«-Tengo hambre.
-Puedes comerme a besos.
-No, eso no me llena.
-No arruines el romanticismo.»
«-Tengo hambre.
-Puedes comerme a besos.
-No, eso no me llena.
-No arruines el romanticismo.»
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora