Declan Jones tiene varios problemas mentales y entre ellos estaba qué detestaba que trataramos a las mujeres como objetos sexuales y su maldito caracter sobreprotector y créanme no era nada bueno mezclar esas dos cosas juntas, pero yo había puesto m...
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El humo de los mil cigarrillos que están prendidos llegan hasta mis pulmones, me encuentro recostada contra la barra del bar viendo la interacción de los cavernicolas miembros del club, esto mas que una iniciación párese una ritual satánico, todos vestidos de negro con jeans de cuero y botas de combate del mismo color, algunos llenos de tatuajes, cabello largo y apariencia demasiado mala solo faltaba el pobre animal a ser sacrificado y los pentágonos del diablo, mi madre tendría un infarto si me viera entre ellos y sin embargo nunca me gusto tanto un lugar como este, mi pie golpea el piso al ritmo de los Guns N' Roses y bajo la atenta mirada de Hunter, Declan y el muy idiota de Mason, nadie se ha acercado a mi.
Mason se ha comportado como un bastardo infeliz estos tres últimos días en donde he tenido que recurrir al club como un hogar de respaldo desde Katherine (mi madre) me había echado de su casa una vez más y aunque el muchacho fuera la cosa mas tentadora para pecar e ir al infierno tras él, estaba muy equivocado si pensaba que yo sería esa clase de chica que a pesar de que él me tratara mal estaría tras suyo ¡Que se joda! yo tenia amor propio y orgullo un muy gran, gigantesco, extenso y todo los sinónimos mas, orgullo y no habría forma que este idiota lograra que yo me rebajara arrastrándome por un poco de su atención y eso lo estaba volviendo loco, demasiado, los hombres y su maldita mentalidad los hacía completamente unos perdedores, por lo menos de esos tres días dos estuve sin que nadie de ellos me molestará ya que estaban haciendo su recorrido, una caravana extensa de mas de 30 motociclistas y hoy habían llegado al club y harían algo así como una iniciación o eso había dicho Declan mientras yo miraba al jodido de Mason tener a un chica entre sus piernas, realmente él era un gilipollas repugnante. Su brazo rodeaba la cintura de la chica que se encuentra semidesnuda sentada sobre su regazo.
—¿Vas a beber algo? — pregunta el barman haciendo que aparte la vista de la escena de porno que Mason estaba dando.
—¿Declan no prohibió que me dieran alcohol? — pregunto y él niega dándome una botella de cerveza ganándose una sonrisa de mi parte.
—¿Por qué lo prohibiría? — él apoya su codo en la barra mirándome.
—No lo sé, él es un poco demente cuando quiere serlo. — ladeo la cabeza bebiendo un sorbo largo de mi cerveza mirándolo fijamente yo lo conocía de algún lado. — ¿Nos conocemos de algún lado?
— No lo sé ¿No eres la chica que siempre esta con Ares en la universidad? — una linda sonrisa aparece en sus labios. — ¿Qué hace una chica universitaria aquí?
— Podría preguntarte lo mismo. — sonrió pasando mi lengua sobre mis labios dándole otro sorbo a la botella.—
— La universidad no se paga sola. — bufa mientras sirve una raya de whisky a un gran tipo para volver junto a mi.— no creo que eso sea porque tú estas aquí, ¿No?