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Un gemido de dolor se escapa cuando mi espalada impacta contra la pared, no veo e intento extender la mano hasta el interruptor de luz, si tan solo pudiera ver todo sería mejor pero no logró hacer nada, no sé qué dientres está pasando ni quién entro a mi habitación pero las palabras de Declan me persiguen sin dejarme concentrarme en nada "Morgan esta tras tuyo, él haría cualquier cosa para dañarme y eso te incluye a ti",

cierro los ojos y con toda la fuerza que tengo impacto mi pierna derecha contra la entrepierna del sujeto, escuchó su dolor y siento como su agarre me libera rápidamente prendo la luz y mis ojos se abren al ver quién es el que se está de retorciendo de dolor sujetándose sus partes.

- ¿Qué carajos tenías en la cabeza para hacer eso? - escupo molesta agachándome hasta él. - Mierda, ¿Te encuentras bien?

Mis pulmones toman todo el aire que no había podido respirar camino hasta la cama y me siento riendo mientras mi corazón vuelve a su ritmo normal. Mason sin embargo sigue retorciéndose en el suelo gimiendo de dolor ¿Donde tenía la cabeza para hacer eso? Dios, estoy pensando que ningún ser con pene y que viva en esta casa club tiene más que un par de neuronas, una vez que el temblor de mis manos pasaron me levantó nuevamente y camino junto al idiota de Mason que se encuentra maldiciéndome en distintos idiomas por golpearlo en donde más le duele.

— Nunca vuelvas a hacer eso, pensé que querías matarme. — levantas su rostro el cual está algo rojo y tengo que morderme el labio para no reírme. Le di bastante fuerte, pero se lo merecía por imbécil.

— ¿Qué mierda tiene tu rodilla? — gruñe molesto mientras que le tiendo la mano para que se levanté. — Voy a quedarme estéril toda la vida por tu culpa.

— Literalmente es tu culpa, no debiste entrar a mi habitación, apagar las luces y sorprenderme de esa manera en la situación en la que estoy.

— Vale, no lo pensé bien pero no creí que me ibas a golpear en mis partes bajas de esa manera. — toma mi mano y aunque sea absurdo, él es el triple de lo que soy yo, estiro su mano ayudándolo a que se levante.
Por unos minutos nos quedamos en un silencio mirándonos a los ojos él es jodidamente lindo, mierda que lo es y si tuviera un tipo de chicos por los cuales babeara el sería el primero en mis múltiples listas, solo había un pequeño problema, bueno más de uno, pero la verdad es que me aterraba enamorarme de él y terminar jodida. Él era el tipo de chicos que no tenía una relación estable él se follaba a todo lo que pudiera, él era como mi padre que por más enamorado que estuvo de mi madre eligió el club sobre todo, aunque yo no era mi madre, yo no quería esa estabilidad que ella pretendía yo no quiero cambiar la vida de nadie y jodidamente no que no haría lo que ella hizo.

—¿En qué tanto piensas? — murmuró rozando su pulgar contra mi mejilla, haciendo que ese pequeño gesto se sintiera tan bien.

Mi diente atrapó mi labio inferior, no le podía decir que en él y lo lindo que es, o como hace revolucionar a todo mi cuerpo con tan solo una caricia, aunque probablemente esa pequeña y sínica sonrisa lo delataba él sabía lo que pasaba por mi mente y lo disfrutaba. Su pulgar bajo a mis labios haciendo que lo soltará y nuestras respiraciones estaba entremezcladas, cuándo sus labios estaban a punto de unirse con los míos dos fuertes y contundentes golpes en mi puerta y la voz gruesa de Declan hicieron que el momento se desvanezca ¿Por qué siempre nos tenían que interrumpir en el mejor momento?

— Anne, junta tus cosas en una maleta ahora mismo, — gritó pude ver a Mason tensarse él le tenía miedo a Declan— tu hermano ya está afuera esperándote, quiero verte en menos de 20 minutos a bajo voy a buscar a Mason para que los escolte.

Demandóy las pisadas fuertes se escucharon cuando él se estaba alejando mis ojos seabrieron y empuje a Mason si él no salía de mi habitación los dos estábamos másque perdidos.     

On two wheelsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora