12 | Sciles

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- ¡Scott basta! - trato de pararlo Stiles, pero este parecía no reaccionar.

El moreno golpeaba una y otra vez al ojiverde y este lo arrojaba contra la pared para alejarlo, no estaba dispuesto a seguir la pelea, pero su enojo no disminuía cuando el aroma de Jackson llegaba a su mente y no ayudaba que aquel lobo lo golpeara sin razón.

- ¡¿Se puede saber qué demonios te pasa Scott?! - estaba furioso, jamás se le había complicado tanto controlar a su mejor amigo y ahora parecía una tarea verdaderamente difícil.

Entonces paro de golpe los golpes al otro lobo.

- Tu - mencionó mirándolo severamente - Estabas por acostarte con el - señalo.

- ¡Eso no te incumbe! - como se atrevía.

- ¡¿Como que, que me incumbe?!, ¡¿Qué estás loco?!

- ¿Tu muy cuerdo verdad?

Las miradas chocaron en ese momento de una manera distinta a como siempre lo hacían, esta vez ocultaban algo dentro de cada uno y era algo que jamás sabrían, más teniendo en cuenta que estaban molestos el uno con el otro.

- A los dos nos encantaría saber el porqué de tu estrepitosa entrada y el porqué de golpearme - llevándose una manga a su labio que escurría ligeramente sangre y al tiempo en que se acercaba de nuevo a la sala.

El castaño permanecía inmóvil esperando una buena respuesta, pero esta parecía no venir.

- No lo entiendes ¿verdad Stiles? - mencionó cabizbajo Scott.

Este lo miro confuso, ¿Qué era lo que no entendía?

Derek a su pesar prefería darles espacio a ambos, se veía reflejado en cada latido que el otro tenia descontrolado en cuanto calmo a su lobo, sabía lo que iba a decir, sabia a la perfección el motivo de sus golpes, lo sabía porque él se sintió de la misma manera.

- Me marcho - mencionó antes de acercarse al humano - No olvides lo que te dije, cada palabra es verdadera y estaré dispuesto a lo que decidas - tomo su mano de una manera que jamás creyó posible, con aquellas manos que tanto daño habían provocado a cada enemigo, ahora lo sujetaban con una dulzura inconmensurable.

Le sonrió delicadamente y después se marchó, dejando atrás una situación tensa, y más que nada. Confusa.

El aire que entraba por la puerta que se había quedado entre abierta enfriaba ligeramente el interior de la casa, colando una brisa al cuerpo humano que se erizaba de escalofrió de tal sensación.

Los segundos pasaron y la situación era la misma.

- ¿Bien? - preguntó Stiles - ¿Qué es lo que no entiendo?

Scott lo miro un minuto más para después agachar la mirada, tal vez por vergüenza a como había actuado hace un momento o tal vez porque no sabía exactamente como empezar.

Hasta que entendió que si él no lo intentaba jamás lograría poder avanzar por lo menos un paso.

Carraspeo un poco y se sentó al filo de las escaleras de la entrada, seguido de su amigo.

- Te dije que me gustabas - susurró.

Este no respondió.

- Resulta que mi gustar va más allá de lo que pensé.

- ¿Qué se supone que significa eso? - cuestionó por primera vez.

- Que creo que te amo - mostró aquellos ojos que tantas veces le dieron cierto toque de ternura, pero que ahora su significado era distinto. Ahora esa mirada era de infinita tristeza pese a estar declarando lo que llevaba durante tanto tiempo dentro.

Confusing LoveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora