La guía ideal para cualquier escritor o usuario, que tenga en mente comenzar una historia ya sea con fines de publicarla o por hobbie. Aquí no solo describo los puntos que me parecen imprescindibles a la hora de comenzar una novela, sino que también...
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Es uno de los pilares fundamentales de toda buena novela. Hasta el punto en el que me atrevo a asegurar que todos hemos leído algún libro que no estaba muy bien redactado, o incluso sus personajes en un principio no nos resultaban tan llamativos, pero no pudimos resistirnos a conocer los secretos que escondía su trama. Bien es cierto que todos podemos tener una idea, pero lo realmente complicado es crear una lo suficientemente buena para que merezca ser escrita y para ello debemos invertir ante todo, tiempo y paciencia.
También algunos consejos para dejar fluir vuestra imaginación, son los siguientes:
Anota todo: Cuando digo todo, me refiero a precisamente eso. Hazte con un cuaderno (te aconsejo que no sea demasiado grande, para que te resulte cómodo transportarlo y que las paginas posean una cuadricula o líneas, para facilitarte la tarea de escribir en ella) o emplea la app de notas en tu móvil u ordenador. De manera que siempre que se te ocurra algo acerca de tus personajes, de la trama, sobre el nombre del libro... lo que sea, sin importar si son ideas buenas o malas, puedas apuntarlo rápidamente. Porque si algo he aprendido, es que no podemos confiar en nuestra memoria, por muy buena que creamos que es.
Incluso cuando finalices la novela te recomiendo que las conserves, pues quizás en un futuro encuentres nueva inspiración para lo que estés escribiendo entonces.
No hay límites: Personalmente considero que se trata de una regla inamovible, más que un simple consejo. La única manera de dar con grandes ideas, es soñar del mismo modo. No te cortes a la hora de imaginar, por muy alocadas te parezcan las ideas que estas teniendo, mas adelante nos daremos el trabajo de darles a todas ellas una estructura o descartarlas si realmente no son de utilidad.
Despierta tus recuerdos: Rebusca en situaciones, incidentes, anécdotas, hechos históricos, lugares... de tu pasado que te puedan ayudar a crear el tema de tu novela o incluso a obtener ciertas características con las que dotaras a tus personajes.
Inspírate: Puedes ayudarte de un millón de recursos: viendo películas, series, visitando lugares, escuchando música, buscando imágenes relacionadas o no con el tema del que vas a escribir (en mi caso personal esto me suele ayudar mucho), etc.
Y por supuesto de la manera más obvia, leyendo. Para ser escritos antes has debido ser un ferviente lector. Por ende déjate la vista en las paginas de un buen libro, confunde la realidad con la ficción, enamórate de los personajes...
Escoge tu genero favorito o el que hayas elegido para tu novela, esa es la mejor manera de aprender palabras, diferentes estilos de escritura y maneras de estructurar una novela, como crear un personaje que sea atrayente para el lector... No se trata de copiar, sino de emplearnos para despertar a nuestra creatividad de su letargo.
Jamás pares de leer, porque no hay mejor manera de aprender a escribir.
Busca la diferencia: Puede que esto sea lo más complicado, pero hemos de pensar en que muchos lectores lo que realmente desean es dar con un libro diferente. Esto no tiene por que ser por medio de una trama nunca antes vista, podéis basaros en los clásicos para reconvertirlos de un modo en el que parezcan algo totalmente innovador.