los buenos contra los malos. En este caso creo que también es interesante aclarar que el antagonista no tiene por qué ser exclusivamente una persona, si no cualquier cosa que se te ocurra (siempre que vaya en contra de los objetivos y deseos del protagonista) como: una tormenta, un trabajo nuevo, un compañero de trabajo desagradable, un semáforo en rojo...
Además me parece interesante el hecho de que el propio protagonista desconozca el que posee un antagonista, ósea un ''rival'' y si para más inri se encuentra en la misma posición con respecto a sus intenciones, pienso que lograríais darle mucho juego a la historia.
Protagonista contra protagonista: En este caso no existen ni buenos ni malos propiamente designados, sino dos personajes los cuales poseen sus motivos para luchar por lo que consideran es correcto. Debido a esto el lector puede llegar a empatizar con los personajes de ambos bandos. Esto es algo que solemos ver mucho en las historias de amor que tratan sobre un triángulo amoroso, ósea dos chicos que poseen sus propias razones de por qué son el indicado para estar con la chica.
2. Personaje contra la sociedad: En este caso el protagonista (s) se rebela contra las normas establecidas, generando una guerra de clases en contra de los gobernantes, la iglesia o la nobleza. Si deseamos que este resulte más tangible, podemos crear un personaje o un grupo de estos, incluso alguna sociedad para que represente todos los valores y motivos ante los cuales el protagonista desea rebelarse.
Ejemplo: Los juegos del hambre de Suzanne Collins; Divergente de Veronica Roth.
3. Personaje contra lo sobrehumano: Ya sea contra los dioses, las fuerzas de la naturaleza, vampiros, hombres lobo, fantasmas, demonios, el azar, el destino o las circunstancias de la vida... Esta se trata de una lucha en desventaja para nuestro protagonista, 'pero precisamente es eso lo que mantiene a los lectores en vilo hasta el final, con la eterna esperanza de que sea su amado protagonista el que se alce victorioso.
Nota: También el dilema puede radicar en el conflicto del protagonista ante la ausencia de un dios o esa fuerza omnipotente que dirime todo entre el bien y el mal.
4. Personaje contra las máquinas: Un conflicto bastante propio en el género de la ciencia ficción. Seguro que ya lo habréis visto en más de una novela o película (como Blade Runner, Yo Robot...), la batalla del ser humano contra las maquinas que él mismo creo y que finalmente terminan por rebelarse.
5. Contra la naturaleza: Hablamos de un conflicto referido a cualquier problemática de los personajes con el lugar que los rodea. Por ejemplo las complicaciones de unos escaladores para subir una montaña, o de unos buzos por encontrar nuevos lugares bajo el mar que curiosear.
6. Interno: Siempre deberíamos hacer uso de un conflicto interior, especialmente en el protagonista. En ocasiones nos boicoteamos a nosotros mismos, nos sentimos desorientados, confusos, incómodos con nuestra forma de pensar o de manejar nuestras emociones. También puede tratarse de un asunto mucho mas cotidiano, como el debate de llamar o no al chico que te gusta para confesárselo. Estas pequeñas batallas son las que todos enfrentamos en nuestra vida y con ellas lograremos un mayor realismo en la historia.
7. Histórico: Nuestro personaje se enfrenta a un tiempo o a una sociedad que no corresponde con la suya. Puede ser tanto futurista como antigua, lo importante es mostrar la discordancia que existe entre ambos elementos (personaje y la era en la que se halle) y que nos aseguremos de cuidar bien los detalles para evitar que existan anacrónicas.
8. Con los mas allegados: En ocasiones tendemos a creer que para disponer de un buen conflicto ha de existir una fuerza antagonista imponente, una multinacional, un ente o un jefe supremo. Sin embargo en ocasiones los problemas mas traumáticos se originan en nuestro entorno, por amigos, familia, parejas, etc.
9. De género o sexual: Este entraría un poco en lo relacionado con los conflictos contra la sociedad, pero como existen novelas cuya trama principal se centra en esto, he preferido ponerla a parte. Y es que no se refiere únicamente a los problemas relacionados con las fricciones relacionadas entre hombres y mujeres, sino también a aquellos conflictos generados debido a la diferenciación de géneros (entre hombres y mujeres) o su inclinación sexual (homosexualidad, transexualidad, etc).
10. Temas amorosos: Es el genero por excelencia, especialmente en la literatura juvenil y existen infinidad de variantes: desde amor no correspondido, prohibido, secreto, trágicos, con final feliz... Es un tema inagotable y como no, cuando es la base de las esperanzas del ser humano, el amar y ser amado.
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